Del abismo a la cima: el asombroso giro de los Bears y los Patriots en la NFL 2025

Con nuevos entrenadores, quarterbacks jóvenes y un espíritu renovado, Chicago y Nueva Inglaterra lideran sus conferencias tras años de oscuridad

Cuando nadie lo esperaba

En la NFL, la narrativa "del último al primero" se repite cada año en algún equipo. Pero lo que está ocurriendo en la temporada 2025 con los Chicago Bears y los New England Patriots es simplemente insólito. Ambos equipos, que el año anterior sólo jugaban para cumplir el calendario en diciembre, hoy encabezan sus respectivas conferencias y se perfilan como posibles candidatos al Super Bowl. Lo más increíble es que ninguno de los dos clasificó a los playoffs en 2024, y ahora son los sembrados Nº1 de la NFC y la AFC, respectivamente. La última vez que esto ocurrió fue en 1992, cuando los Steelers y 49ers lideraron sus conferencias pese a no haber estado en la postemporada el año anterior.

Bajo nueva dirección: Johnson y Vrabel

El gran catalizador de este cambio ha sido la llegada de nuevos entrenadores en jefe. En Chicago, Ben Johnson, ex coordinador ofensivo de los Lions, ha inyectado una cultura ganadora en un equipo que no tenía una temporada con más victorias que derrotas desde 2018. El entrenador novato no sólo ha renovado el sistema ofensivo, sino que ha restaurado la confianza en una base joven liderada por el bicampeón Heisman Caleb Williams. Por el otro lado del país, en Nueva Inglaterra, Mike Vrabel ha devuelto la relevancia a un equipo hundido en la mediocridad. Tras la partida de Bill Belichick y un efímero experimento con Jerod Mayo, los Patriots apostaron por uno de los entrenadores más respetados por su disciplina y carácter. El resultado ha sido inmediato: de ser uno de los equipos con más derrotas en 2023-2024, los Pats son líderes de la NFL con 11 victorias.

La juventud en los controles

Ambos equipos están siendo liderados por quarterbacks de segundo año, algo jamás visto en equipos que terminan como siembra número uno. Drake Maye en Nueva Inglaterra y Caleb Williams en Chicago han roto los esquemas tradicionales. Si bien existe el antecedente de Dak Prescott o Lamar Jackson teniendo grandes temporadas en sus primeros años, nunca antes dos QBs tan jóvenes encabezaban ambos lados del cuadro de playoffs. Maye, producto de UNC, fue criticado por su falta de experiencia frente a defensivas complejas en la NFL, pero ha demostrado tener sangre fría, liderazgo y capacidad de improvisación. Por su parte, Williams ha cumplido las altas expectativas que generó desde USC, haciendo de los Bears un ataque difícil de predecir, apoyado en el dinamismo terrestre y la precisión de su brazo.

Historia reescrita en números

La magnitud del logro de ambos equipos puede medirse en los libros de historia:
  • La última vez que los Bears lideraron la NFC en diciembre fue en 2006, cuando llegaron al Super Bowl frente a los Colts.
  • Los Patriots habían perdido 26 juegos en las dos temporadas anteriores, sólo superados negativamente por los Carolina Panthers.
  • Desde que se instauró el sistema de sembrado en 1975, sólo ocurrió en tres ocasiones que ambos líderes de cada conferencia no hubiesen clasificado a playoffs el año anterior: 1981, 1982 y 1992.
Y hay más: sólo cuatro entrenadores en la historia han ganado el Super Bowl en su primer año como head coach. Johnson y Vrabel podrían unirse a ese club exclusivo conformado por Don McCafferty (1970), George Seifert (1989), Jon Gruden (2002) y Gary Kubiak (2015).

