Monaco, entre la sombra del PSG y su propia crisis: ¿hay esperanza para resurgir?

Análisis profundo sobre el presente gris de Mónaco y cómo enfrenta el gigante parisino en el momento más complicado de su temporada

Un gigante dormido en la Riviera Francesa

El AS Monaco, club con historia gloriosa en el fútbol francés y europeo, atraviesa una de sus etapas más oscuras. Una plantilla repleta de talento individual ha sido incapaz de consolidar una identidad colectiva fuerte, y su inconsistencia preocupa tanto a los aficionados como a los analistas. En una Ligue 1 que parece cada vez más dominada por Paris Saint-Germain, el conjunto del Principado llega a su duelo ante los campeones con una realidad deprimente: está a 10 puntos de distancia tras apenas 13 jornadas. El empate 2-2 ante el modesto Pafos FC en fase previa de Champions League fue el último ejemplo de las grietas internas del equipo. Dos veces arriba en el marcador y dos veces empatado, con una defensa que pareciera haberse olvidado de su propósito elemental.

El factor Pocognoli: ¿una apuesta arriesgada?

Sébastien Pocognoli asumió el banquillo monaguesco en octubre, reemplazando a Adi Hütter. Sin embargo, más allá de tener un pasado como jugador internacional belga, su experiencia como estratega en la élite es limitada. Su llegada fue interpretada por muchos como una apuesta de renovación interna, pero el plan aún carece de forma. "Tenemos demasiadas variaciones de carácter, y me corresponde a mí controlarlas", declaró el propio Pocognoli. “Llevo un mes trabajando en ello. Estoy tratando de entender al equipo, impulsarlo y estimularlo. Es algo que toma tiempo.” Pero en el fútbol profesional, el tiempo es un lujo. Y más aún cuando se miran los números: Mónaco ha ganado solo uno de sus últimos cinco encuentros oficiales. Su defensa ha encajado 25 goles en 13 partidos, una media de 1.92 goles por encuentro. Niveles propios de equipos que luchan por evitar el descenso —no por entrar a Europa.

Una prueba de fuego: recibir al campeón

El Paris Saint-Germain llega embalado. Tras golear al Tottenham 5-3 en Champions League, los de Luis Enrique parecen haber afilado su maquinaria ofensiva. Lo más interesante: ninguno de esos cinco tantos vino de sus delanteros. Fue el mediocampista portugués Vitinha quien se robó el espectáculo con un hat-trick. “Vitinha está creciendo, y el equipo también,” dijo Luis Enrique. “Es tan especial, tan diferente. Estoy muy feliz por él porque lo merece. Trabaja duro y muestra gran personalidad”. En total, Vitinha ya está involucrado en 13 goles esta campaña, con cinco tantos y ocho asistencias. Su aporte se ha convertido en el motor silencioso del PSG. Con figuras como Mbappé y Dembélé ocupando las portadas, tal vez sea Vitinha el termómetro invisible del éxito capitalino.

Marseille y Lens en la pelea: ¿una liga bipartidista?

Mientras Mónaco persiste en su letargo, clubes como Marseille y Lens han tomado la delantera como los principales perseguidores del PSG. Ambos están igualados en puntos y a solo dos unidades del trece veces campeón. Marsella, invicto en casa, recibe a Toulouse con el impulso de tres victorias seguidas en todas las competiciones. Y con más de 10 goles anotados en sus últimos tres encuentros. Por su parte, Lens se la juega en campo del aguerrido Angers, buscando mantener la presión sobre el PSG. La competitividad en lo alto de la tabla da contraste al grado de desconexión de Mónaco.

Mason Greenwood: ¿el regreso de un genio caído en desgracia?

Aunque no marcó contra Newcastle en la victoria 2-1, Mason Greenwood sigue siendo uno de los grandes nombres del inicio de temporada en Francia. Con 10 goles, lidera la clasificación de máximos anotadores de Ligue 1. Más allá de las polémicas que acompañaron su salida del fútbol inglés, su rendimiento actual levanta preguntas en torno a su posible regreso a la selección de Inglaterra antes del Mundial 2026. Sus actuaciones han demostrado una madurez futbolística notable, con capacidad de creación y definición. ¿Podrá la federación inglesa pasar página y darle una nueva oportunidad?

Polémicas fuera del césped: el caso Dønnum

No todo ha sido fútbol en el campeonato francés. El jugador de Toulouse Aron Dønnum fue suspendido dos partidos por un gesto ofensivo hacia Simon Ebonog, mediocampista del Le Havre. Aunque no se consideró un acto racista, el gesto fue descrito como “ ofensivo" por la comisión disciplinaria de la liga. Este tipo de actos recuerda que el deporte no vive en una burbuja aislada y debe seguir luchando contra cualquier forma de discriminación, incluso cuando esta no sea explícita.

El proyecto FIFA Arena y el fútbol como agente de paz

Una de las noticias más llamativas fuera del ámbito deportivo vino desde Suiza. FIFA y el gobierno helvético se unieron para financiar campos comunitarios de fútbol en Cisjordania, con una inversión inicial de 120,000 francos suizos (aproximadamente $149,000 USD). El proyecto, llamado "FIFA Arena", busca crear espacios seguros para niños y comunidades con acceso limitado al deporte. Se han inaugurado ya 30 miniestadios en 15 países desde marzo, como parte de un esfuerzo global por usar el fútbol como herramienta de inclusión y desarrollo social. Gianni Infantino, presidente de FIFA, ha redoblado esfuerzos para que el fútbol sea parte del proceso de reconstrucción en Palestina. Tal como lo expresó en una cumbre en Egipto: “ Ayudaremos a reconstruir todas las instalaciones de fútbol en Gaza y Palestina. Llevaremos el fútbol de vuelta a cada rincón del país.” Esta iniciativa también contempla la instalación de 10 campos adicionales en Israel y los territorios palestinos, como parte de una estrategia de integración regional a través del deporte.

Perspectiva: ¿Puede Mónaco salvar su temporada?

Volvamos al equipo del Principado. Más allá del poderío del PSG o el ascenso de Marsella y Lens, la pregunta es si este Mónaco tiene lo necesario para revertir su suerte. El calendario sigue siendo exigente, y las dudas internas persisten. La defensa es su mayor debilidad, y el técnico Pocognoli todavía busca una formación base sólida. Les esperan partidos clave antes del parón de invierno, y cualquier desliz podría terminar con la esperanza europea mucho antes de primavera. Lo que está claro es que si Mónaco pretende recuperar la dignidad que una vez lo llevó a semifinales de Champions (2017) y a ser campeón de Ligue 1 (2017 con Mbappé, Fabinho y compañía), necesita una revolución... táctica, emocional y estructural. La visita de PSG puede ser el catalizador de ese cambio… o el golpe final que los entierre en la mediocridad.
Este artículo fue redactado con información de Associated Press