India y Rusia refuerzan lazos en medio de la presión de Occidente por la guerra en Ucrania

El viaje de Putin a Nueva Delhi sella una relación estratégica en energía, defensa y diplomacia mientras India juega un delicado juego de equilibrio entre Moscú y Washington

  •  EnPelotas.com
    EnPelotas.com   |  

Una visita que cambia el tablero global

La visita oficial del presidente ruso Vladimir Putin a la India no es solo un acto protocolario entre dos viejos aliados: es una declaración de intenciones en un contexto geopolítico cada vez más volátil. En medio de la guerra en Ucrania, las tensiones con Occidente y un comercio energético cada vez más cuestionado, India y Rusia se preparan para reforzar una relación que, pese a la presión exterior, sigue siendo estratégica y mutuamente beneficiosa.

Putin y el primer ministro indio Narendra Modi se reunirán para afianzar alianzas en sectores como energía, defensa, tecnología, agricultura y migración laboral. Pero además de los anuncios y acuerdos firmados, el simbolismo de la visita revela el papel que India quiere jugar como potencia independiente en un nuevo orden multipolar.

El contexto: energía, guerra y diplomacia complicada

India, el tercer mayor consumidor de energía del mundo, ha incrementado significativamente sus importaciones de petróleo ruso con descuento desde que comenzó la invasión de Ucrania en febrero de 2022. A pesar de las constantes críticas por parte de Estados Unidos y Europa, el gobierno indio se ha mantenido firme en su postura de "interés nacional primero".

“Nuestro deber es garantizar energía asequible a 1.400 millones de ciudadanos y nuestras decisiones responden a eso”, dijo un alto funcionario del Ministerio de Energía de India, citado por The Hindu.
El petróleo ruso hoy representa más del 35% de las importaciones indias, según datos del Ministerio de Comercio. Es un salto inmenso desde el 2% registrado antes de la guerra en Ucrania.

Modi, el equilibrista

La política exterior india bajo Modi se asemeja a un número complejo de funambulismo: por un lado, India es miembro del Diálogo de Seguridad Cuadrilateral (QUAD) junto a Estados Unidos, Japón y Australia, y comparte preocupaciones respecto a la expansión de China. Pero por el otro, mantiene una amistad tradicional con Moscú, basada en décadas de colaboración durante la Guerra Fría y una fuerte dependencia de armamento ruso.

"Queremos seguir siendo amigos de todos. Eso también significa no romper vínculos con Rusia, aunque Occidente lo desee", señaló en entrevista a NDTV el analista diplomático Manoj Joshi.

En lugar de condenar abiertamente la invasión de Ucrania, India ha abogado por una solución pacífica tras bambalinas. Hay indicios de que Modi ha intentado mediar informalmente, aunque sin resultados evidentes hasta ahora.

Los temas clave del viaje

  • Cooperación energética: Se esperan acuerdos para garantizar suministros a largo plazo de fertilizantes rusos y ampliar inversiones de empresas indias en la región rusa del Lejano Oriente. La planta nuclear de Kudankulam sigue siendo el proyecto insignia conjunto.
  • Defensa: India presionará por la entrega acelerada de más sistemas de defensa aérea S-400 —parte de un acuerdo de 5.400 millones de dólares firmado en 2018. Además, busca actualizar su flota de cazas Su-30MKI.
  • Migración y trabajo calificado: Se discute un acuerdo que permitiría la migración segura y regulada de trabajadores calificados indios hacia sectores que Rusia necesita reforzar.
  • Comercio: India quiere exportar más productos farmacéuticos, agrícolas y textiles a Rusia, y remover barreras no arancelarias.

Washington observa con recelo

Estados Unidos, bajo el mandato de Trump, ha incrementado los aranceles a las exportaciones indias hasta un 50%, como respuesta a la decisión de Nueva Delhi de seguir comprando petróleo ruso. Las sanciones también se han endurecido hacia empresas rusas clave como Rosneft y Lukoil, lo que complica aún más el panorama para la India.

“India se mueve con cautela. Evita comprar a productores sancionados, pero no va a cortar completamente los lazos energéticos con Moscú,” explica Harsh V. Pant, vicepresidente del think tank Observer Research Foundation.

Además, Washington teme que una alianza más fuerte entre Nueva Delhi y Moscú pueda debilitar los éxitos diplomáticos que ha cosechado en Asia-Pacífico contra la influencia de China.

Una historia de amistad y pragmatismo

La relación entre India y Rusia tiene raíces profundas. La URSS apoyó a India en la guerra de 1971 contra Pakistán. Desde entonces, India ha sido el principal comprador de armas rusas. Incluso hoy, el 60% del arsenal militar indio tiene origen ruso, según el SIPRI (Stockholm International Peace Research Institute).

No obstante, India ha comenzado a diversificar sus compras, incluyendo contratos con Francia, Israel y Estados Unidos. Pero la logística, compatibilidad y el costo de los equipos rusos siguen siendo factores decisivos a favor de Moscú.

¿Una jugada maestra de Putin?

En un momento en que Rusia enfrenta sanciones masivas y aislamiento diplomático en Europa, estrechar la relación con India es vital para evitar depender únicamente de China. India, con su enorme mercado, capacidad diplomática y neutralidad estratégica, es un socio clave.

Además, el mensaje de esta visita es claro: Rusia sigue siendo capaz de forjar alianzas importantes pese a las presiones de Occidente. En palabras del especialista ruso Fyodor Lukyanov:

“La India no es un aliado circunstancial para Rusia: es una potencia autónoma que comparte una visión multipolar del mundo.”

¿Y cómo la percibe la opinión pública india?

La población india, en su mayoría, no ve con malos ojos la relación con Moscú. Según una encuesta de Pew Research (2023), el 52% de los indios tienen una visión favorable de Rusia, mientras que solo el 32% tienen una visión positiva de China. La percepción es que Rusia ha sido un socio confiable, a diferencia de Washington, que algunos consideran impredecible.

El rol de India en el reordenamiento global

La posición india en el tablero geopolítico actual es cada vez más protagónica. Con un crecimiento económico del 6.5% proyectado para 2024 y aspiraciones de ser una voz del Sur Global, India no quiere verse atrapada en guerras ajenas. Pero también sabe que puede sacar rédito de su ambigua neutralidad.

Esta visita de Putin no solo fortalece las alianzas bilaterales; también subraya que India puede ser interlocutor para todas las partes, incluso en conflictos como el de Ucrania, sin asumir una posición beligerante.

¿Qué sigue?

Muchas de las discusiones mantenidas en este viaje no se traducirán de inmediato en contratos firmados o anuncios concretos. Sin embargo, la construcción de confianza, el fortalecimiento político, la continuidad en defensa y la diplomacia energética son los verdaderos logros de esta visita.

Más allá del petróleo o los misiles, lo que evidencia esta cumbre es que India sigue apostando a una autonomía estratégica en un marco global cambiante. Y que para Rusia, mientras se cierra una puerta en Europa, otra se abre hacia el sur de Asia.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press