¿Castigar por decir la verdad? El caso de Mark Kelly y el peligroso precedente legal del Pentágono

Una revisión crítica sobre el intento del Departamento de Defensa de procesar al senador Mark Kelly por sus declaraciones sobre órdenes militares ilegales

Un senador bajo lupa militar: ¿Exceso o justicia?

El Pentágono ha iniciado una (insólita) investigación contra el senador demócrata de Arizona, Mark Kelly, veterano y excapitán de la Marina, por haber participado en un video donde junto a otros legisladores exhortan a los militares a negarse a cumplir órdenes ilegales. Esta acción provocó una respuesta directa del expresidente Donald Trump, quien los acusó de sedición, “castigable con la muerte”.

Las alarmas no tardaron en encenderse: ¿Puede un senador ser juzgado por delitos militares tras haberse retirado? ¿Estamos presenciando una violación a la independencia de poderes y a la libertad de expresión bajo justificaciones legales endebles?

La base legal del Pentágono: ¿Terreno firme o pantanoso?

Según el secretario de Defensa, Pete Hegseth, el énfasis recaería en que Kelly es el único entre los seis legisladores involucrados que formalmente se retiró de las Fuerzas Armadas y sigue percibiendo paga de retiro, lo que lo mantendría bajo la jurisdicción del Código Uniforme de Justicia Militar (UCMJ).

No obstante, diversos expertos en derecho militar y constitucional advierten que esta postura es legalmente temeraria. El reconocido abogado militar Colby Vokey declaró que se trata de una lectura equivocada del UCMJ, ya que Kelly realizó sus comentarios como senador en funciones y no como oficial activo.

"Asumir que cada acción cometida por un retirado es sancionable bajo ley militar es ridículo", afirmó Vokey. Para ilustrarlo, lanzó un provocador ejemplo: "Imaginemos a un veterano de la Segunda Guerra Mundial de 100 años que roba una barra de chocolate. ¿También se le llevará a corte marcial?"

Una tendencia preocupante: El retorno de los juicios a retirados

En la última década se ha observado un aumento significativo en tribunales militares hacia retirados. Según el profesor Stephen Vladeck de la Universidad de Georgetown, han ocurrido alrededor de una docena de estos casos, lo cual señala una tendencia legal en crecimiento aunque aún bastante inusual.

El Capitán retirado Todd Huntley, también jurista, relató haber procesado a un retirado tras 16 años fuera del servicio, por abuso sexual —un caso extremo en el que ningún tribunal civil pudo intervenir adecuadamente.

El escenario de Kelly, sin embargo, parece radicalmente distinto. Estamos hablando de un mensaje político, no de un crimen grave, y realizado en calidad de legislador.

¿Primera Enmienda? No si estás retirado, según el Pentágono

El caso de Kelly también abre un debate profundo sobre los límites de la Libertad de Expresión. Mientras que los ciudadanos y funcionarios públicos civiles pueden acogerse plenamente a la Primera Enmienda, el personal militar, incluyendo a retirados bajo ciertas condiciones, podría ver estos derechos restringidos.

Sin embargo, como señala el exjuez militar Patrick McLain, incluso en este marco legal, el caso contra Kelly parece frágil: "No he visto nunca algo tan loco como esto. Están intentando disciplinar a un senador por ejercer su derecho a la libre expresión", sentenció.

Michael O’Hanlon, investigador en Brookings Institution, fue aún más contundente: “Decir que no se deben acatar órdenes ilegales no puede constituir un delito”.

Separación de poderes vs. jurisdicción militar

Una de las defensas más sólidas para Kelly radica en un principio fundamental del sistema constitucional estadounidense: la independencia de los poderes. La Constitución protege explícitamente al Congreso de injerencias del Ejecutivo, algo que, según Anthony Michael Kreis de la Universidad Estatal de Georgia, está siendo violado flagrantemente por el Pentágono.

Tener a un senador bajo procesamiento a pedido del secretario de defensa o el presidente viola el principio básico de independencia legislativa”, defendió Kreis. De hecho, los Padres Fundadores diseñaron estas protecciones precisamente para evitar excesos como los vividos bajo el absolutismo de la monarquía británica.

¿Qué decía el video de la discordia?

Lejos de incitar al motín como acusó Trump, el video aludido por los legisladores simplemente distingue entre órdenes legales e ilegales, recordando que los soldados no deben acatar normas que violen derechos humanos o leyes constitucionales. Este principio no es nuevo: sustenta el famoso fallo de Núremberg, donde se concluyó que “solo seguir órdenes” no exime de culpabilidad ante crímenes internacionales.

Kelly, que ha sido crítico del uso de tropas frente a protestas domésticas o en dudosas misiones antidrogas en América Latina, declaró que su preocupación era la integridad del mando y el cumplimiento de la ley.

El “precedente Northwestern”: control político mediante fondos federales

Este caso tiene también un paralelo altamente inquietante en el ámbito educativo. La Universidad de Northwestern fue recientemente obligada a pagar $75 millones y realizar cambios internos bajo presión del mismo gobierno. La administración Trump había suspendido $790 millones en fondos por supuestas fallas en combatir el antisemitismo.

En un acuerdo criticado por varios académicos, Northwestern revocó un pacto con manifestantes pro-palestinos e implementó nuevas políticas educativas en línea con la visión del gobierno, bajo amenaza de perder más financiamiento. Organizaciones como Harvard y Columbia también fueron sancionadas o forzadas a ajustes similares.

Este patrón sugiere un uso sistemático del aparato gubernamental para reprimir posturas ideológicas disidentes tanto en el Congreso como en las universidades, utilizando herramientas como la jurisdicción militar o el poder económico.

¿Dónde queda la democracia?

No se trata solo de una disputa entre el Pentágono y un senador. Se está poniendo en juego la naturaleza misma de la república. Si el gobierno puede procesar legalmente a sus críticos por hablar, o condicionar el pensamiento académico por medio del dinero, ¿qué queda entonces de los pilares del Estado de Derecho y la libertad institucional?

Como advierte el profesor Kreis, “de cualquier forma que se mire, la Constitución fue diseñada estructuralmente para evitar este tipo de abuso”.

No olvidemos que hoy es Kelly... mañana podrías ser tú.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press