La pesadilla plateada: Raiders de Las Vegas tocan fondo mientras Carroll busca respuestas
Con una temporada que bordea lo históricamente desastroso, Pete Carroll trata de mantener la esperanza en un equipo roto en todas sus líneas
El legado de una temporada que da pena
Los Raiders de Las Vegas están protagonizando una de las temporadas más lamentables de su historia moderna. Con solo dos victorias en doce partidos, el equipo comandado por Pete Carroll parece estar sumido en una espiral descendente sin freno. ¿Cómo llegó este equipo al fondo del abismo? ¿Hay luces al final del túnel? En este artículo analizamos desde un enfoque comentario-opinión cómo se derrumba una franquicia con historia y lo que puede venir a continuación.
Carroll, el optimista sin remedio
Pete Carroll ha sido una figura destacada en la NFL, conocido por su energía positiva y su tenacidad. Pero ni siquiera su optimismo ha logrado contagiar a unos Raiders que, como dijo un analista de ESPN, "parecen caminar dormidos hacia la catástrofe". Después de despedir a su coordinador ofensivo Chip Kelly y al encargado de equipos especiales Tom McMahon en un intento desesperado de cambiar la narrativa, los resultados siguieron igual: pésimos.
Un ataque inexistente
Uno de los puntos más dolorosos del equipo es la ofensiva. Los Raiders están promediando apenas 14.9 puntos por partido, la tercera peor marca en su historia. Para poner las cosas en contexto:
- En 2006: 10.5 puntos por juego
- En 2009: 12.3 puntos por juego
- En 2025: 14.9 puntos por juego
Si uno excluye una serie de 65 yardas en el último cuarto durante la paliza 31-14 contra los Chargers, los Raiders lograron solo 91 yardas totales en todo el partido. Simplemente vergonzoso.
Una línea ofensiva digna del olvido
El intento de Carroll por experimentar con combinaciones en la línea ofensiva fue, por decirlo suavemente, un fracaso rotundo. No importa a qué jugador pongan enfrente, nadie ha logrado establecer una ofensiva terrestre sólida. Ashton Jeanty, quien fue seleccionado como pick número 6, fue una decepción. Promedia apenas 3.5 yardas por acarreo con 635 yardas en total esta temporada.
¿Qué funciona? Poca cosa
Entre los contados aspectos positivos destaca Kyu Blu Kelly, quien ha sumado tres intercepciones en los últimos cuatro juegos. Su actuación contra los Chargers salvó una anotación. Otro "punto positivo": la posibilidad de mejorar la posición en el Draft de 2026, lo que, aunque suena mediocre, podría ser la única manera de reparar tanto daño acumulado.
Pérdidas dolorosas en detalles clave
Los Raiders han estado cerca de ganar otros partidos. Contra los Bears, un gol de campo bloqueado les costó una posible victoria. Contra Jacksonville, un pase de conversión de dos puntos fue desviado en tiempo extra. Contra Denver el marcador fue apenas 10-7. Pequeños errores con enormes consecuencias.
Una perspectiva desoladora
Miremos el total de la tragedia. Esta temporada, los Raiders están siendo derrotados por un promedio de 10.8 puntos por partido. Esa combinación —diez derrotas y un margen tan alto— solo ha sucedido en otras cuatro ocasiones en la historia de la franquicia:
- 1961: 2-10, -14.7
- 1962: 0-12, -13.5
- 2014: 1-11, -13.4
- 2018: 2-10, -12.3
Actualmente los Raiders están a punto de entrar a ese lúgubre club nuevamente, demostrando que el presente es poco más que un triste déjà vu.
¿Hay culpables? Muchos, pero algunos más que otros
La agencia libre fue, sin lugar a dudas, un fracaso. Las adquisiciones más destacadas no han cumplido ni el mínimo. Sumado a eso, el Draft de 2025 ya se perfila como uno de los peores en años recientes. Analistas como Daniel Jeremiah lo describieron como "inquietantemente inefectivo".
Estado de las lesiones
- El ala cerrada Michael Mayer y el liniero Jordan Meredith están día a día por lesiones en el tobillo.
La ausencia de estos jugadores solo agrava los problemas estructurales del equipo. Profundidad inexistente, fragilidad táctica, cero respuesta desde la banca.
¿Qué queda por jugar?
Uno pensaría que un calendario menos apretado les permitiría al menos maquillar el desastre. Pero no. A continuación enfrentan:
- Denver Broncos
- Philadelphia Eagles (de visita)
- Houston Texans (de visita)
- New York Giants
- Kansas City Chiefs
Siendo realistas, los Raiders podrían cerrar la temporada con 2 o 3 victorias. Y eso daña, claro, pero también abre una pequeña ventana de reconstrucción desde el Draft.
La ironía de creer en el futuro
En sus declaraciones, Carroll intenta siempre resaltar lo positivo: “El mensaje es que vamos a ver lo que hicimos bien, lo que nos gustó y por dónde podemos construir”. Pero ¿construir qué exactamente? La confianza está destrozada, la moral del equipo es mínima y todo parece apuntar a un rediseño total del roster en 2026.
Opinión: ¿deberían los Raiders "tanquear"?
En un mundo ideal, ningún equipo sale a perder voluntariamente. Pero en la práctica, uno no puede evitar preguntarse: ¿no sería mejor terminar 2-15 y tomar una selección top-3 que ganar un partido más y caer al lugar siete del draft?
Porque este equipo no necesita una corrección. Necesita cirugía mayor. Quedarse con un pick atractivo que pueda significar la llegada de un mariscal joven y brillante (¿quién dijo Caleb Williams?) podría ser la única salida real.
Una afición resignada, pero no rendida
Lo más admirable de todo esto es que la base de fanáticos sigue ahí. Llegan al estadio, se pintan la cara, gritan, sufren. Porque ser fan de los Raiders es más identidad que moda. Y aunque el equipo los ha decepcionado una vez más, muchos están dispuestos a darles otra oportunidad si la planificación futura tiene sentido.
Carroll aún tiene la estima de otros tiempos, pero pronto esa paciencia se agotará si no se ve al menos una intención de mejorar en serio.
Los Raiders han tocado fondo. Eso es innegable.
Y a veces, solo tocando fondo se reencuentra el camino a la superficie.
