Rayos en Marte y una sorprendente mariposa cósmica: los nuevos misterios del universo

Descubrimientos recientes iluminan el cosmos: desde las tormentas eléctricas en Marte hasta una impactante nebulosa captada en Chile

La exploración del universo ha dado, una vez más, motivos para maravillarnos. En los últimos días, dos fenómenos distintos, pero igualmente fascinantes, han capturado la atención del mundo científico y del público general: por un lado, la detección de descargas eléctricas —potenciales rayos— en la atmósfera de Marte; por el otro, una imagen deslumbrante de la Nebulosa Mariposa obtenida por uno de los telescopios más potentes de la Tierra, el Gemini Sur en Chile.

¿Rayos en Marte? Una pregunta con medio siglo de historia

Desde hace más de 50 años, los científicos se han preguntado si Marte, a pesar de su atmósfera delgada y condiciones extremas, podía tener actividad eléctrica parecida a la de la Tierra. Esa sospecha parece haber sido confirmada recientemente gracias al rover Perseverance de la NASA, que captó sonidos reveladores en el planeta rojo.

Un micrófono montado en el mástil del rover —originalmente diseñado para captar el zumbido de los láseres que analiza las rocas— registró 55 eventos acústicos que los científicos han denominado “mini rayos” a lo largo de dos años marcianos.

Estos eventos ocurrieron principalmente en condiciones de fuertes vientos: ensayos clave fueron las tormentas de polvo y los diablillos de polvo (pequeños torbellinos característicos de Marte). Y aunque los destellos no fueron visibles, las señales eléctricas y acústicas permiten inferir que algo significativo está ocurriendo justo bajo la superficie de la percepción humana.

“Es como una tormenta eléctrica en la Tierra, pero prácticamente invisible a simple vista y con muchos chasquidos leves”, explicó Baptiste Chide, autor principal del estudio y miembro del Instituto de Investigación en Astrofísica y Planetología en Toulouse, Francia.

¿Nueva ciencia marciana?

Chide sostiene que este hallazgo marca el inicio de un nuevo campo de estudio para la ciencia marciana. La atmósfera de Marte —compuesta mayoritariamente por dióxido de carbono— es más propensa a generar descargas estáticas que la terrestre, debido al frecuente contacto entre partículas de polvo y arena.

Esto, aunque no supondría un peligro inmediato para los futuros astronautas que visiten Marte (“es extremadamente improbable que el primer humano que pise Marte reciba una descarga”, según el astrofísico Daniel Mitchard), sí podría tener consecuencias para la tecnología sensible que se lleve al planeta. Equipos sin un adecuado aislamiento podrían verse afectados por estas descargas, del mismo modo que los equipos electrónicos terrestres se ven alterados por la electricidad estática.

Hasta el momento, se había confirmado la presencia de relámpagos en otros gigantes gaseosos como Júpiter y Saturno, pero Marte permanecía como un terreno especulativo. Este nuevo descubrimiento podría, por tanto, cerrar una pieza del rompecabezas planetario.

La Nebulosa Mariposa: arte celestial desde Chile

Casi al mismo tiempo, desde nuestro propio planeta otro fenómeno recordaba la poesía del cosmos. El telescopio Gemini Sur, parte del Observatorio Internacional Gemini operado por el NoirLab de la Fundación Nacional de Ciencias de EE.UU., captó una imagen exquisita de la Nebulosa Mariposa, a unos 2.500 a 3.800 años luz de distancia en la constelación de Escorpio.

La imagen fue publicada para conmemorar los 25 años del observatorio, y fue seleccionada por... ¡niños escolares en Chile! Como parte de una iniciativa educativa, los estudiantes eligieron el objetivo astronómico, y el resultado ha sido nada menos que espectacular.

Nebulosa Mariposa captada por el telescopio Gemini Sur

La nebulosa recibe su nombre por su estética simétrica: los gases expulsados por una estrella moribunda en el centro (una enana blanca) forman unas “alas” rojizas y brillantes. El gas brilla debido al calor que todavía emana del núcleo estelar restante.

“Estas estructuras son un recordatorio majestuoso de la vida cíclica de las estrellas intermedias”, comentó un vocero del Gemini Observatory. “Su belleza es poética, pero su ciencia es apasionante: nos enseña cómo mueren las estrellas como el Sol”.

¿Qué tienen en común Marte y la mariposa cósmica?

A primera vista, ambos descubrimientos parecen desconectados: uno nos acerca al vecino planetario más explorado y otro nos aleja miles de años luz. Pero ambos fenómenos tienen un denominador común: nos hablan de transformación, energía y del ciclo de la materia cósmica.

  • En Marte, la electricidad estática generada por las tormentas recuerda los procesos dinámicos que tienen lugar incluso en ambientes que parecían inertes.
  • En la Nebulosa Mariposa, vemos la muerte de una estrella transformada en arte luminiscente, una obra que quedará flotando en el cosmos cientos de miles de años, hasta disiparse por completo.

Ambos escenarios representan fenómenos de límite: el rugido eléctrico de una atmósfera tenue y el suspiro final de una estrella cuya masa no alcanzaba para convertirse en supernova.

¿Y ahora? Los próximos pasos

Los hallazgos en Marte tendrán que ser verificados con nuevas misiones que incluyan mejores instrumentos para captar descargas eléctricas. NASA ya ha planteado enviar sensores más especializados en futuras misiones para confirmar estos “mini rayos”.

Por su parte, la imagen de la Nebulosa Mariposa es solo una entre miles de observaciones astronómicas que el observatorio Gemini produce cada año, pero es particularmente inspiradora por haber sido elegida por niños. Representa no solo un logro científico, sino también una forma de inspirar a las futuras generaciones a mirar al cielo con curiosidad y preguntas.

Una mirada a la vastedad

La ciencia espacial nos recuerda que aún nos queda mucho por descubrir. Cada captura de sonido en Marte o pixel cósmico desde un telescopio terrestre es una invitación a imaginar, preguntar y explorar.

Y aunque Marte está apenas a unos 225 millones de kilómetros (cuando está más cercano) y la Nebulosa Mariposa se encuentra a billones de kilómetros, ambos descubrimientos forman parte de la misma narrativa humana: la de tratar de entender nuestra posición en el universo.

Si bien seguimos sin respuesta a muchas preguntas cósmicas, cada avance nos acerca un poco más a esa comprensión total. O, al menos, nos da mejores razones para seguir mirando hacia arriba.

Fuentes:

  • Nature Journal
  • NASA Jet Propulsion Laboratory
  • NoirLab / Gemini Observatory
Este artículo fue redactado con información de Associated Press