New York Jets: reconstrucción eterna o cimientos de un futuro real
En medio de una temporada para el olvido, Aaron Glenn asegura que su visión a largo plazo sigue alineada con el dueño Woody Johnson. ¿Simple discurso o inicio de un futuro prometedor?
Otra temporada perdida en Nueva York
Los New York Jets vuelven a ser protagonistas, pero no por sus triunfos en el campo, sino por ocupar un lugar privilegiado entre las franquicias más decepcionantes de la NFL. Con una marca actual de 2-9, la escuadra verde de la Gran Manzana suma su décima temporada consecutiva con récord perdedor y extiende una sequía de 15 años sin clasificar a playoffs —la más larga de toda la liga.
Ante esta cruda realidad, el entrenador Aaron Glenn, en su primer año al mando del equipo, intenta mantener la ilusión de un futuro mejor. Y lo hace de la mano del dueño Woody Johnson, con quien asegura estar "totalmente alineado" respecto al rumbo a tomar: construir una base sólida más allá de los resultados inmediatos.
Construir o ganar ya: la tensión del presente
“Todos quieren ganar ya, desde los jugadores hasta los entrenadores y la directiva. Pero también entienden que hay que construir las cosas de una manera determinada para lograr victorias de forma constante”, declaró Glenn tras la derrota 23-10 ante los Ravens en Baltimore. Insiste en que sus conversaciones con Johnson son transparentes y sin rodeos: “No lo voy a engañar y él no me va a engañar a mí”.
La frase puede sonar a cliché, pero cobra relevancia en medio de un entorno donde el escepticismo es una constante. Las múltiples reconstrucciones que ha intentado la franquicia desde los tiempos de Rex Ryan (último coach en llevar al equipo a postemporada en 2010) dejaron más promesas que resultados.
Positividad, pero con matices
El veterano tacle defensivo Harrison Phillips, en su primer año con los Jets, comparte el sentimiento de que el equipo intenta ir por el camino correcto. “Podrás vencerme hoy, pero no me vencerás al final”, fue parte del mensaje que dio a sus compañeros tras encajar las primeras derrotas. Para Phillips, se trata de fortalecer la mentalidad, incluso si los frutos tardan en llegar.
“Debemos tener la fortaleza mental para jugar el juego largo”, dijo. “Pero también la madurez para entender que no estamos tan lejos como pensamos”.
La defensa contra la carrera: un punto fuerte
No todo son malas noticias en New York. Uno de los aspectos que más satisfacción genera en Glenn es el rendimiento contra la carrera. Contra Baltimore, los Jets limitaron a Derrick Henry a solo 64 yardas en 21 acarreos. Fue el cuarto rival de la temporada que los Jets dejaron por debajo de las 100 yardas terrestres.
Esta solidez defensiva podría ser una señal de que la estructura que desea Glenn empieza a tomar forma. Sin embargo, otros aspectos aún están lejos del nivel deseado.
El talón de Aquiles: los balones recuperados
Tal vez la estadística más alarmante de este 2025 sea la incapacidad de la defensiva para generar pérdidas de balón. Los Jets no han interceptado un solo pase en 11 partidos, estableciendo un nuevo récord negativo en la NFL.
Además, su único balón recuperado fue un fumble recuperado por Andre Cisco en la Semana 6... y ahora él está en la lista de lesionados. La franquicia posee el récord de menos intercepciones en una temporada con seis (2014), y parece que en este 2025 lo romperán también.
“Lo hablamos todos los días. Lo entrenamos cada semana”, dijo el linebacker Quincy Williams. “Vemos que lo hacemos en práctica, pero en los partidos simplemente no ha salido a nuestro favor”.
Nombres que suben: John Metchie III
Adquirido de los Eagles justo antes de la fecha límite de traspasos, el receptor John Metchie III ha sido una grata sorpresa. Frente a los Ravens firmó su mejor partido como profesional con 6 recepciones para 65 yardas y un touchdown. Fue su tercer TD como pro y el segundo en semanas consecutivas.
“Ha sido impresionante lo rápido que se ha adaptado”, dijo el centro Josh Myers. “Su actitud positiva y energía han sido contagiosas”.
Acciones a la baja: Will McDonald
El ala defensiva Will McDonald, elegido en la primera ronda del Draft 2023, tuvo una jornada histórica hace semanas al conseguir 4 capturas en un solo partido (solo el cuarto en la historia de los Jets en lograrlo). Pero, desde entonces, acumula cero sacks y apenas un golpe al mariscal en dos partidos. Glenn necesita más constancia de su joven promesa.
El enigma en la posición de mariscal
El futuro de los Jets pasa inevitablemente por encontrar estabilidad en la posición de quarterback. Tras años de transiciones, lesiones y proyectos fallidos, aún no hay una figura clara que ilusione a los aficionados. Este aspecto se mantiene como la interrogante más urgente a resolver por parte del cuerpo técnico y gerencial.
La falta de liderazgo consistente bajo centro impacta directamente en la confianza del equipo, en el rendimiento ofensivo y en la capacidad de competir en partidos cerrados. Recordemos que los Jets han perdido sus últimas 10 partidas tras anotar primero, igualando una de las marcas más negativas en la historia de la NFL junto a Jacksonville.
Calendario complicado y paciencia limitada
El próximo rival de los Jets será Atlanta, comandado por Kirk Cousins, en un duelo con poco más que el orgullo en juego. Pero también es una nueva oportunidad para que Glenn continúe moldeando su cultura aun en medio de la adversidad.
Por su parte, los aficionados viven una ola de frustración acumulada que ya se extiende por una década y media. La esperanza se encuentra, irónicamente, en la forma en que Glenn enfrenta esa ansiedad: con sinceridad, responsabilidad y una perspectiva a largo plazo.
En un mundo donde los resultados inmediatos dominan la conversación, Glenn apuesta por un proyecto más profundo y duradero. Solo el tiempo dirá si tiene razón. Por ahora, la palabra clave en Nueva York es "paciencia", aunque cada vez quedan menos quienes quieran ejercerla.
