La resurrección de los Knicks en el Madison: Karl-Anthony Towns lidera a Nueva York en una victoria dominante

Con 35 puntos y una actuación sólida de Jalen Brunson, los Knicks refuerzan su dominio en casa frente a unos Hornets en crisis

Un Madison Square Garden impenetrable

En la noche del miércoles, los New York Knicks volvieron a demostrar por qué el Madison Square Garden se ha convertido esta temporada en una auténtica fortaleza. La victoria por 119-104 ante los Charlotte Hornets aumentó su récord como locales a un impresionante 11-1, con un total de 14 victorias en lo que va de temporada (14-7).

En el centro de esta victoria estuvo un descomunal Karl-Anthony Towns, quien anotó 35 puntos, con 18 rebotes y 5 asistencias. Desde el primer minuto, el ala-pívot dominicano pareció decidido a imponer su sello en el partido, y casi logró su doble-doble número 16 de la campaña sólo en la primera mitad, con 19 puntos y 9 rebotes.

Una noche redonda para Towns y apoyo coral

Jalen Brunson, el capitán de los Knicks, se apuntó 26 puntos, incluyendo un triple espectacular sobre la bocina que cerró la primera mitad y dio oxígeno a un equipo que parecía tambalear en los últimos minutos del segundo cuarto. Durante los últimos 24 minutos, Brunson se convirtió en el motor ofensivo del equipo anotando 18 puntos.

Además, el rendimiento coral fue clave para asegurar la victoria. Mikal Bridges sumó 16 puntos, mientras que Deuce McBride y Josh Hart aportaron 15. Este último estuvo a solo dos asistencias y dos rebotes de lograr un triple-doble, reflejo del dinamismo con que participó en ambos lados de la cancha.

Charlotte no encuentra rumbo fuera de casa

En contraste, los Charlotte Hornets extendieron su mala racha al sumar su novena derrota consecutiva como visitantes (récord de 1-10 fuera de casa), colocándose en un preocupante 6-16 en la temporada.

La actuación de LaMelo Ball fue una de las pocas luces dentro del equipo. Con 34 puntos, 9 asistencias y 8 rebotes, el base hizo todo lo posible por mantener a flote a los Hornets, aunque sus esfuerzos fueron insuficientes ante un rival más completo y contundente.

Los novatos Tidjane Salaun y Kon Knueppel también contribuyeron con 13 puntos cada uno, pero no pudieron contrarrestar la pobre defensa colectiva del equipo, sobre todo en el segundo tiempo.

Primera parte de contrastes

Los Knicks arrancaron el partido con una defensa impenetrable, permitiendo solamente 12 puntos a los Hornets en el primer cuarto, su cifra más baja permitida en cualquier cuarto esta temporada. Esta solidez les permitió tomar una ventaja inicial de 41-21 al llegar a mitad del segundo cuarto.

Sin embargo, Charlotte encontró algo de ritmo ofensivo y logró un parcial de 26-9 en casi 8 minutos, reduciendo la ventaja de los Knicks a solo tres puntos justo antes del descanso. Sería Brunson quien, con un triple vital, les permitiera marcharse al descanso con ventaja de 53-47.

Segundo tiempo arrollador

La segunda mitad fue un festival ofensivo para Nueva York, que dominó con un parcial de 42-24 durante más de 13 minutos. Liderados por Brunson y un Towns imparable, los Knicks cerraron el cuarto periodo con tranquilidad mientras el público del MSG coreaba sus nombres.

“Sentí que todos sabían lo que tenían que hacer esta noche, especialmente Karl. Es un líder silencioso, pero habla con su juego”, comentó Josh Hart después del partido. Y no exageraba: Towns está en uno de los mejores arranques de temporada de su carrera, consolidando día a día su importancia en la estructura del equipo.

¿Un nuevo rostro de los Knicks?

Los aficionados neoyorquinos empiezan a ilusionarse con la posibilidad real de ver a su equipo competir de tú a tú con los grandes del Este. En las últimas temporadas, los Knicks han tenido destellos seguidos de decepciones, pero esta vez parece diferente. Con un técnico estable, una defensa férrea y una identidad clara, no resulta descabellado pensar en una campaña de playoffs sólida.

La labor de Towns, quien ha sabido equilibrar su juego interior con un tiro exterior que sigue siendo de elite para su posición, combinado con la dirección de un Brunson cada vez más maduro, convierte a los Knicks en un rival incómodo incluso para los gigantes de la conferencia como Boston o Milwaukee.

Próximos desafíos

Nueva York continuará su calendario en casa frente al Utah Jazz el viernes, con la posibilidad de extender su magnífico récord local a 12-1.

Por su parte, los Hornets tendrán una difícil visita a Toronto, lo que podría extender aún más la pesadilla que están viviendo como visitantes.

Números que importan

  • Karl-Anthony Towns: 35 puntos (13 de 23 en tiros de campo), 18 rebotes, 5 asistencias.
  • Jalen Brunson: 26 puntos, incluyendo un triple sobre la bocina al final de la primera mitad.
  • Josh Hart: 15 puntos, 8 asistencias, 8 rebotes.
  • LaMelo Ball: 34 puntos, 9 asistencias, 8 rebotes.
  • Récord de los Knicks en casa: 11 victorias, 1 derrota.
  • Charlotte como visitante: 1 victoria, 10 derrotas.

La estadística histórica

Desde la temporada 2012-2013, los Knicks no tenían un rendimiento tan dominante en casa en los primeros 12 partidos. En aquella ocasión, lograron un inicio 12-0 en el Madison bajo el mando de Mike Woodson, una campaña que eventualmente los llevó a las semifinales del Este.

Hoy, con la comunión que se percibe entre el equipo, los aficionados y figuras consolidadas como Towns y Brunson, las esperanzas de repetir —o incluso superar— ese éxito son más reales que nunca.

Será interesante seguir a los Knicks conforme avance la temporada, especialmente cuando sus rivales directos del Este pongan más presión. Lo que sí es seguro es que el Madison vuelve a rugir.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press