El ambicioso plan de Mauricio Pochettino para Estados Unidos en el Mundial 2026
Con una generación más madura y un grupo favorable, el técnico argentino apuesta fuerte por la selección de EE.UU. en casa y sueña con un retorno triunfal a la Premier League
Estados Unidos se prepara para albergar el Mundial 2026, y con ello todas las miradas están puestas en la selección dirigida por Mauricio Pochettino. El técnico argentino no solo tiene grandes ambiciones para el torneo en casa, sino también aspiraciones personales: ganar la Premier League y la Champions League en un futuro cercano.
Una nueva era para el fútbol en Estados Unidos
El Mundial de 2026, que será coorganizado por Canadá, México y EE.UU., representa una oportunidad histórica para la selección estadounidense. Nunca antes había contado con tantos elementos a favor: una generación joven pero ya experimentada, un sorteo favorable y un técnico de élite con hambre de gloria.
El grupo D: un camino ‘favorable’
En el sorteo realizado en diciembre de 2025 en Washington, EE.UU. quedó encuadrado en el Grupo D junto a Paraguay, Australia y el ganador de un repechaje europeo entre Turquía, Eslovaquia, Kosovo y Rumania. A priori, se trata de uno de los grupos más accesibles del torneo.
Para Christian Pulisic, líder del equipo, ganar el primer partido contra Paraguay el 12 de junio en Inglewood (California) será fundamental:
“Ganar en el debut nos pondría en una posición excelente. Nos daría confianza y presión positiva para alcanzar lo más alto del grupo”, dijo Pulisic tras el sorteo.
Tyler Adams: "El objetivo es llegar a semifinales"
Tyler Adams, el motor del mediocampo estadounidense, puso sobre la mesa una meta que pocos se atrevían a vocalizar:
“Todo el mundo quiere que digamos que queremos ganar el Mundial, pero creo que fijar como objetivo llegar más lejos que nunca es algo también realista. Queremos llegar a semifinales y hacer historia”.
La única vez que EE.UU. alcanzó esa ronda fue en el Mundial inaugural de 1930, mucho antes de que el fútbol se convirtiera en una industria global. Desde entonces, su mejor actuación fue en 2002 cuando derrotaron a México en octavos de final y cayeron ante Alemania en cuartos.
Un plantel que ha madurado
En Qatar 2022, Estados Unidos mostró destellos de su potencial pero aún estaba lejos de ser un contendiente serio. Empató con Gales 1-1, igualó sin goles contra Inglaterra y venció por la mínima a Irán para avanzar a octavos de final, donde cayó ante Países Bajos. Pero ahora, según Adams:
“Tenemos más experiencia, hemos crecido como individuos y como equipo. Somos una selección mucho más madura que en 2022”.
Los fantasmas europeos
Una de las estadísticas que más preocupa es el pésimo récord de EE.UU. ante selecciones europeas en Copas del Mundo: en sus últimos 12 encuentros, no han podido ganar ni una vez y han sido superados en el marcador global por 20 a 10.
Aun así, el defensor Tim Ream fue claro:
“No venimos solo a participar. Queremos ganar este Mundial. Que se rían si quieren, pero nosotros creemos que podemos”.
Pochettino y su obsesión por la perfección
El nombramiento de Mauricio Pochettino como seleccionador fue recibido con sorpresa en 2024. Tras su paso por Tottenham (donde llegó a la final de Champions en 2019), PSG y Chelsea, muchos esperaban su regreso inmediato a clubes élite en Europa. Sin embargo, el argentino optó por asumir el reto con EE.UU.
En una entrevista con la BBC, confesó sus verdaderas aspiraciones:
“El único objetivo que me queda es ganar la Premier League y la Champions League. Estuvimos cerca con el Tottenham. Estoy aún joven, tengo la energía y la motivación para lograrlo algún día”.
Mientras tanto, se enfoca por completo en el proyecto estadounidense. “Estoy muy feliz en EE.UU., pero claro que pienso en volver a la Premier algún día”, dijo honestamente.
Preparación a gran escala
Consciente de lo que está en juego, Pochettino ha armado un calendario de amistosos contra rivales de peso: jugarán ante Bélgica y Portugal en marzo, y enfrentarán a Alemania justo antes del inicio del Mundial. Todo ello con el fin de pulir detalles y evaluar al máximo a cada jugador que integra la preselección.
Inspirado incluso por el cine, Pochettino reveló que recientemente vio la película “Miracle”, sobre la selección olímpica de hockey de EE.UU. en 1980:
“No necesitamos a los mejores jugadores, sino a los correctos. Esa es la diferencia entre un equipo bueno y uno imparable. No quiero estrellas; quiero guerreros que puedan enfrentarse a cualquiera”.
Una selección con proyección y carácter
La estructura del equipo estadounidense se cimenta en seis figuras:
- Christian Pulisic: Estrella del AC Milan, líder natural y máxima esperanza ofensiva.
- Tyler Adams: Pieza clave del mediocampo, inteligencia táctica y liderazgo.
- Weston McKennie: Versátil, dinámico y con gran llegada al área rival.
- Matt Turner: Portero sólido que ha crecido en la Premier League.
- Ricardo Pepi: Delantero joven con olfato goleador que regresa del fútbol neerlandés con gran forma.
- Tim Ream: Veterano del grupo, equilibrio y experiencia en la zaga.
Y detrás de ellos, una nueva camada de talentos que ya están ganando minutos en ligas top europeas.
Un objetivo ambicioso, pero no imposible
La meta de llegar a semifinales ya no suena descabellada. Estados Unidos ha mejorado técnica y tácticamente, cuenta con jugadores asentados en el viejo continente y, sobre todo, juega en casa. Los estadios estarán llenos de camisetas con barras y estrellas, y eso puede inclinar la balanza.
Este equipo refleja una combinación poco común: juventud, hambre de gloria y una dirección técnica con ADN de elite. El trabajo de Pochettino será convertir esa mezcla en un colectivo capaz de competir contra los gigantes del fútbol.
Si la hazaña se cumple o no, lo sabremos en el verano de 2026. Pero una cosa es segura: EE.UU. está construyendo no solo una selección para competir, sino para dejar huella. Y con Pochettino al frente, los sueños no tienen techo.