Una NFL más audaz en cuarta oportunidad

El 2025 también será recordado como el año en que la NFL se volvió aún más agresiva en cuarta oportunidad. Hasta ahora, se han anotado 74 touchdowns ofensivos en cuarta, superando el récord absoluto de 73 en 2021. Para ponerlo en perspectiva, en 2017 se anotaron sólo 34 touchdowns bajo esas condiciones. El ejemplo más reciente fue Carolina anotando dos veces en cuarta para ganarle a los Rams o Green Bay haciendo lo propio sobre Detroit en Thanksgiving. Los líderes de esta estadística son los:
  • Rams y Chiefs (6 TDs cada uno)
  • Panthers, Lions y Jets (5 TDs cada uno)
Este patrón ofensivo se ha traducido en sorpresas y dinamismo en cada jornada, aumentando considerablemente el dramatismo de partidos cerrados donde una conversión cambia el destino del equipo.

Denver y las remontadas imposibles

Aunque los Bears y Patriots acaparan titulares, otro equipo que ha sorprendido son los Denver Broncos. Han comenzado con un 10-2 tras un arranque inusual: han estado en desventaja en los 12 encuentros, ganando 10 de ellos. Esto sólo había sido visto ocho veces desde 1970 y únicamente una vez antes logró un equipo ganar más de 7 juegos en tales condiciones. Denver ha ganado cuatro partidos seguidos por tres puntos o menos, una racha que sólo fue vista antes en los New York Giants de 1986, quienes ganaron el Super Bowl ese año.

Raiders: 23 años de mediocridad

En contraste, los Las Vegas Raiders atraviesan uno de los momentos más sombríos de su historia. Eliminados ya de la contienda por la postemporada, los Raiders han acumulado 23 temporadas sin ganar una división ni un juego de playoff. Sólo Detroit (1994–2022) con 29 años y Buffalo (1996–2019) con 24 han sufrido rachas más largas. En 2025, los Raiders presentan un decepcionante registro de 2-10 y han recibido derrotas humillantes por 17 o más puntos hasta en cinco ocasiones. La ofensiva ha sido un desastre, sumando cuatro juegos seguidos con al menos cuatro capturas permitidas y sin alcanzar las 75 yardas terrestres, empatando un dudoso récord establecido por los Cleveland Browns de 2016.

El cambio de mentalidad: un factor intangible

En palabras del cornerback de Chicago, Jaylon Johnson: “Ves lo que hemos hecho en el campo y eso te da confianza. Este equipo cree cada vez más en lo que puede hacer”. Esa mentalidad ganadora, nacida del trabajo duro, es tal vez el activo más valioso en la transformación de equipos que llevaban años hundidos en la irrelevancia. En Chicago incluso hubo celebración en grande: una famosa cadena de hot dogs en el North Side de la ciudad ofreció comida gratis tras el triunfo sobre Philadelphia, cumpliendo con una promesa si el entrenador Johnson se quitaba la camiseta... y claro que lo hizo, desatando la euforia en el vestuario.

La rivalidad eterna: Chicago vs Green Bay

El renovado éxito de los Bears llega acompañado de un nuevo capítulo en su histórica rivalidad con los Packers. Aunque Green Bay ha dominado históricamente —Aaron Rodgers tuvo marca de 25-5 y Brett Favre de 22-10 frente a Chicago— el momento ha cambiado. El enfrentamiento entre Johnson y Matt LaFleur promete ser un punto caliente. El nuevo entrenador de los Bears no ocultó su desdén: “Para serte honesto, disfruto ganarle a Matt LaFleur dos veces al año”. Y tras una racha de 11 derrotas consecutivas frente a los Packers, los Bears parecen haber encontrado el antídoto tras una victoria sobre Green Bay en la última jornada de 2024. El próximo enfrentamiento de estos rivales determinará mucho más que la supremacía del norte de la NFC: será la consolidación de un nuevo orden en la NFL 2025.

¿Puede mantenerse esta magia?

Hay quienes dicen que las reconstrucciones exitosas toman años, pero Patriots y Bears han demostrado que, con visión estratégica, talento joven y liderazgo adecuado, se puede pasar de la oscuridad a la cima en un solo año. Con entrenadores que se perfilan como candidatos a Coach del Año, mariscales jóvenes rompiendo moldes y franquicias históricas reviviendo su identidad, esta temporada ya dejó su lugar en los libros. El resto del viaje promete aún más emoción. La NFL nunca fue, ni será, predecible.
Este artículo fue redactado con información de Associated Press