El alto costo del cuidado médico amenaza la estabilidad financiera de millones en EE.UU.
La posible expiración de los créditos fiscales del Obamacare profundiza la crisis económica de quienes dependen de este sistema de cobertura
Una bomba de tiempo financiera para muchas familias
Cuando Dinam Bigny, de 52 años y residente de Virginia, se vio obligado a buscar un compañero de cuarto para poder pagar los $900 mensuales de su seguro de salud, probablemente no imaginaba que ese monto aumentaría todavía más al año siguiente. Con el anuncio de que sus primas mensuales se dispararán otros $200 en 2024, Bigny simplemente lo tiene claro: ya no puede más.
“No voy a poder pagarlo, porque ya agote todos mis ahorros”, dijo recientemente. Y no es el único. Según una reciente encuesta de la fundación KFF (Kaiser Family Foundation), cientos de miles de estadounidenses están en una situación similar, atrapados entre el derecho a la salud y la asfixia financiera.
¿Qué está ocurriendo con los seguros del mercado Obamacare?
Los créditos fiscales mejorados que subsidian las primas de los planes del mercado de la Ley de Cuidado Asequible (ACA, por sus siglas en inglés), implementados durante la pandemia de COVID-19, están en peligro. Estos subsidios han hecho la diferencia entre tener cobertura o no para más del 90% de los usuarios del mercado, según KFF. Su expiración está prevista para finales de este año, a menos que el Congreso extienda la ley.
Pero las disputas entre demócratas y republicanos han estancado cualquier avance legislativo. Tras causar un cierre gubernamental récord de 43 días, el desacuerdo persiste. Y mientras las cámaras discuten, el periodo de inscripción para el próximo año ya está en marcha y los estadounidenses se enfrentan a decisiones críticas.
El impacto directo: cifras que duelen
Un informe separado de KFF estima que si los subsidios no se extienden, los pagos mensuales de las personas subsidiadas se duplicarán en promedio. Ya hoy, el 60% de los encuestados en la encuesta dijeron que pagar los gastos médicos directos —como deducibles y copagos— es “algo” o “muy” difícil. Y la mitad lucha por mantenerse al día incluso con las primas subsidiadas actuales.
Cynthia Cox, vicepresidenta de KFF y directora de su investigación sobre el Obamacare, lo explicó de forma gráfica: “Estas personas no son necesariamente las más pobres, pero muchas viven al día. Una subida de $300 anuales en su seguro puede representar una crisis financiera”.
Historias personales: cuando el gasto en salud lo cambia todo
La historia de Larry Griffin, de 56 años, ayuda a humanizar las cifras. Asesor financiero en California con condiciones de salud serias (incluyendo una amputación), paga actualmente $920 mensuales por su seguro de nivel oro. En 2024, este plan se elevará a unos $1,400 mensuales, según dijo. A eso se le suman copagos más altos y un aumento en su máximo desembolso anual.
“No es que no lo pueda manejar. Lo puedo, pero es otro golpe más”, declaró. Griffin es parte de ese 75% de los encuestados que dicen que el seguro de salud es "muy importante" para poder recibir la atención que necesitan.
Otra usuaria, Patricia Roberts, de Alabama, verá sus primas pasar de $800 a $1,100. Puede costearlo, pero teme por amigas en Georgia cuyas tarifas se duplicarán. “No sé cómo podrán vivir. Ya casi no alcanza para comida y demás”, lamentó.
La política detrás del colapso financiero
La encuesta también abordó la responsabilidad política por la posible expiración de los subsidios. Entre quienes se verían afectados directamente, un 40% culpa principalmente a Donald Trump, y un tercio echa la culpa a los republicanos en el Congreso. Apenas un 23% responsabiliza a los demócratas.
No obstante, lo que resulta más revelador es que incluso entre los republicanos inscritos en los planes, el apoyo a extender los subsidios es alto: 7 de cada 10 están a favor. Entre demócratas e independientes, ese respaldo es aún mayor.
Yvette Laugier, republicana de Chicago, apoya que se mantengan temporalmente, aunque advierte que deben implementarse mecanismos contra el fraude.
¿Qué está en juego realmente?
Más de 13 millones de estadounidenses dependen actualmente del mercado de cuidado asequible, según datos de los CDC. Y lejos de ser todos de bajos recursos, la realidad es más matizada. Hay trabajadores autónomos, dueños de pequeñas empresas y personas con ingresos irregulares. Sin subsidios, este segmento se verá duramente golpeado.
Un estudio publicado en 2023 por el Urban Institute advierte que la falta de cobertura tiene un impacto fuerte en la economía nacional, generando más de $42,000 millones en gasto adicional anual debido a atención no compensada, pérdida de productividad y problemas crónicos sin tratar.
¿Y ahora qué?
Con menos de un mes para que finalice el periodo de inscripción y aún sin un acuerdo en el Congreso, miles de estadounidenses están cambiando de planes, bajando de cobertura o abandonando el mercado.
“Deberían sentarse y ver qué es lo mejor para el pueblo estadounidense…”, dijo Bigny con esperanza. Él aún confía en que llegue un punto intermedio, aunque sea temporal.
Pero el tiempo corre. Para muchos, estas próximas semanas serán el punto de inflexión entre una vida con acceso a cuidados médicos o una llena de incertidumbre económica y física.
Fuentes:
- KFF - Kaiser Family Foundation: https://www.kff.org/
- CDC - National Center for Health Statistics
- Urban Institute, 2023: Healthcare Coverage and Economic Impact Report
