Caos en la NFL: Falcons y Raiders se desploman mientras las lesiones y la frustración se apoderan del campo

Una jornada amarga revela el declive de equipos icónicos como Atlanta y Las Vegas, con derrotas humillantes, lesiones clave y crisis institucionales en el horizonte

Una jornada para el olvido en la NFL

La semana 14 de la NFL fue testigo de uno de los días más caóticos de la temporada para varios equipos que, al inicio del año, aspiraban a algo más que terminar en la parte baja de las clasificaciones. Las derrotas abultadas, lesiones significativas y el descontento de las aficiones pintaron el panorama gris de franquicias históricas como los Atlanta Falcons, Las Vegas Raiders y los Washington Commanders.

Desde un bochornoso 37-9 en Atlanta, hasta una lesión importante para el mariscal de campo Geno Smith en Las Vegas, el fin de semana fue un recordatorio brutal de lo implacable que puede ser la NFL. Y, más allá de los marcadores, lo que se evidenció fue una crisis estructural en varios equipos de la liga.

Los Falcons tocan fondo (otra vez)

El Mercedes-Benz Stadium lucía semivacío cuando los Falcons arrancaron su partido contra los Seahawks, y no era para menos. La derrota por 37-9 marcó la octava temporada consecutiva con balance negativo para Atlanta, igualando su peor racha histórica.

La afición, frustrada y resignada, abandonó las gradas incluso antes del último cuarto. "Nuestra base de fanáticos merece un ganador", dijo el entrenador Raheem Morris, cuya continuidad pende de un hilo. Pero más allá de las declaraciones, el equipo parece extraviado, sin una estructura que respalde un verdadero proyecto deportivo.

Estadísticas alarmantes del partido:

  • Atlanta permitió 31 puntos en la segunda mitad.
  • Equipos especiales concedieron un retorno de kickoff de 100 yardas, por tercera semana consecutiva.
  • El QB Kirk Cousins terminó con dos intercepciones y solo 162 yardas.

Cada fallo parece ser una representación clara de la crisis: juego aéreo inconsistente, errores sistemáticos en equipos especiales y un vestidor que ha dejado de creer. Incluso cuando Darnell Mooney parecía anotar un touchdown en la primera mitad, la decisión arbitral anuló la jugada por una salida previa del campo. Todo les sale mal.

Desesperación y lesiones en Las Vegas

Mientras en Atlanta los problemas son estructurales, en Las Vegas el caos se combinó con la mala suerte. El mariscal titular Geno Smith sufrió una lesión en el hombro derecho en el partido contra los Denver Broncos, y fue reemplazado al inicio del último cuarto por Kenny Pickett.

Smith salió con números discretos: 13 de 21 pases completados, 116 yardas y un touchdown. Los médicos también atendieron su mano derecha minutos antes de que fuera retirado, lo que indica una afectación mayor a la esperada inicialmente.

La debacle de los Raiders no solo se remite al puesto de mariscal. El equipo también perdió a:

  • Kyu Blu Kelly (defensive back), que fue sacado del campo en camilla en la primera mitad.
  • Ian Thomas (tight end), también lesionado en el último cuarto.

El panorama para los Raiders es tenso. Una temporada irregular, un mariscal recién lesionado, y un entrenador interino que no ha logrado transmitir seguridad. La franquicia de Las Vegas parece cada vez más desconectada de su hinchada, que sigue esperando un salto de calidad desde la mudanza de Oakland.

Commanders: la tristeza de perder a un guerrero

En Minneapolis, los Washington Commanders no solo fueron aplastados 31-0 por los Vikings, sino que además podrían haber perdido por el resto de la temporada (y quizás más allá) a uno de sus jugadores más queridos: Zach Ertz.

El veterano tight end de 35 años sufrió una lesión en la rodilla derecha que podría tratarse de una ruptura de ligamento cruzado anterior (ACL). Tuvo que abandonar el campo en muletas y visiblemente afligido, indicando la gravedad del incidente.

El entrenador Dan Quinn fue directo: “Las señales tempranas no son buenas. Esperamos lo mejor, pero nos preparamos para lo peor”.

Ertz, que llegó a los Commanders después de ganar el Super Bowl con los Eagles en 2017, es el segundo tight end con más recepciones desde 2013 (solo detrás de Travis Kelce). Este año acumulaba 504 yardas y 50 recepciones.

Su liderazgo en el vestidor y experiencia son difíciles de reemplazar, especialmente para una franquicia que acumula ocho derrotas seguidas y no muestra signos de mejora. La moral en Washington está por los suelos.

La otra cara: Seattle sonríe entre ruinas ajenas

En este mar de tragedias deportivas, los Seattle Seahawks encontraron una jornada fértil para afianzar su candidatura como contendientes. Con marca de 10-3, se consolidan como firmes candidatos de postemporada.

Destacaron:

  • Rashid Shaheed: retorno de kickoff de 100 yardas al iniciar el tercer cuarto.
  • Defensa dominante: blanquearon a los Falcons en jugadas clave.
  • Equipos especiales precisos: bloquearon un gol de campo y aprovecharon penalidades del rival.

Seattle, silenciosamente, ha tejido una campaña efectiva y oportunista. En un entorno donde la mediocridad abunda, su consistencia técnica los hace destacar.

¿Un síntoma más profundo?: la NFL y los proyectos que no cuajan

Los casos de Falcons, Raiders y Commanders reflejan un patrón común: franquicias antiguas atrapadas en ciclos de reinvención inconclusos. Traen veteranos, cambian mariscales, incorporan técnicos nuevas ideas, pero el resultado sigue siendo el fracaso.

En una liga donde los análisis, estadísticas avanzadas y planeación multianual son la norma, persisten equipos que no logran generar identidad ni estabilidad. La afición se cansa, los estadios se vacían y los jugadores pierden confianza.

Raheem Morris lo dijo con sinceridad: "No hay una llamada mágica. Al final, alguien debe hacer la jugada que cambie el partido". El problema es que nadie en Atlanta ni en Las Vegas ni en Washington parece querer (o poder) hacerla.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press