Tecnología al rescate: Cómo el 3D y la inteligencia de exjugadores ayudan a Daniel Jones y a la NFL

Del laboratorio universitario al emparrillado profesional, una startup liderada por exjugadores de Duke revoluciona la recuperación de lesiones en la NFL

Un mariscal golpeado, pero ingeniosamente protegido

En una liga donde la brutalidad física es tan común como los touchdowns, cualquier ventaja para prolongar la salud de un jugador puede marcar la diferencia entre una temporada estelar o una campaña arruinada. Así lo entiende Daniel Jones, actual mariscal de campo de los Indianapolis Colts, quien ha recurrido a una solución innovadora y profundamente personal para mantenerse en el campo pese a su lesión en la pierna izquierda.

Jones, conocido previamente por su paso con los New York Giants, ha estado lidiando con molestias después de sufrir una lesión de pierna que amenazaba con limitar seriamente su movilidad. Pero ahí es donde intervienen dos viejos amigos.

Protect3D: De Duke a la NFL

Todo comenzó hace siete años cuando Clark Bulleit (línea ofensiva) y Kevin Gehsmann (linebacker), dos excompañeros de Daniel en la Universidad de Duke, crearon una solución personalizada para acelerar su recuperación tras una lesión de clavícula. Hoy día, estos mismos emprendedores han vuelto a salvarle la carrera deportiva —esta vez con una férula impresa en 3D ajustada milimétricamente a su pierna lesionada.

La empresa fundada por ambos, Protect3D, con sede en Durham, Carolina del Norte, ha atraído la atención de entrenadores, médicos deportivos y otras franquicias de la NFL por su enfoque avanzado y adaptativo al desarrollo de ortesis. Utilizan escaneo digital a través de una app móvil, perfeccionando cada diseño para ajustarse al cuerpo del atleta y ser impresa en 3D casi en tiempo real.

“Tuve suerte de tener amigos tan inteligentes y leales”, declaró Jones en rueda de prensa. “La férula es discreta, se adapta perfectamente a mi pierna y apenas la noto cuando juego”.

Una startup con espíritu deportivo

En lugar de seguir carreras tradicionales tras graduarse, Bulleit y Gehsmann decidieron aplicar su experiencia como atletas e ingenieros para crear una herramienta transformadora. “Sabíamos lo difícil que era recuperarse con ortesis estándar”, dijo Bulleit en una entrevista con ESPN. “Pensamos: ¿por qué no usar tecnología 3D para crear apoyo funcional personalizado?”

Gracias al respaldo de médicos deportivos, ingenieros biomédicos y una red de asesores médicos, Protect3D ha producido férulas para más de 150 atletas profesionales y universitarios desde su fundación en 2019. De hecho, la tecnología fue reconocida con el MIT Sloan Sports Analytics Innovation Award en 2021.

El caso Jones: ejemplo de resiliencia

El quarterback, que ha tenido una temporada llena de altibajos, señaló que comenzó a usar la nueva protección en el juego contra los Kansas City Chiefs y luego nuevamente contra los Houston Texans. Aunque Indy ha perdido tres de sus últimos cuatro encuentros —incluyendo sus primeras derrotas consecutivas del año—, Jones sigue determinado a liderar su equipo por la pelea en la AFC Sur.

“Me siento mejor cada semana”, afirmó. “Sé que estoy lo suficientemente sano, tengo luz verde médica y haré todo lo posible por ganar”.

Entrenadores no escépticos, sino impresionados

El entrenador principal Shane Steichen aplaudió la capacidad del mariscal para buscar innovación sin salirse de las reglas: “Si los médicos lo autorizan y él se siente cómodo, no tengo objeciones. Es simplemente impresionante lo que estos exjugadores han logrado”.

Por su parte, Steichen, exmariscal y mentor ofensivo en múltiples equipos de la NFL, subrayó que en una liga tan competitiva, “cualquier ventaja tecnológica y segura vale mucho, especialmente cuando llega de gente inteligente que ama el juego”.

Otros casos: la NFL en modo tech

Lo de Protect3D no es un caso aislado. Cada vez más equipos de fútbol americano adoptan soluciones tecnológicas que incluyen:

  • Realidad aumentada para planes de juego y repeticiones virtuales.
  • Wearables con sensores para prevenir conmociones cerebrales.
  • Sistemas de big data para análisis de rendimiento en tiempo real.
  • Drones para evaluar formaciones tácticas en prácticas de equipo.

Y, por supuesto, impresión 3D para crear equipamiento personalizado. Según Statista, el mercado de impresión 3D aplicada al deporte ha crecido un 112% desde 2020, superando los $350 millones en 2023.

La importancia de adaptarse o morir

El caso de Jones también resalta cómo los jugadores deben encontrar nuevas herramientas fuera del médico tradicional para prolongar su carrera. En una liga donde la esperanza de vida de un mariscal de campo ronda los 3,3 años, según datos del NFLPA (sindicato de jugadores), contar con soluciones que aceleran la rehabilitación es una ventaja objetiva y valiosa.

Esto se agrava cuando equipos como los Kansas City Chiefs o los Washington Commanders ven cómo sus mariscales se esfuman del campo por lesiones recurrentes. Jayden Daniels, de los Commanders, por ejemplo, ha perdido la mitad de la temporada, dejando al equipo con un pobre récord de 3-9. Mientras tanto, el novato de los Chiefs, Josh Simmons, fue enviado a la lista de lesionados tras romperse la muñeca en plena búsqueda de un puesto en playoffs.

El futuro de la tecnología deportiva

La aparición de empresas como Protect3D define una nueva era en el deporte profesional. Ya no basta con fisioterapia tradicional: los atletas de élite están abrazando la tecnología para acelerar su recuperación, mejorar su rendimiento e incluso evitar futuras lesiones.

Con impresiones en 3D en menos de 24 horas, materiales resistentes pero ligeros, y una integración ergonómica que respeta la fisiología del deportista, parece claro que la medicina deportiva ha dejado de ser analógica. Ahora, es un blend entre ciencia, diseño y personalización.

Y todo esto no ocurre en los corredores de grandes hospitales, sino en startups como Protect3D, impulsadas no por megacorporaciones, sino por exjugadores que una vez soñaron con proteger a sus compañeros —y hoy lo hacen, capa tras capa de polímero impreso cuidadosamente, sobre articulaciones desgastadas por la gloria competitiva.

Daniel Jones no es solo un quarterback. Hoy es el rostro de una nueva generación de atletas-probeta, diseñados para jugar mejor, más protegidos, y —ojalá— por más tiempo.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press