Los Osos de Chicago rugen en la NFL: ¿el equipo más completo y subestimado del momento?
Con nueve victorias en sus últimos diez juegos, incluidos triunfos sobre favoritos como Philadelphia, los Bears consolidan una identidad ganadora entre carrera dominante, defensa feroz y una racha que parece no tener techo.
Un rugido que retumba en la NFL
Los Chicago Bears están protagonizando una de las historias más inesperadas y emocionantes de la temporada 2025 en la NFL. Con una racha de cinco victorias consecutivas y habiendo ganado nueve de los últimos diez encuentros, el equipo de la Ciudad de los Vientos está demostrando que no necesita estrellas mediáticas ni campañas de hype para consolidarse como candidato serio en la postemporada.
El viernes pasado vencieron 24-15 a unos tambaleantes Eagles, campeones del Super Bowl de la temporada anterior, y lo hicieron de manera rotunda: con juego terrestre arrollador, defensiva oportunista y una ejecución táctica digna de los grandes.
Ben Johnson: el arquitecto silencioso
El entrenador Ben Johnson ha sido claro en su filosofía:
“No hay secretos, no hay atajos. Hay que trabajar cada semana y encontrar la manera de ejecutar en las tres fases del juego. Y todavía no hemos alcanzado todo nuestro potencial.”
Lo impactante es que Johnson ha logrado ensamblar un equipo que gana de múltiples maneras: por tierra, por aire, con defensiva agresiva y hasta en equipos especiales. A pesar de múltiples lesiones —hasta siete titulares fuera en ciertos partidos—, los Bears nunca dejaron de competir. De hecho, muchos los consideraban beneficiarios de un calendario fácil, pero los números desmienten esa teoría.
Historia terrestre: Swift y Monangai evocan fantasmas de Payton y Suhey
En la victoria contra los Eagles, el backfield de Chicago se dio un banquete. Kyle Monangai corrió para 130 yardas y D'Andre Swift agregó 125. La última vez que los Bears tuvieron dos corredores con +100 yardas en el mismo juego fue en 1985 con Matt Suhey y Walter Payton, el año que ganaron su histórico Super Bowl.
Swift fue claro al respecto:
“Hacer algo así es increíble. Mérito absoluto de la línea ofensiva y de los receptores bloqueando. De verdad, son ellos quienes lo hacen posible.”
Chicago lidera ahora la NFL en yardas terrestres por juego (153.8), y el total de 281 yardas terrestres contra Philadelphia estuvo a solo dos de su mejor marca del año.
¿El talón de Aquiles? El juego aéreo
Si los Bears tienen un aspecto que necesitan mejorar es el juego de pase. Caleb Williams, estrella emergente bajo centro, sólo completó 47.2% de sus envíos (17 de 36) contra los Eagles, con un pobre promedio de 4.3 yardas por intento. Esa es su quinta actuación consecutiva debajo del 60% de precisión.
Además, su racha de 179 pases sin intercepciones terminó en una mala decisión al lanzar una pantalla interceptada por Jalyx Hunt. Williams tiene el potencial, pero necesita más consistencia, algo que será necesario en enfrentamientos altamente exigentes contra Green Bay en las próximas fechas.
La defensa: fábrica de robos de balón
Al estilo Bears clásico, la defensiva se ha encargado de marcar diferencias. Con una tasa de “takeaways” líder en la liga, el viernes fue Kevin Byard quien agregó su sexta intercepción de la campaña, y Nahshon Wright forzó y recuperó un balón en un intento de "tush push" del mariscal Jalen Hurts, lo cual terminó en touchdown.
Chicago está sacando balones como si se tratara de los Bears de 1985 o de la defensiva de 2006. Son oportunistas, agresivos y, sobre todo, eficaces en momentos críticos.
Especializados en ganar como sea
Los Bears han demostrado la capacidad de adaptarse a todo:
- Contra Dallas: victoria con cuatro pases de touchdown de Williams.
- Contra Cincinnati y Pittsburgh: tres pases de TD cada partido.
- Contra Raiders: victoria gracias a un bloqueo de gol de campo en la última jugada.
- Contra Washington: field goal ganado bajo intensas lluvias.
Han ido construyendo una identidad resiliente y versátil, una característica que podría ser clave en una postemporada donde prevalecen los equipos que se adaptan.
El próximo reto: la rivalidad más vieja de la NFL
Los Bears tienen dos partidos en las próximas tres semanas contra su eterno rival: los Green Bay Packers. Esa rivalidad, la más longeva de la NFL, toma un cariz decisivo ya que el liderato de la NFC Norte está en juego.
Chicago se enfrentará a Green Bay primero el 7 de diciembre. Ganar sería un campanazo en toda regla y pondría a los Bears en la ruta directa hacia los playoffs con una narrativa completamente renovada.
El otro lado de la moneda: el drama de los Eagles
Philadelphia parece estar repitiendo la debacle de 2023. Dos derrotas consecutivas y un ambiente enrarecido rodean al entrenador Sirianni y al coordinador ofensivo Kevin Patullo, quien ha sido criticado sin piedad, incluso recibió gritos de “¡Despidan a Kevin!” por parte de los fanáticos.
La ofensiva ha estado inoperante desde la semana de descanso. Solo han superado los 24 puntos una vez en las últimas cinco semanas. La infame jugada “tush push”, antes efectiva y temida, ya no está funcionando, y Hurts parece estar perdiendo el control bajo presión.
Mientras tanto, Chicago les pasó por encima tanto en marcador como en actitud, con una intensidad digna de un equipo que quiere más.
¿Son los Bears un contendiente real?
A estas alturas, descartarlos sería un error. Chicago ha dominado rivales con estilos ofensivos y defensivos disímiles. Ha ganado en casa y de visita. Ha superado lesiones, errores propios y escepticismo mediático.
Tienen las piezas: una línea ofensiva dominante, corredores en excelente forma, una defensa que roba balones y un joven quarterback con potencial de superestrella. Solo falta afinar esa última dimensión: la consistencia aérea.
Si logran ese ajuste, el equipo comandado por Ben Johnson podría ser ese caballo negro que nadie quiere enfrentar en enero.
Datos clave para el debate
- Racha activa: 5 victorias consecutivas.
- Yardas terrestres por juego: 153.8 (1° en la NFL).
- Tiempo de posesión contra Eagles: 39:18 vs 20:42.
- Takeaways defensivos: Top en la liga.
- Calendario restante: Incluye dos juegos contra Packers y un cierre con aspiraciones de liderato divisional.
¿Estamos presenciando el renacimiento de la mística de los Chicago Bears? Sin hacer tanto ruido, están demostrando que tal vez... sí.
