Tailandia levanta la prohibición de venta vespertina de alcohol: ¿una medida económica o un desliz cultural?
Tras 53 años de restricciones, el país del sudeste asiático busca impulsar el turismo y la economía con la venta extendida de bebidas alcohólicas
Una prohibición con historia militar
En un giro histórico, Tailandia ha decidido levantar —de manera temporal— la prohibición de vender alcohol durante las tardes, una medida que ha estado vigente desde 1972. Sí, más de medio siglo en el que la venta de bebidas alcohólicas en horas vespertinas (exactamente de 2:00 p.m. a 5:00 p.m.) estuvo regulada por ley. Esta prohibición fue implementada durante un periodo en que el país estaba bajo régimen militar, aunque hoy las razones específicas de su aplicación han ido perdiéndose en la memoria colectiva del país. Con esta relajación normativa, Tailandia permite ahora la venta de alcohol de 11:00 a.m. hasta la medianoche en tiendas de conveniencia, bares y otros puntos de venta autorizados —siendo los locales de ocio nocturno los únicos en poder servir hasta la 1:00 a.m.¿Qué motiva este cambio?
El gobierno tailandés, con la mira puesta en la reactivación económica post-pandemia y en el impulso al turismo, ha emitido un decreto que establece un periodo de prueba de 180 días para evaluar los efectos de esta modificación. El país, que ya ve señales positivas en la recuperación del sector turístico, busca con esta medida fortalecer aún más esa tendencia. La temporada de fin de año y el aumento esperado de turistas gracias a la relajación de medidas sanitarias y el regreso de vuelos internacionales juegan un papel clave. El Secretario Permanente del Ministerio de Salud Pública declaró que "permitir estas ventas podría tener efectos positivos sobre la industria turística, especialmente en zonas de alto flujo como Bangkok, Phuket y Chiang Mai".Un país budista donde el alcohol es común
Tailandia es un país predominantemente budista, y esta religión desalienta el consumo de sustancias intoxicantes por considerarlas una forma de distraer la mente de la contemplación espiritual y del camino hacia la iluminación. Sin embargo, en la práctica, el consumo de bebidas alcohólicas es generalizado, especialmente entre los sectores urbanos y jóvenes. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tailandia ocupa el cuarto lugar en el sudeste asiático en consumo per cápita de alcohol, detrás de Vietnam, Laos y Camboya. En 2019, el consumo promedio en el país fue de cerca de 8.3 litros por persona adulta al año, con un incremento progresivo desde la década del 2000.Una ley con muchas excepciones
Aunque la ley era oficial, su aplicación no siempre fue clara ni homogénea. Zonas como los aeropuertos, hoteles internacionales y ciertos locales con permisos especiales podían vender durante las horas restringidas. Además, no era raro que algunas tiendas y restaurantes continuaran las ventas de manera informal durante la tarde, aprovechando las inconsistencias en la fiscalización. El Departamento de Control de Bebidas Alcohólicas admitió que cerca del 30% de las infracciones detectadas entre 2015 y 2020 correspondía a la venta indebida durante ese periodo vespertino. Sin embargo, fiscales y cuerpos policiales rara vez lograban mantener un control efectivo más allá de zonas altamente turísticas o céntricas.¿Y los riesgos?
Como es de esperarse, la medida ha sido recibida con opiniones divididas. Por un lado, empresarios del sector restaurantero y hotelero celebran entusiasmados: "Esta liberación nos va a permitir competir en igualdad con otros países turísticos como Vietnam y Filipinas", dijo Suriya Chamlong, gerente de una cadena de bares en Pattaya. Por otro lado, organizaciones civiles y grupos de salud pública han alzado la voz en contra del levantamiento. Una de las principales preocupaciones tiene que ver con el incremento de incidentes de conducción bajo los efectos del alcohol. Según la Oficina de Prevención de Accidentes de Tráfico de Tailandia, en 2022, el 34% de los accidentes fatales estuvieron relacionados con el consumo de alcohol. "Extender las horas de venta puede tener consecuencias graves, especialmente durante festividades como Songkran o Año Nuevo, donde ya vemos un aumento en hospitalizaciones por accidentes automovilísticos vinculados al alcohol", alertó la doctora Rachanee Na Songkhla, experta en salud pública y consumo responsable.Efectos económicos proyectados
Desde el punto de vista económico, las expectativas son altas. El Consejo de Turismo de Tailandia estima que la flexibilización podría generar un aumento del 10% al 15% en los ingresos del sector de servicios relacionados con el turismo durante el periodo de prueba. Según datos del Ministerio de Comercio, el comercio de bebidas alcohólicas representa aproximadamente el 1.7% del Producto Bruto Interno (PBI) de Tailandia. Esta cifra puede parecer modesta, pero cuando se considera el efecto multiplicador en empleos indirectos (proveedores, transportes, entretenimiento nocturno), su impacto termina siendo significativo.Tailandia vs. el sudeste asiático: ¿una tendencia regional?
No es casual que Tailandia mueva ficha en esta dirección, y es que varios países del sudeste asiático están revisando políticas relacionadas con el consumo de alcohol en busca de mayores ingresos turísticos. Filipinas, por ejemplo, promueve festivales de cerveza en varias islas, mientras que Vietnam flexibilizó sus leyes en 2018, lo que le permitió captar nuevos mercados europeos. Malasia, más conservadora debido a su mayoría musulmana, mantiene una regulación más estricta, pero Singapur representa un caso curioso: extremadamente estricto pero eficiente, ha permitido ventas prolongadas en zonas turísticas bajo estricta vigilancia.Una ventana al futuro regulador
La reforma se mantendrá en periodo de prueba hasta mediados del próximo año. Se espera que durante estos seis meses el Ministerio de Salud y el Ministerio del Interior recopilen estadísticas sobre ventas, reportes de accidentes y quejas ciudadanas. Si los resultados muestran un impacto positivo y solo leves contratiempos en el orden social, se podría oficializar el levantamiento total de la restricción, modificando permanentemente la Ley de Control de Bebidas Alcohólicas de 2008.¿Cambio filosófico o pragmatismo comercial?
La pregunta que flota en el ambiente es: ¿está Tailandia traicionando sus valores tradicionales o simplemente adaptándose al siglo XXI? La respuesta probablemente esté en un punto medio. La tradición budista ha demostrado convivir con la modernidad de formas ingeniosas, y el comercio siempre encuentra maneras de negociar con la cultura. "No se trata de occidentalizar el país", aseguró una portavoz del Ministerio del Interior. "Se trata de evolucionar nuestras regulaciones con los tiempos, sin perder la esencia de lo que somos." Lo cierto es que el consumo ya existía, la prohibición era cada vez más simbólica y su aplicación tanto arbitraria como obsoleta. La medida busca ahora sacar a flote el negocio, atraer turistas y, quizá de forma no declarada, regular mejor un mercado que ya operaba en voz baja durante décadas. Este artículo fue redactado con información de Associated Press
