Baltimore se desploma ante Cincinnati: errores, fumbles y un Lamar Jackson irreconocible
Los Bengals aprovechan cinco pérdidas de balón de los Ravens y rompen su racha ganadora, mientras Joe Burrow brilla en su esperado regreso
El derrumbe de un contendiente
Los Baltimore Ravens llegaron al partido del jueves por la noche con una racha de cinco victorias consecutivas, pisando fuerte en la AFC Norte y con la vista puesta en los playoffs. Pero contra todo pronóstico, sufrieron una dolorosa y autoinfligida derrota 32-14 frente a unos Cincinnati Bengals que apenas habían saboreado la victoria en los dos últimos meses.
Fue una noche negra para el mariscal de campo estrella Lamar Jackson, con dos balones sueltos, una intercepción y una actuación claramente por debajo de su nivel habitual. Más allá del resultado, el encuentro dejó interrogantes preocupantes sobre el estado físico y mental de una de las figuras más dinámicas de la NFL.
Lamar Jackson: ¿Lesión encubierta o bajón de nivel?
La actuación de Jackson fue errática y sin chispa. Su línea estadística (17/32, 246 yardas aéreas, 27 por tierra) apenas refleja el caos que vivió la ofensiva de Baltimore.
El head coach John Harbaugh fue rotundo: “Está completamente sano. Por eso está jugando.” Sin embargo, las imágenes en el campo sugieren otra cosa. Jackson se mostró lento al salir del pocket, inseguro en sus lecturas y con una precisión en descenso alarmante. Según estadísticas de Pro Football Reference, Jackson ha lanzado seis intercepciones en sus últimos cinco partidos y promedia menos de 30 yardas por tierra por juego desde la Semana 9.
¿Está el dos veces MVP cargando lesiones no reveladas? ¿O simplemente se está desmoronando bajo la presión de mantener a flote a una franquicia que se tambalea ofensivamente?
Cinco pérdidas de balón: autodestrucción pura
El partido estuvo marcado por los graves errores no forzados de Baltimore. Cinco veces entregó el balón al rival, y todas esas pérdidas derivaron de jugadas de pase. Estos fueron los momentos clave:
- Fumble de Isaiah Likely tras una jugada de 44 yardas que acabó en touchback.
- Dos fumbles de Lamar Jackson, uno de ellos al intentar frenar el brazo en pleno pase.
- Intercepción a Jackson en el tercer cuarto.
- Fumble de Zay Flowers en el último cuarto.
“No se puede entregar el balón así y aspirar a ganar,” sentenció Harbaugh. Y con razón. Los Ravens no habían perdido cuatro fumbles en un solo partido desde 2005.
Joe Burrow vuelve... ¿y salva el orgullo de los Bengals?
En el otro lado del campo, Joe Burrow hizo su regreso tras nueve juegos fuera por una lesión en el pie. Aunque su actuación no fue estadísticamente espectacular (24/46, 261 yardas, 2 TDs), su liderazgo y sangre fría devolvieron el orden a una franquicia desahuciada.
El mariscal de campo encontró conexiones clave con Ja'Marr Chase (7 recepciones, 110 yardas) y entregó una joya de pase de 29 yardas a Andrei Iosivas que apagó cualquier esperanza de remontada para los Ravens.
“Es un placer ver a Joe jugar,” declaró el entrenador Zac Taylor. “Sentimos su ritmo. Él tiene ese control.”
Con esta victoria, los Bengals (4-8) se aferran a un tenue hilo de esperanza en la AFC, pero, sobre todo, recuperan el liderazgo emocional que solo aportan jugadores como Burrow.
Un equipo al borde del colapso
Los números no mienten. Los Ravens:
- Cometieron siete penalizaciones, incluidas dos por interferencia de pase.
- Permitieron una posesión de balón de 38 minutos y 46 segundos a Cincinnati.
- Solo consiguieron 14 puntos ante una defensa que promediaba casi 30 puntos permitidos por partido.
Para algunos analistas, esta derrota no solo significa perder momentáneamente el primer lugar en la AFC Norte, sino también una hermosa oportunidad desperdiciada de afirmarse como contendiente serio.
“No parecemos un equipo de playoffs jugando así,” escribió el puertorriqueño Emilio Pérez en su columna para ESPN Deportes. Y tiene razón.
El calendario no perdona
Ahora los Ravens deberán enfrentar a los líderes de división Pittsburgh Steelers el próximo 7 de diciembre, y después visitarán nuevamente a los Bengals, quienes podrían estar motivados y con Burrow encendido.
Los márgenes se han vuelto estrechos.
Harbaugh intentó poner algo de optimismo en la situación:
“Todo lo que queremos lograr aún está por delante de nosotros. Pero cada juego es una historia distinta. Este lo dejaremos atrás.”
Momentos que pasaron desapercibidos
Pese al mal desempeño del equipo, hubo algunos logros individuales a destacar:
- DeAndre Hopkins superó las 1,000 recepciones en su carrera.
- Mark Andrews se convirtió en el líder histórico en recepciones para los Ravens (473).
- Derrick Henry (jugando para Baltimore) rebasó a Jim Brown en la lista de corredores con más yardas, alcanzando 13,354 yardas.
¿Crisis en Baltimore?
Esta derrota debe ser tomada con mucha seriedad. Ya no se trata solo de corregir errores puntuales, sino de evaluar el proyecto completo: línea ofensiva, salud física de Jackson, decisiones desde la banda y fragilidad emocional del equipo cuando se encuentra abajo en el marcador.
Todo esto en un momento donde los márgenes en la AFC están más cerrados que nunca. Baltimore ha pasado de ser un contendiente confundido en la cima, a un equipo frágil emocional y tácticamente que puede quedar fuera de la postemporada si no reacciona a tiempo.
La NFL es despiadada. Y más cuando tú mismo te disparas al pie.
