De la gloria al abismo: los Arizona Cardinals y el espejismo del futuro en la NFL
Una mirada crítica a la crisis estructural de los Cardinals, una franquicia atrapada entre lesiones, decisiones cuestionables y un incierto porvenir
Una franquicia en caída libre
La temporada 2025 para los Arizona Cardinals ha sido una de las más decepcionantes en la historia reciente de la franquicia. Tras un inicio esperanzador de 2-0, el equipo ha caído en una espiral de derrotas, acumulando 10 derrotas en los últimos 11 partidos, incluida una paliza reciente (45-17) en casa frente a los Los Angeles Rams. La derrota no sólo certificó su eliminación matemática de los playoffs, sino que expuso las profundas grietas en todas las áreas del equipo.
Con un récord general de 3-10, el equipo ha registrado actuaciones defensivas paupérrimas, cediendo más de 40 puntos en cada una de sus últimas tres presentaciones contra rivales de la NFC Oeste. Esta tendencia no es casualidad: refleja una desconexión estructural entre entrenador, ejecución táctica y talento disponible.
El espejismo del 'core' ofensivo
Uno de los errores más costosos de la franquicia ha sido la apuesta por un Kyler Murray que ya no parece contar con el respaldo total del equipo. Su contrato de 230.5 millones de dólares en cinco temporadas (firmado en 2022) se ha convertido en una losa prácticamente inmanejable. El mariscal de campo, dos veces seleccionado al Pro Bowl, ha lidiado con una persistente lesión en el pie, lo que ha limitado drásticamente su participación y rendimiento.
A eso se suma la decepción que ha supuesto la performance de Marvin Harrison Jr., receptor elegido con el cuarto pick general del draft hace dos años. Las expectativas eran altísimas, pero sus números distan mucho de ser los de un receptor élite. Además, sus problemas físicos recurrentes le han restado continuidad y protagonismo.
La defensa, un colador en emergencia
Si bien parte de los focos han estado en el bajo rendimiento ofensivo, el verdadero talón de Aquiles reciente ha sido la defensa. En su último partido frente a los Rams, permitieron 530 yardas totales y 249 yardas terrestres, con un promedio alarmante de 7 yardas por acarreo.
El entrenador Jonathan Gannon, conocido por su orientación defensiva, ha declarado:
“Estamos poniendo a los jugadores en las posiciones correctas, pero hay una falla evidente de ejecución. Es técnica, es concentración, es esfuerzo… es todo.”
Incluso talentos como Josh Sweat, quien ha logrado 11 capturas en la temporada, no han sido suficientes para maquillar fallas sistemáticas en la cobertura y el tacleo.
¿Y ahora qué? El dilema Gannon - reconstrucción o relevo
Con un récord de 15-32 en casi tres temporadas como head coach, Jonathan Gannon enfrenta una presión creciente. Aunque en semanas anteriores su continuidad parecía garantizada, cada derrota abultada genera nuevas dudas sobre su proyecto a largo plazo. Las decisiones erráticas, la falta de identidad ofensiva y la falta de ajustes en momentos clave son parte del expediente crítico que lo rodea.
Lo preocupante es que no se vislumbra un plan claro de reconstrucción ni existe una figura que lidere el cambio o un roster lo suficientemente talentoso como para ilusionarse con 2026.
Islas de luz en medio de la oscuridad
- Trey McBride: El ala cerrada ha empatado el récord de Travis Kelce con 15 partidos consecutivos con al menos 5 recepciones. Frente a los Rams tuvo cinco recepciones para 58 yardas y un touchdown. Un nombre que merece atención.
- Michael Wilson: Con la ausencia de Harrison Jr., el receptor de 25 años se ha tomado muy en serio su papel como WR1. Ante los Rams entregó 11 recepciones para 142 yardas y 2 touchdowns. Tiene tamaño, velocidad y buena lectura; puede convertirse en pieza fundamental.
Stock a la baja: cuerpo técnico y profundidad
Nick Rallis, coordinador defensivo de 32 años, ha estado bajo el radar la mayor parte de la campaña. Sin embargo, el desplome de la defensa, especialmente contra el juego terrestre, ha empezado a colocarle bajo el foco crítico.
Además, el estado físico del roster es preocupante. La lista de lesiones incluye nombres como:
- Walter Nolen III (rodilla)
- Marvin Harrison Jr. (talón)
- Jalen Thompson (isquiotibiales)
- Emari Demercado (tobillo)
- Paris Johnson Jr. (rodilla)
Todo esto ha provocado una caída brutal en los últimos partidos contra sus rivales divisionales (49ers, Seahawks y Rams), permitiendo un margen combinado de -71 puntos en esos tres encuentros.
Lo que viene: más dudas que certezas
Los Cardinals cierran la temporada enfrentando a equipos como los Houston Texans en la ruta. Aunque los playoffs ya no son una opción, el final de campaña servirá como laboratorio para evaluar jóvenes, probar esquemas y tomar decisiones de cara a 2026.
¿Se puede mover el contrato de Murray? ¿Reemplazará Harrison Jr. sus expectativas o será etiquetado como bust? ¿Gannon seguirá al frente de un proyecto que parece no tener rumbo? En Arizona muchas preguntas están en el aire, y pocas, muy pocas, respuestas.
Estadísticas que duelen
- 1 victoria en los últimos 11 partidos
- Más de 40 puntos permitidos en tres juegos consecutivos
- 3-10 récord general, uno de los peores de la NFL
- 249 yardas terrestres permitidas en el último encuentro
- 35 puntos sin respuesta cedidos frente a los Rams
Por más que algunas piezas como McBride o Wilson den esperanza, la situación es crítica. En un escenario con rivales divisionales como San Francisco, Seattle y Los Ángeles en plena forma, los Cardinals parecen estar lejos de cualquier anhelo competitivo. Con o sin Murray, con o sin Gannon, 2026 será nuevamente un año de reconstrucción... si es que esta vez deciden hacerlo de verdad.
Fuente adicional: ESPN Stats & Info, NFL.com
