Ben Johnson encabeza la revolución de los Bears: ¿simple motivador o genio del cambio?

Con un estilo desinhibido, victorias históricas y una ciudad llena de esperanza, el nuevo entrenador de Chicago genera impacto dentro y fuera del campo.

Una nueva era en Chicago

Celebrar un triunfo en la NFL sin camiseta frente a un equipo campeón no es una escena habitual. Pero Ben Johnson, el nuevo entrenador de los Chicago Bears, no solo lo hizo: lo convirtió en un símbolo viral del renacer del equipo. Tras vencer 24-15 a los Philadelphia Eagles, campeones del último Super Bowl, Johnson agitó la ciudad y los vestidores, mostrando una interpretación única del liderazgo deportivo.

En solo una temporada, Johnson ha transformado un equipo roto y sin rumbo en un aspirante serio al título de la NFC. Los Bears lideran su división con un impresionante 9-3, una racha de cinco victorias consecutivas y un entusiasmo que no se veía desde 2018.

El espectáculo de Johnson: de la reconstrucción al respeto

La imagen de Johnson flexionando sus músculos frente a un vestuario en éxtasis tras la victoria en Filadelfia despertó reacciones de asombro y admiración. "Mi hija de 2 años estaba en casa, señalando la televisión y diciendo ‘¡sin camiseta, sin camiseta!’", contó entre risas el técnico. Lo que parecía una anécdota invitaría a analizar en profundidad el fenómeno Ben Johnson: ¿es puro espectáculo, o hay verdadera sustancia detrás del carisma?

Este gesto no fue improvisado. Desde octubre, el popular local The Wiener’s Circle en el norte de Chicago había prometido hot dogs gratis si Johnson se quitaba la camiseta tras una victoria. Johnson decidió que el momento era ahora. El martes posterior a la victoria, los fanáticos celebraron comiendo gratis en honor al momento viral, fortaleciendo el vínculo entre equipo y ciudad.

Estadísticas que elevan expectativas

Los números respaldan la narrativa:

  • Los Bears no ganaban la NFC Norte desde 2018, cuando terminaron con marca de 12-4.
  • La victoria sobre Filadelfia elevó al equipo a 9-3 y, gracias a una derrota de los Rams, los colocó como primeros de la Conferencia Nacional.
  • Chicago posee la defensa más efectiva en balones recuperados, sumando ya 26 robos (14 intercepciones y 12 recuperaciones de fumble).

Además, la ofensiva terrestre está brillando. Por primera vez desde 1985 (con Walter Payton y Matt Suhey), dos jugadores de los Bears superaron los 100 yardas terrestres en un mismo partido: Kyle Monangai (130) y D’Andre Swift (125). Una combinación poderosa que refuerza la identidad de un equipo físico, disciplinado y combativo.

Caleb Williams y un juego aéreo en construcción

En contraste con el juego terrestre, el ataque aéreo sigue generando dudas. Caleb Williams, el prometedor mariscal de campo elegido en el draft de 2025, completó solo el 47.2% de sus envíos contra Filadelfia, su peor marca del año. Es el quinto partido consecutivo por debajo del 60% de efectividad. Sin embargo, Johnson no lo culpa del todo:

“Estamos ganando a pesar del juego aéreo, no por él. Nadie está contento con esto todavía,”
– Ben Johnson

Las caídas de balón, resbalones y falta de separación de los receptores son parte de la explicación. Pero la NFL no perdona debilidades, y los Playoffs exigen equilibrio. El cuerpo técnico tiene tareas pendientes si quiere competir contra equipos con ataques aéreos letales como los Cowboys, Lions o 49ers.

De la humillación a la esperanza: breve historia reciente

Hace exactamente un año, los Bears tocaban fondo. Una derrota bochornosa ante Detroit en Acción de Gracias precipitó el despido de Matt Eberflus. Chicago era el hazmerreír de la NFC Norte.

Doce meses después, la transformación es impactante:

  • Últimos en 2024 → Primeros en 2025
  • Récord 3-14 → Récord 9-3 (con cinco partidos aún por disputar)
  • No finalizaban sobre .500 desde 2018

“Pasar del fondo al tope en un año es algo que pocas franquicias logran. Pero aún no hemos ganado nada,” previene Cole Kmet, el ala cerrada que fue clave en reconstruir el vestuario con liderazgo silencioso.

El factor ciudad: Johnson y el pueblo

Además del enfoque táctico, Johnson ha devuelto a Chicago la ilusión. Y eso, en una ciudad con una profunda identidad deportiva, es vital. Entre camiones de alimentos, camisetas sin usar y celebraciones entre fans, el técnico ha sabido conectar más allá del campo.

“La intención del gesto no era eclipsar al equipo, sino darle a Chicago un poco de alegría. Ellos son parte esencial de este camino,”
– Ben Johnson

Su estilo mezcla autenticidad con estrategia. No busca protagonismo estéril; lo usa como herramienta para cohesionar, generar ambiente y potenciar la moral colectiva. Y, por ahora, funciona.

Piedras en el camino: el calendario restante

A pesar del impulso actual, Johnson es consciente de que aún no hay nada garantizado. “No nos han dado el boleto al torneo (Playoffs). Esto hay que ganárselo,” dijo en rueda de prensa. Mirando hacia adelante, los Bears deben enfrentar a:

  1. Green Bay Packers (8-3-1) – duelo divisional clave
  2. San Francisco 49ers (9-3) – medidor definitivo de poder
  3. Seattle Seahawks
  4. Arizona Cardinals
  5. Minnesota Vikings

Una ruta exigente donde probablemente necesiten al menos dos triunfos más para asegurar su plaza en postemporada. Johnson estima que se requerirán 11 victorias para clasificar. Es decir, deben sostener el nivel actual sin margen de error.

¿Revolución con futuro?

Entre una defensa feroz, un juego terrestre dominante y un entrenador que no teme romper moldes, los Bears han recuperado protagonismo. Pero el talón de Aquiles en el pase sigue siendo un problema. ¿Puede Johnson estabilizar a Caleb Williams antes de enero? ¿Continuará la cohesión viral o aparecerán las tensiones bajo presión?

Lo que sí es claro es que Chicago vuelve a soñar. Y eso, en una ciudad que lleva décadas de frustraciones en la NFL, no es poca cosa. La historia aún se está escribiendo, pero el primer capítulo bajo Ben Johnson ya es digno de un libro.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press