Mike Tomlin, Steelers y una encrucijada existencial: ¿se acabó la magia?

Tras una derrota humillante ante los Bills, la paciencia de la afición se agota y el legado de uno de los entrenadores más longevos de la NFL está en juego

Una derrota que retumba en Pittsburgh

El marcador final —26-7 a favor de los Buffalo Bills— no solo reflejó una derrota más de los Pittsburgh Steelers. Fue mucho más que una caída: fue una declaración. Los Bills dominaron por aire, por tierra y en actitud, acumulando 249 yardas por tierra y sometiendo a una de las defensas más caras de la NFL.

Mientras los fans abandonaban lentamente el Acrisure Stadium, lo hacían más con frustración que con resignación. Los abucheos precedieron a otra tradición local: el himno no oficial "Renegade" de Styx. Pero el entusiasmo por ese momento icónico fue sepultado por la indignación. El mensaje era claro: algo tiene que cambiar.

“Sonríe ante la adversidad”... ¿o no?

Mike Tomlin, entrenador principal del equipo desde 2007, es conocido por sus "Tomlin-ismos". Frases sobre resiliencia, unidad y la importancia de la consistencia. Una de sus favoritas, “smile in the face of adversity” ("sonríe ante la adversidad"), se sintió más vacía que nunca el pasado domingo. Tomlin, por primera vez en años, mostró un semblante seco, casi resignado.

Yo también estoy frustrado”, dijo en conferencia de prensa. Pero esa frustración, aunque compartida, tiene matices distintos cuando viene desde el banquillo que cuando retumba en las gradas del Heinz, ahora Acrisure.

Una década sin triunfos en postemporada

Los Steelers no han ganado un solo partido de postemporada desde enero de 2017. En ese lapso, 24 de los 32 equipos de la NFL han saboreado al menos una victoria en playoffs. Pittsburgh, sin embargo, suma un lamentable 0-6 en ese período. Son números preocupantes para un equipo que presume seis trofeos Vince Lombardi en sus vitrinas y una de las aficiones más fieles del fútbol americano.

Tomlin ha dirigido el equipo en 19 temporadas consecutivas sin perder más partidos de los que gana. Ni siquiera leyendas como Bill Belichick o Sean Payton han logrado tal consistencia. Pero, ¿sirve de algo la regularidad si no se traduce en éxito en enero?

La paciencia tiene límites, incluso en Pittsburgh

Desde la contratación de Tomlin en 2007 —en reemplazo del mítico Bill Cowher— el equipo ha gozado de una estabilidad poco común en el deporte profesional. Pittsburgh es una de las únicas franquicias de la NFL que ha tenido apenas tres entrenadores principales en más de 50 años: Chuck Noll (1969–1991), Cowher (1992–2006) y Tomlin (2007–presente).

Pero la estabilidad no garantiza resultados perpetuos. Los cantos de “Fire Tomlin” desde las gradas son indicativos de que incluso la ciudad más leal está perdiendo la fe.

La defensa: cara pero frágil

Con figuras como T.J. Watt, Minkah Fitzpatrick y Cam Heyward, los Steelers tienen una defensa repleta de talento... y muy costosa. Sin embargo, ese muro de acero fue ridiculizado por los Bills, que corrieron el ovoide a placer sin mayores obstáculos. La eficiencia defensiva parece haberse evaporado cuando más se necesita.

Nos ganaron en cada una de las tres fases del juego”, reconoció Tomlin. Algo que se vuelve dogma en Pittsburgh cuando no solo pierdes, sino que eres anulado.

El ocaso de un ciclo dorado

El contraste con los días de gloria, como aquel Super Bowl XLIII ganado de forma milagrosa ante Arizona, no puede ser más doloroso. En aquel entonces, los Steelers eran sinónimo de identidad, de disciplina defensiva, de explosión ofensiva... de miedo.

Hoy apenas inspiran incertidumbre. ¿Está Tomlin viviendo de su reputación? ¿Su mensaje ha dejado de llegar?

¿Y ahora qué?

La junta directiva ha reafirmado en múltiples ocasiones su respaldo incondicional a Tomlin. Está bajo contrato hasta 2027 y se planea que sea parte importante del proceso de selección del próximo mariscal franquicia en el próximo draft, que se celebrará, irónicamente, en Pittsburgh.

Confío en que las respuestas están cerca”, dijo Tomlin ante la prensa. Puede que tenga razón. También es posible que esté atrapado en una versión moderna del eterno retorno. Como en 2013, cuando los Steelers empezaron 2-6 y casi alcanzan playoffs. O en 2021, cuando puso su fe en Mason Rudolph y logró una racha salvadora.

Cinco jornadas para cambiar el destino

Con récord de 6-6, Pittsburgh aún lidera la AFC Norte empatado con los Ravens. Sí, aunque no lo parezca. Tienen cinco oportunidades más para encontrar estabilidad, empezar por controlar a Lamar Jackson y Derrick Henry en la próxima visita a Baltimore.

Algunos aspectos ofrecen leve esperanza. El linebacker Nick Herbig, aunque subestimado por su tamaño (1.88 m y 109 kg), ha mejorado contra la carrera y provocó un fumble vital contra los Bills. Pero los puntos débiles siguen siendo mayoría.

Jugadores bajo la lupa

  • Corliss Waitman: El despejador ha tenido dos semanas para el olvido, con promedios inferiores a 40 yardas por despeje.
  • Kenny Gainwell: Se le reconocen buenos movimientos y una gran capacidad para atrapar con una mano, pero no basta.
  • Derrick Harmon: El novato de línea defensiva se perdió el juego por lesión en la rodilla. Su ausencia se notó, considerando lo fácil que corrió Buffalo.

Una ciudad fiel, pero agotada

Steelers Nation siempre ha estado allí, en las buenas y en las malas. Pero eso no significa tolerar mediocridad perpetua. En redes sociales, el nombre de Tomlin suele ser tendencia tras cada derrota. Y no precisamente por razones positivas.

El entrenador más longevo en deportes de equipo en Norteamérica enfrenta no solo una temporada más, sino el juicio final sobre su legado. El respeto ganado no es suficiente. En Pittsburgh, los trofeos importan. Y hace demasiado que las vitrinas acumulan polvo.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press