Mundial de 2026: Una Copa del Mundo más grande, más costosa y más política
Con 48 selecciones, precios desorbitantes y nuevas sedes en EE.UU., México y Canadá, el torneo se perfila como un espectáculo sin precedentes… pero no para todos los públicos
Una Copa del Mundo para los poderosos
La Copa Mundial de la FIFA 2026 promete ser la edición más ambiciosa de la historia, no solo por contar con 48 equipos —el mayor número de participantes jamás visto— sino por su carácter elitista, costos millonarios y una organización cada vez más orientada al espectáculo que al deporte.
El sorteo, celebrado en el glamuroso Kennedy Center for the Performing Arts en Washington, dejó claro que este Mundial está pensado menos como una fiesta popular y más como un evento de lujo destinado a la élite.
Un sorteo adornado con política y celebridades
La ceremonia del sorteo fue una muestra clara de cómo FIFA y la organización de 2026 cruzan cada vez más las líneas entre deporte, política y espectáculo. Presidentes como Donald Trump (EE.UU.), Claudia Sheinbaum (México) y el primer ministro canadiense Mark Carney estuvieron presentes —o se espera que lo estén—, aportando una fuerte carga simbólica en un momento donde la geopolítica también tiene cabida en el fútbol.
Entre los encargados de sacar las bolas del bombo estuvieron íconos del deporte estadounidense como Tom Brady (NFL), Shaquille O’Neal (NBA), Wayne Gretzky (NHL) y Aaron Judge (MLB). Además, el ex capitán de Inglaterra, Rio Ferdinand, será el anfitrión del evento. El mensaje es claro: esto ya no es solo fútbol.
Precios para los del 1%
Los datos oficiales de FIFA provocaron indignación entre los aficionados: las entradas oscilan entre los $60 hasta $6,730 dólares, sin contar los pases de estacionamiento que alcanzan los $175 por partido. En comparación, los precios en Estados Unidos en 1994 estaban entre $25 y $475.
Ni siquiera los boletos de 1994 —ya criticados por su elevado costo— se acercan a lo que FIFA ha proyectado para este evento. Además, FIFA se ha negado a publicar una lista completa de precios, rompiendo con la transparencia que había mantenido históricamente desde al menos 1990.
“Hemos creado un nuevo estándar de asistencia y entretenimiento”, dijo Alan Rothenberg, organizador del Mundial de 1994. Su afirmación encapsula el enfoque actual: el fútbol ahora es espectáculo premium.
Debutantes y viejos conocidos
Entre los equipos debutantes se encuentran Cabo Verde, Curazao, Jordania y Uzbekistán, quienes participarán por primera vez en un Mundial. Para muchos, este formato expandido representa una oportunidad histórica de competir en el mayor escenario del fútbol.
El exentrenador del Arsenal, Arsène Wenger, lo explicó bien: “No están aquí por coincidencia. Para clasificar, deben vencer a sus rivales de confederación, lo cual es muestra de calidad”.
Una nueva fórmula de clasificación
Con 48 equipos divididos en 12 grupos de cuatro, los dos primeros y los ocho mejores terceros lugares avanzarán a la nueva fase de 32avos. Esto significa, en teoría, que algunas selecciones podrían calificar con tan solo tres puntos, algo que priva de dramatismo la fase de grupos.
“Creo que estaremos en buena forma”, dijo Tab Ramos, exmediocampista de la selección estadounidense. “Tenemos buen equipo. No estoy tan preocupado como en otras ocasiones por el sorteo”.
Argentina y Messi: la historia continúa
Argentina, liderada por Lionel Messi, se presenta como favorita para revalidar el título. Sería la primera nación en lograr Mundiales consecutivos desde Brasil en 1958 y 1962. Messi, quien cumplirá 39 años durante la competencia, ya ha disputado 26 partidos mundialistas y suma 13 goles. Solo está a tres tantos del récord histórico de goles en Copas Mundiales, que ostenta Miroslav Klose con 16.
¿Será el cierre de oro para una carrera legendaria? ¿Podrá Argentina superar a potencias como Francia, España o Inglaterra?
Favoritos: ¿puede alguien con experiencia resistir al nuevo formato?
Según el Opta Analyst, las probabilidades de coronarse están así:
- España: 17%
- Francia: 14.1%
- Inglaterra: 11.8%
- Argentina: 8.7%
- Alemania: 7.1%
- Portugal: 6.6%
- Brasil: 5.6%
- Países Bajos: 5.2%
Mientras tanto, Estados Unidos solo tiene una probabilidad del 0.9% —nunca han pasado de semifinales desde 1930.
Un Mundial organizado como un Super Bowl
FIFA ha accedido a usar 11 estadios de la NFL, además de sedes en México y Canadá. En Toronto, se están añadiendo 17,000 asientos temporales al estadio BMO Field para alcanzar una capacidad de 45,000 personas.
Al igual que en 1994, los partidos se organizarán por regiones —Este, Centro y Oeste— para minimizar los tiempos de viaje y favorecer la logística televisiva.
En contraste, el Mundial anterior celebrado en Qatar había apostado por la cercanía entre estadios. En esta ocasión, las distancias recorrerán un continente entero.
Una ceremonia que se aleja del fútbol
En comparación con Las Vegas '94, donde figuras como Stevie Wonder, James Brown y Vanessa Williams animaron una ceremonia apolítica, la edición 2026 parece más bien un acto diplomático. Gianni Infantino, presidente de la FIFA, planea entregar su “premio de la paz” a Donald Trump.
¿Acaso una ceremonia de sorteo necesita tanta carga ideológica y política? Para muchos puristas, el fútbol pierde su esencia cuando las cámaras se centran en políticos y estrellas mediáticas en lugar de en jugadores, entrenadores y naciones emergentes.
Una fiesta… no para todos
En resumen, la Copa Mundial 2026 será la más grande de la historia… pero también la más exclusiva. Con precios pensados para la élite económica, el crecimiento del torneo no va acompañado de una democratización del espectáculo.
Para los equipos debutantes, los aficionados apasionados y los soñadores del fútbol, sigue siendo una oportunidad única. Pero para un gran número de seguidores, será un lujo difícil de alcanzar.
Mientras los organizadores presumen récords de audiencia y glamur, miles de personas se quedarán viendo desde la distancia cómo el fútbol, el deporte del pueblo, se convierte cada día más en un producto de lujo globalizado.
