¿Puede el liderazgo local salvar la crisis de vivienda? El modelo de Bath, Maine, que enseña a construir comunidad

Mientras EE. UU. enfrenta una creciente crisis habitacional, pequeñas comunidades como Bath están transformando cómo se concibe, financia y desarrolla la vivienda asequible

Un nuevo paradigma para un viejo problema

En un contexto donde millones de personas en EE. UU. no pueden pagar un techo digno, una pequeña ciudad de Maine podría estar mostrando el camino correcto. La crisis de la vivienda no es solamente un problema de las grandes ciudades: también afecta a comunidades pequeñas y rurales, donde la falta de unidades habitacionales y la especulación inmobiliaria elevan los precios a niveles insostenibles. En este escenario, Bath y otras ciudades del estado están dando un giro profundo a sus estrategias de desarrollo habitacional. Su nueva visión podría ser replicada en todo el país.

El despertar de las autoridades de vivienda

Históricamente, las agencias de vivienda se han centrado en administrar programas de vales de alquiler y unidades públicas para personas de bajos ingresos. Pero, como señala Liza Fleming-Ives, directora ejecutiva de The Genesis Fund, "las necesidades cambiaron, y las autoridades de vivienda cambiaron con ellas".

Hoy, estas agencias están involucradas en desarrollos inmobiliarios, alianzas con constructores privados, patrimonios públicos-privados e incluso liderando proyectos de planificación urbana. Están aprovechando nuevos fondos estatales y federales para crear viviendas que atraviesan diferentes escalas de ingreso, incluyendo propiedad asequible para la clase trabajadora.

Bath y su revolución silenciosa

Bath Housing, dirigida por Debora Keller, representa este cambio de visión. "No esperábamos que se vendiera esa iglesia vieja en Congress Avenue, pero la compramos rápidamente. No teníamos un plan, pero sabíamos que podía ser clave para una futura solución habitacional", explica Keller.

Este enfoque proactivo puede parecer arriesgado, pero ha dado sus frutos. Bath Housing no actúa siempre como propietaria ni operadora, sino como administradora del proceso. Su objetivo es impulsar desarrollos en beneficio directo de la comunidad, no solo como respuesta a presiones del mercado inmobiliario.

Una crisis con cifras alarmantes

Un estudio de Maine Housing de 2023 reveló que el estado necesita al menos 76,000 nuevas unidades para 2030. Desde 2019, el gobierno de Maine ha invertido $315 millones en vivienda, sumando aproximadamente 2,100 nuevas unidades con 1,800 en construcción y 1,500 más aprobadas para financiamiento.

Sin embargo, aún no hay un sistema confiable para rastrear la producción total de unidades en el estado. Una ley reciente exigirá que los municipios con más de 4,000 habitantes informen sobre permisos de construcción y demolición. El primer conjunto de datos completo estará disponible en 2027.

Los retos de construir en tiempos difíciles

Los problemas no son pocos. Los costos de construcción, servicios públicos complejos, la oposición comunitaria ("not in my backyard") y la normativa de zonificación dificultan que muchos proyectos lleguen siquiera a la etapa de excavación.

Para Debora Keller, la solución está en pensar fuera de los esquemas tradicionales: "Tenemos que escuchar más a nuestros vecinos antes de diseñar los proyectos, y trabajar desde la empatía con la comunidad".

Casos exitosos: de las ruinas al renacer

Uno de los proyectos emblema fue la transformación de dos edificios históricos del centro de Bath y un lote de estacionamiento adyacente. Después de varios intentos fallidos, Bath Housing se asoció con The Szanton Company, un desarrollador con experiencia en proyectos de uso mixto y preservación histórica. El resultado:

  • Renovación de 10 unidades residenciales y agregaron 4 nuevas.
  • Desarrollo de "The Uptown": un complejo de 46 unidades para adultos mayores con ingresos mixtos.
  • Respeto a la estética histórica y urbanística del vecindario.

John Ring, dueño de Open Door Books, fue uno de los beneficiados. "Me llamaron primero cuando supieron que buscaba vivienda. Ahora vivo justo encima de mi librería", señala Ring, destacando el compromiso del desarrollador de mantener alquileres asequibles para negocios locales.

Proyectos que inspiran cambios regionales

Hasta fines de 2027, Bath Housing planea agregar o facilitar el desarrollo de 155 nuevas unidades. Esto incluye:

  • Un nuevo proyecto de 47 viviendas.
  • La sustitución de un complejo de viviendas para adultos mayores.
  • Un desarrollo para empleados de Bath Iron Works con 84 unidades.
  • Espacio reservado para viviendas unifamiliares y dúplex que respeten la identidad del vecindario.

En el caso del complejo para trabajadores de Bath Iron Works, fue una condición del contrato —puesta por Keller— que el diseño final reflejara las necesidades y valores del vecindario.

Visión compartida para atacar el déficit regional

El Midcoast Council of Governments, en coordinación con líderes como Keller, ha lanzado el programa "Housing Forward". Su objetivo: ayudar a ciudades vecinas a crear estrategias concretas para enfrentar el déficit habitacional.

Esto incluye un marco con tres prioridades:

  1. Construir nuevas unidades.
  2. Preservar la vivienda existente.
  3. Asegurar que las políticas sean inclusivas y alineadas con las necesidades locales.

La idea es que cada localidad adapte el enfoque a su propia realidad. Por ejemplo, si la preocupación principal es la pérdida de vivienda existente, podrían implementar políticas como restricciones temporales al alquiler turístico o incentivos a la renovación. Si el foco es construir, es clave simplificar los permisos y actualizar la zonificación.

¿Puede replicarse este modelo?

El éxito de Bath no se basa solo en dinero, sino en visión estratégica, voluntad política y compromiso comunitario. La colaboración entre entidades públicas, desarrolladores privados y vecinos ha sido clave.

"Bath entiende que no se puede resolver la crisis de vivienda sin involucrar a todos", afirma Mathew Eddy, director ejecutivo del Midcoast Council of Governments.

En momentos en los que la narrativa nacional se polariza sobre las causas y las soluciones a la escasez de vivienda, el enfoque local y colaborativo de ciudades como Bath puede ofrecer una alternativa efectiva y replicable. Como señala Alexis Mann, estratega del Consejo: "Las autoridades de vivienda muchas veces son vistas como burocráticas, pero cuando se empoderan para liderar, pueden ser motores de transformación".

Este artículo fue redactado con información de Associated Press