¿Pueden los Knicks dominar el Este? Un vistazo al renacimiento ofensivo de Nueva York
Con un Jalen Brunson inspirado y una racha ganadora en casa, los Knicks se colocan como serios contendientes en la Conferencia Este
El renacimiento neoyorquino: ¿realidad o ilusión?
Durante años, los New York Knicks han sido la eterna promesa de la NBA. Sin embargo, esta temporada podrían estar, finalmente, cumpliendo con las expectativas. Con un sólido récord de 14-7 y una racha vigente de cuatro victorias consecutivas en casa, los dirigidos por Tom Thibodeau quieren demostrar que su momento ha llegado. ¿Están listos para pelear en lo más alto del Este?
Un Madison Square Garden encendido
El legendario Madison Square Garden se ha convertido nuevamente en una fortaleza. Los Knicks han ganado 11 de 12 partidos en casa, posicionándose como uno de los mejores equipos locales de la liga. Su ofensiva letal, que promedia 120.2 puntos por partido (6.° mejor en la NBA), ha sido la clave de su éxito hasta ahora.
Una gran parte del mérito debe ir para Jalen Brunson, quien en los últimos 10 encuentros ha promediado 26.0 puntos por partido, encestando con una eficiencia impresionante del 56.3%. Su liderazgo en el perímetro y versatilidad ofensiva han revitalizado el juego de los Knicks.
La clave está en los tríos
El ataque perimetral de los Knicks viene siendo una de sus principales armas. Promedian 15.3 triples por partido, 0.5 más que los que permiten los Jazz, su último rival. Este enfoque desde el perímetro ha compensado aspectos deficitarios de años anteriores. Además de Brunson, Karl-Anthony Towns ha emergido como una figura fundamental, promediando 22.7 puntos y 12.0 rebotes. Su presencia en el poste bajo y capacidad para abrir la cancha con su tiro exterior agregan una dimensión extra al esquema ofensivo de Thibodeau.
Solidez defensiva en momentos claves
De poco sirve tener un gran ataque si no se sostiene con una defensa comprometida. Los Knicks han limitado a sus oponentes a 112.2 puntos promedio en los últimos 10 partidos, destacando por su habilidad para cerrar juegos. Su promedio de robos es de 8.0 y 4.6 tapones por noche, métricas que reflejan el esfuerzo colectivo en ese costado de la cancha.
La llegada de jugadores como OG Anunoby (aunque actualmente figura como duda por una dolencia en el isquiotibial) le da más profundidad a una división defensiva que ya mostraba signos de madurez desde la campaña previa.
Comparativa frente a la competencia
La Conferencia Este sigue dominada por jugadores como Giannis Antetokounmpo (Milwaukee Bucks), Jayson Tatum (Boston Celtics) y Joel Embiid (Philadelphia 76ers). Pero si algo han demostrado los Knicks es que pueden competir de tú a tú con cualquier rival.
En varias métricas de eficiencia ofensiva y defensiva, Nueva York se posiciona dentro del top 10 de la liga:
- Ofensiva (ORTG): 6.º con 118.7 pts/100 posesiones
- Defensiva (DRTG): 11.º con 112.0 pts permitidos/100 posesiones
- Rebotes totales: 45 por juego, sólidos en la lucha bajo los tableros
La apuesta a largo plazo
No debemos olvidar que aún es temprano en la temporada. Sin embargo, la consistencia que muestran los Knicks empieza a marcar la diferencia. En contraste, otros equipos con más cartel como los Bucks y los 76ers no han cumplido del todo con las expectativas: Milwaukee está 2-8 en sus últimos 10 partidos mientras que Philadelphia tiene un récord de apenas 5-5.
“Tenemos una plantilla comprometida y creemos que podemos llegar lejos”, señaló Thibodeau en una reciente rueda de prensa. “No se trata de una o dos estrellas, sino de cómo todos juegan y responden colectivamente”.
Los retos aún pendientes
Los Knicks aún deben enfrentar a los Celtics en más ocasiones, reconstruir fueros contra los Bucks y superar la experiencia de los 76ers. Si bien su sistema está funcionando, cualquier lesión podría generar desequilibrios notables. Anunoby, Landry Shamet y otros jugadores deben mantenerse sanos para que el equipo mantenga el empuje.
Otra asignatura pendiente es reducir las pérdidas de balón en momentos clave. Actualmente, promedian 13.4 pérdidas por partido. Si quieren competir en playoffs, esa cifra deberá disminuir, especialmente contra equipos que castigan esos errores con puntos fáciles en transición.
La promesa dormida de Nueva York se despereza
Aunque no faltarán escépticos, es evidente que estos Knicks juegan con otra mentalidad. El talento está ahí, la estructura táctica es firme, y jugadores como Brunson y Towns están rindiendo al más alto nivel. La única pregunta que queda es: ¿pueden mantener este nivel cuando lleguen los momentos cruciales?
Si el Madison Square Garden se mantiene como fortín y la química del equipo continúa creciendo, nadie debería sorprenderse si en abril hablamos de Nueva York como uno de los grandes finalistas del Este.
