¿Qué pasa con los Dolphins? Tua Tagovailoa y una ofensiva en crisis mientras la defensa salva los partidos

El equipo de Miami logra victorias gracias a su defensa y juego terrestre, pero su mariscal de campo genera dudas justo cuando el cierre de temporada exige lo mejor

De la espectacularidad aérea al control terrestre: ¿una nueva identidad para Miami?

Los Miami Dolphins atraviesan una etapa intrigante. Han logrado tres victorias consecutivas, pero lejos de hacerlo con brillo, lucen como un equipo que se aferra a su capacidad defensiva y al juego terrestre. El triunfo 21-17 ante los New Orleans Saints reflejó esta tendencia. Mientras De’Von Achane corrió para 134 yardas y un touchdown, Tua Tagovailoa mostró una de sus peores versiones: solo 157 yardas aéreas, un touchdown, una intercepción y una efectividad por debajo del 52%.

Este rendimiento contrastante ha generado atención mediática y preocupación interna. El head coach Mike McDaniel lo expresó claramente: “No fue su mejor partido. Es el quarterback, su trabajo es guiarnos a la victoria... tenemos que encontrar por qué fue así y mejorarlo”.

El ascenso del juego terrestre: ¿arma de doble filo?

Desde la Semana 10, los Dolphins lideran la NFL en yardas por tierra con un promedio de 176.7 yardas por encuentro y 5.6 yardas por acarreo. Un resurgimiento impulsado por Achane y Raheem Mostert, que ha servido de bálsamo ante una ofensiva aérea errática. Como dijo McDaniel: “Disfrutamos correr, pero en esta liga, si tienes éxito corriendo, los rivales se adaptan y te obligan a pasar. Hay que ejecutar ambas facetas”.

Una defensa sólida y decisiva

Otro gran pilar en esta etapa es la defensa de Miami, que ha permitido apenas 14.3 puntos por partido en los últimos tres juegos y generado 7 balones recuperados. La incorporación del safety Minkah Fitzpatrick parece haber revitalizado al grupo. Frente a los Saints, Fitzpatrick tuvo un strip sack y una intercepción en intento de conversión de dos puntos que devolvió a la zona de anotación rival.

Además, el linebacker novato Chop Robinson mostró su mejor versión con 1.5 capturas, tres golpes al quarterback y una participación directa en la jugada de 4ta y 1 que selló el triunfo.

La caída de Tua: estadísticas preocupantes

La temporada 2025 está resultando ser un retroceso para Tua Tagovailoa. Ha lanzado 14 intercepciones (líder en la NFL), igualando su peor marca personal. Su porcentaje de pases completados ha caído a 67.2% desde el 72.9% de 2024. Además, ha tenido 7 juegos con menos de 200 yardas, un registro que no sufría desde su primer año como titular en 2021.

Esto plantea una duda real: ¿Puede Tua ser el líder de un equipo contendiente? Su falta de movilidad, poca capacidad para evitar capturas (4 ante Saints) y decisiones cuestionables lo están sacando de la conversación de élite. Como él mismo lo admitió tras la última victoria: “La mejora empieza por mí”.

Lesiones, un enemigo sigiloso

Las ausencias también han marcado esta etapa. El receptor Tyreek Hill se perdió el resto de la temporada desde la semana 4, y aunque el equipo ha resistido, su presencia en el campo es indispensable para abrir defensas. Además, el fullback Alec Ingold está día a día por una lesión en el cuello.

Claves ofensivas: el desequilibrio es evidente

En cuanto a productividad ofensiva, los Dolphins se muestran extremos. En las últimas tres victorias:

  • Solo han convertido 4 de 12 terceras oportunidades contra los Saints.
  • No han superado las 200 yardas aéreas en dos de los tres partidos.
  • Pero han sido efectivos corriendo y controlando el reloj de juego.

Sin embargo, como señaló McDaniel, cuando los equipos sobrecarguen la caja para frenar la carrera, se necesitará precisión desde el pase, liderazgo estratégico y toma de decisiones correctas. Y ahí es donde Tua está en deuda.

La defensa toma la batuta

Miami lidera muchas métricas defensivas en este tramo de la temporada: cuarta en puntos permitidos desde Semana 10, segunda en balones recuperados y con al menos una captura en cada uno de los últimos 5 partidos. La versatilidad desde el perímetro y la recuperación en la línea defensiva han sido claves. La llegada de Fitzpatrick ha traído experiencia, instinto y liderazgo a una secundaria que parecía frágil.

Un calendario decisivo

Los Dolphins (4-6) viajan ahora a enfrentar a los New York Jets, su víctima en la semana 4. Pero ese fue también el partido en el que Tyreek Hill cayó lesionado. Esta vez, el escenario es incierto. Miami necesita ajustar su ofensiva aérea si quiere mantenerse con vida en la pelea de la AFC Este, donde los Buffalo Bills (8-4) ya encabezan con amplia diferencia.

Stock en alza y baja

  • En alza: De’Von Achane, Chop Robinson y Minkah Fitzpatrick.
  • En baja: Tua Tagovailoa y la ofensiva por aire.

Una ofensiva irreconocible desde 2024

En la temporada 2024, Tua y Hill convirtieron a Miami en una de las ofensivas aéreas más temidas. Terceros en yds por pase y segundos en TDs por aire. Este año, sin Hill, con Tua errático y sin alternativas efectivas para estirar el campo, todo se ha desmoronado.

¿Qué se necesita para salvar la temporada?

  1. Mejor toma de decisiones de Tua: evitar pases forzados como el que interceptaron doble cobertura en zona roja contra Saints.
  2. Creatividad táctica de McDaniel: uso de pantallas, rutas cruzadas y juego movible para reducir presión sobre el quarterback.
  3. Recuperación física: sin Ingold ni Hill, la ofensiva pierde identidad.
  4. Consistencia defensiva: seguir cerrando partidos y robando balones.

La historia de esta temporada no está escrita aún, pero si Miami quiere cambiar su destino, necesitará algo más que victoria: requiere convicción, ejecución y liderazgo desde la posición más importante del campo.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press