España, Alemania y el futuro del fútbol femenino: ¿Dónde está el techo de La Roja?
Un repaso analítico al empate sin goles entre España y Alemania en la Nations League femenina, su impacto en la evolución del fútbol femenino europeo y lo que se juega en la final en Madrid.
Un duelo sin goles, pero con historia
El partido entre España y Alemania por la final de ida de la UEFA Women's Nations League terminó sin goles, pero estuvo lejos de ser un encuentro irrelevante. Si algo ha demostrado el fútbol femenino en los últimos años, es una evolución técnica, táctica y física que no deja de sorprender, y este empate en Kaiserslautern fue solo una muestra más de lo alto que ha subido la vara.
España, campeona mundial en 2023, llegaba como favorita. Alemania, potencia histórica con ocho Eurocopas y dos Copas del Mundo, quería demostrar que aún tiene mucho que decir. Lo más curioso del partido fue que España apenas existió en la primera mitad, mientras que Alemania la asfixió en campo propio. Quienes han visto a La Roja dominar con la posesión debieron frotarse los ojos ante lo que parecía una versión invertida de su identidad futbolística.
La presión alemana y el rol de Cata Coll
Durante los primeros 45 minutos, la presión alta germana desdibujó por completo el funcionamiento español. Nombres como Olga Carmona, Mariona Caldentey o incluso Aitana Bonmatí, tres veces ganadora del Balón de Oro, fueron casi invisibles. Alemania tuvo las mejores oportunidades, pero ahí emergió la figura de Cata Coll.
La portera del FC Barcelona fue la heroína silenciosa. Desvió disparos amenazantes de Franziska Kett y Klara Bühl, y cuando ella no estuvo, apareció Irene Paredes para sacar un balón sobre la línea. Entre la arquera y la zaguera, España sobrevivió.
La segunda mitad: España se despierta
Luego del descanso, el panorama fue distinto. España, quizás por instrucciones desde el banquillo o por un reajuste natural en el partido, comenzó a presionar más arriba y manejar más el balón. Alexia Putellas y Esther González se acercaron al gol. La primera con un disparo que rozó el poste, y la segunda con una volea que besó el larguero después de una asistencia brillante de Caldentey.
Pero Alemania respondió. Bühl estrelló un remate contra la base del poste al minuto 70, y Jule Brand casi convierte con un centro venenoso que impactó en el travesaño. Así, el encuentro terminó como empezó: con las dos selecciones en tablas, pero con sensaciones muy distintas. Alemania terminó frustrada; España, aliviada.
España en la élite: ¿ya es una dinastía?
El punto rescatado en suelo alemán es otro episodio más en el meteórico ascenso del fútbol femenino español. No solo fueron campeonas del mundo en 2023, sino que vencieron a Francia en la Nations League 2024 y llegaron a la final de la Eurocopa 2025 —perdiendo aquella final por penales ante Inglaterra.
Lo relevante no son sólo los trofeos, sino la consistencia en la élite. Han alcanzado las finales de los últimos cuatro grandes torneos internacionales:
- Mundial 2023: campeonas (vs Inglaterra)
- Nations League 2024: campeonas (vs Francia)
- Eurocopa 2025: subcampeonas (vs Inglaterra, en penales)
- Nations League 2025: finalistas (vs Alemania)
¿Estamos viendo el nacimiento de una dinastía?
Versatilidad táctica: ¿el nuevo sello de La Roja?
Uno de los elementos más destacables del proceso liderado por Montse Tomé ha sido la capacidad de adaptarse. En este encuentro ante Alemania, a pesar de la presión agobiante, España no perdió la cabeza. Eso habla de madurez.
Ya no se trata solo de tener el balón, sino de saber cuándo no tenerlo. De saber sufrir para sobrevivir. Y eso, para una selección moldeada bajo la filosofía de posesión total, es un cambio radical pero beneficioso. La capacidad de jugar en distintos registros tácticos es lo que separa a los buenos equipos de los campeones.
La final en Madrid: todo se decide en casa
El partido de vuelta será en el estadio del Atlético de Madrid, un escenario ideal para coronar un nuevo capítulo de esta generación dorada. España jugará ante su gente, con la ventaja emocional de haber resistido el bombardeo alemán en terreno enemigo.
Alemania, por su parte, buscará revancha: no solo por este empate, sino por la eliminación que España le propinó en la Eurocopa 2025 en semifinales, con gol de Aitana Bonmatí en tiempo extra, un triunfo que representó la primera victoria española ante las teutonas en un certamen oficial.
Un contexto europeo en pleno auge
La Women's Nations League ha significado un impulso invaluable para el desarrollo del fútbol femenino a nivel continental. No solo ha sumado competitividad, sino también visibilidad, patrocinio y presión mediática.
Equipos nacionales como Francia, Inglaterra, Noruega, Suecia y los Países Bajos están elevando su nivel. Pero ninguna selección ha mostrado la progresión técnica y generacional que España ha conseguido en menos de una década. En 2015, su fútbol femenino era considerado modesto. Hoy, son temidas por todas.
¿Y qué hay del futuro?
España tiene talento de sobra. Ya ha integrado a figuras emergentes como Fiamma Benítez, Athenea del Castillo y Salma Paralluelo, mientras sigue siendo comandada por un núcleo inquebrantable donde aparecen Bonmatí, Putellas, Paredes y Mariona.
En el horizonte está la Copa Mundial Femenina 2035, que podría jugarse en el Reino Unido si se aprueba su candidatura. Una vitrina ideal para consolidar una hegemonía y ver qué tanto puede durar esta generación que ya sueña con convertirse en leyenda.
Cierre: el fútbol femenino no tiene techo
Lo ocurrido en Kaiserslautern no es solo un empate entre dos potencias. Es el reflejo de una era en donde el fútbol femenino europeo se democratiza. Donde las jerarquías cambian y nuevos países como España toman el mando. Y si esa tendencia se mantiene, aún nos espera mucho espectáculo en el Metropolitano.
La Roja se juega mucho más que un título el martes: se juega el derecho de ser llamada potencia indiscutida en un continente que ya la mira como referencia...
Crédito imagen: Alemania vs España en la Nations League femenina (Uwe Anspach/dpa)
