‘Hamnet’: Un viaje emocional entre Shakespeare, el arte y el dolor
La aclamada película de Chloé Zhao explora el duelo más íntimo de William Shakespeare y da vida a una apasionante especulación histórica con actuaciones sobresalientes de Jessie Buckley y Paul Mescal
Una historia de Shakespeare que no sabías que necesitabas
La vida de William Shakespeare ha estado rodeada de misterios durante siglos. Poco se sabe sobre su intimidad, especialmente sobre su familia y el impacto de la tragedia personal en su obra. Sin embargo, "Hamnet", la última película de la directora ganadora del Oscar Chloé Zhao, invita al espectador a mirar más allá de las palabras del Bardo y adentrarse en el dolor humano que pudo haber dado origen a uno de los textos más influyentes del teatro universal: "Hamlet".
Basada en la premiada novela homónima de Maggie O’Farrell, publicada en 2020, esta adaptación cinematográfica pone el foco en la figura de Agnes, la esposa de Shakespeare, y en el vínculo entre la pérdida de su hijo Hamnet y la creación de la obra magna del dramaturgo inglés. Con Jessie Buckley y Paul Mescal en los papeles estelares, "Hamnet" se ha convertido en una de las películas más aplaudidas del año por su delicadeza, visceralidad emocional y potencial de marcar un nuevo estándar en el género de cine histórico especulativo.
Actuaciones que traspasan la pantalla
La química entre Buckley y Mescal no solo es palpable, sino electrizante. “Nos olvidábamos de que decíamos líneas”, recuerda Mescal. Buckley, por su parte, explica cómo la conexión entre ambos fue inmediata: “Había una energía cinética desde el primer momento”.
Ambos actores, nacidos en Irlanda, llevan las emociones de sus personajes a flor de piel. El duelo, la reclusión social, la pasión y la creación se entrelazan magistralmente a través de sus miradas y gestos contenidos, más que de los diálogos: “Sus ojos cuentan toda la historia”, comentó uno de los críticos en el estreno en el Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF).
La dirección de Zhao: entre la meditación y lo visceral
Quienes han seguido la carrera de Chloé Zhao conocen su gusto por el naturalismo cinematográfico y el enfoque profundo en la humanidad de sus personajes. Tras el éxito de "Nomadland" (2020), con la que ganó el Oscar a Mejor Dirección, Zhao vuelve a su estilo íntimo, dejando atrás su incursión por el cine de superhéroes con "Eternals".
En "Hamnet", Zhao orquesta la narrativa desde un lugar de contemplación. Cada jornada de rodaje comenzaba con una meditación guiada para los actores, promoviendo un enfoque introspectivo. “Lo que se busca aquí no es representar, sino descubrir”, afirma Zhao. En este proceso, el elenco fue acompañado por Kim Gillingham, una coach que utiliza los sueños y el subconsciente para desbloquear capas emocionales profundas en los actores.
El peso de la historia y la ficción
Pocas cosas se conocen con certeza de Agnes, la esposa de Shakespeare, y esta ambigüedad ha permitido una mayor libertad creativa. En la película, Agnes es presentada como una curandera con una conexión casi mística con la naturaleza. Shakespeare es retratado como un hombre ambivalente: amante y fugitivo emocional a la vez.
La muerte de Hamnet en 1596 a los 11 años, seguida unos años más tarde por el estreno de "Hamlet" (1600), resulta ser el eje temático del filme. Historiadores han argumentado que, en la Inglaterra del siglo XVI, Hamlet y Hamnet eran variantes del mismo nombre. Bajo esta óptica, Zhao y O’Farrell imaginan una autoficción conmovedora: ¿fue la pérdida de Hamnet lo que alumbró la tragedia shakesperiana más famosa de todos los tiempos?
Un clímax transformador en el Globe Theatre
El clímax de la película ocurre en una representación de "Hamlet" en el Globe Theatre, donde la conexión entre el dolor personal de los personajes y la experiencia colectiva del arte teatral se vuelve irrefutable. Pero este momento no fue fácil de concretar.
“Habíamos hecho ya un viaje emocional gigantesco. Llegamos al Globe. No tenía idea de qué hacer. Estaba completamente perdida”, confiesa Buckley.
Tras días de lluvia, cuando toda la producción estaba al borde del colapso emocional, Buckley escuchó en sus audífonos "On the Nature of Daylight" de Max Richter. Al compartirlo con Zhao, algo cambió en el ambiente: “Me di cuenta de que no podía hacerlo yo sola. Era sobre rendirse a la comunidad de sentimientos”.
La escena final se convirtió en una de las más viscerales del año, según la crítica especializada. Buckley, frente a un mar de 300 extras, siente lo que llama un “tsunami de corazones abiertos” detrás de ella. El cine como catarsis colectiva en su máxima expresión.
Arte nacido del dolor: una meditación sobre la creación
El gran mérito de Hamnet es atreverse a sugerir que incluso las obras maestras nacen del sufrimiento más humano. En palabras de Zhao:
“Lo que debemos hacer como artistas es encontrar esa humanidad que trasciende el tiempo, el espacio, el género y la religión”.
Mescal apoya esta tesis con su interpretación de un Shakespeare alejado del idealizado poeta romántico. “No iba por el mundo declamando. Quería escapar y también amar su vida. Esa fue mi forma de entenderlo”, explica. Buckley añade: “Eso también eres tú”.
Más que una biografía, Hamnet es una meditación íntima sobre el arte como forma de canalizar el amor, el duelo y la identidad. En palabras de Buckley:
“Contamos historias para contener aquellas partes de nosotros que son demasiado difíciles de sostener solos”.
¿El inicio de una dupla inolvidable?
Después de esta experiencia, tanto Buckley como Mescal esperan repetir una colaboración artística que ha cambiado su forma de ver la actuación. “Fue una de las colaboraciones más importantes que he tenido”, asegura Mescal. Buckley asiente: “Nos encontraremos en momentos cruciales de nuestras vidas y nos ayudaremos a descubrir otra capa más”.
Si la magia y autenticidad de Hamnet se repite, estaremos ante una de las duplas actorales más prometedoras del cine contemporáneo.
En pocas palabras
- Dirección: Chloé Zhao
- Protagonistas: Jessie Buckley, Paul Mescal
- Género: Drama Histórico/Especulativo
- Duración: 140 minutos
- Basada en: la novela “Hamnet”, de Maggie O’Farrell
Hamnet no solo es una película de época. Es una inmersión poética en la intimidad del ser humano a través del prisma de una de las figuras más enigmáticas del arte universal. Un filme que emociona, duele y reconcilia. Un imprescindible del 2025.
