Jalen Hurts y la tormenta en Filadelfia: ¿Crisis pasajera o principio del fin?

El mariscal de campo de los Eagles protagoniza una racha de pérdidas de balón que desata dudas sobre su liderazgo tras un inicio titubeante en la temporada NFL

Un MVP bajo fuego: el colapso reciente de Jalen Hurts

Jalen Hurts, el quarterback estelar de los Philadelphia Eagles y MVP del último Super Bowl, vive actualmente el momento más complicado de su carrera profesional. Cinco balones perdidos en la derrota 22-19 ante Los Angeles Chargers levantaron una tormenta en Filadelfia. En tan solo una noche, Hurts acumuló tantas pérdidas como derrotas ha sufrido el equipo en esta campaña (cinco), una estadística que resume bien el impacto directo de su bajo rendimiento en el éxito colectivo.

El problema va más allá de un partido desafortunado. Los Eagles han encadenado tres derrotas consecutivas, y con un récord de 8-5, se mantienen en lo más alto del Este de la NFC más por demérito de sus rivales que por mérito propio. En ese contexto, arrecian las voces que cuestionan tanto su juego como el del coordinador ofensivo Kevin Patullo, blanco de las críticas por una ofensiva estancada que no supera los 21 puntos desde hace cinco partidos, una racha que no se veía desde 2005.

“Empieza conmigo”: la autocrítica de Hurts

“Tenemos que salir ahí afuera y resolverlo”, dijo Hurts tras la derrota en tiempo extra ante los Chargers. “Cuando digo ‘tenemos’, en realidad pienso ‘yo’. Empieza conmigo, con cómo juego, cómo lidero. Es mi responsabilidad salir y encontrarle la vuelta”.

El mariscal de campo de 25 años no rehuyó la responsabilidad por su decepcionante actuación, que incluyó cuatro intercepciones y un balón suelto, siendo uno de esos errores una jugada doble —intercepción y pérdida— que ejemplificó el caos ofensivo de la noche. El último pase interceptado, lanzado hacia Jahan Dotson en doble cobertura, fue el punto final de un partido que expuso las fracturas de un equipo que, hace solo meses, dominaba la NFL.

Una ofensiva sin brújula ni explosividad

Los problemas de Hurts no se reducen a este partido. En los últimos tres encuentros, acumula cinco intercepciones (una en los primeros once juegos) y ha lanzado sólo tres touchdowns. La ofensiva se muestra predecible, descoordinada y sin opciones claras en tercera oportunidad: contra los Chargers, convirtieron solo 4 de 13 (30.8%).

Pese a tener talento en sus filas, como el receptor A.J. Brown —quien logró 100 yardas pero también cometió dos drops valiosos— el ataque aéreo luce forzado, mientras que el juego terrestre encabezado por Saquon Barkley fue subutilizado como en este último juego (apenas 20 acarreos contra 40 pases intentados de Hurts). Barkley fue el mejor del equipo con 122 yardas y un touchdown de 52 yardas que momentáneamente dio la ventaja, pero el enfoque ofensivo no estuvo a la altura.

La defensa salva el honor

Donde sí se notó entrega y profundidad fue en la defensa. Los Eagles lograron siete capturas, su mejor marca del año, y destacaron jugadores como Jalyx Hunt (2.5 sacks) y Jordan Davis (1.5 sacks), que firmaron actuaciones personales destacadas. Además, forzaron una intercepción y un balón suelto crucial. Sin embargo, la defensa no puede seguir siendo la única tabla de salvación.

¿Sirianni en la cuerda floja?

Nick Sirianni, el entrenador en jefe, ha respaldado a su coordinador Kevin Patullo de forma pública, pero incluso en la impaciente Filadelfia, ese voto de confianza tiene caducidad si no llegan los resultados, especialmente con un equipo que está, en teoría, aún en la carrera por el título.

Aunque Sirianni no contempla aún relegar a Hurts, los fanáticos ya evocan viejas glorias como Nick Foles —suplente convertido en héroe del Super Bowl LII— y comienzan a preguntarse si una opción como Tanner McKee podría al menos empujar al titular a mejorar.

Lesiones, fallos especiales y ausencias clave

El equipo también acusa el golpe de las lesiones. La baja de Landon Dickerson por una molestia en la pantorrilla debilitó aún más la línea ofensiva, ya golpeada por la ausencia persistente del liniero estrella Lane Johnson. Desde la partida de Johnson en la Semana 11, los Eagles tienen marca de 0-3 esta campaña, y su récord sin él desde su debut es de 15 victorias por 27 derrotas.

Además, el pateador Jake Elliott ha entrado en una preocupante espiral: lleva cinco goles de campo fallados y un punto extra errado en los últimos siete juegos. Su fallo más reciente, desde 48 yardas justo antes del descanso, terminó forzando el tiempo extra que desembocaría en la derrota final.

El calendario ofrece un respiro (¿o no?)

Próximo en el calendario: los Raiders de Las Vegas, con marca de 2-11, equipo contra el cual los Eagles parten como favoritos por 11.5 puntos, según BetMGM. Pero en la NFL, nada está garantizado. Otro tropiezo podría poner en serio peligro no solo la cima divisional, sino la química interna de un vestidor que parece al borde de la frustración.

¿Se repite la historia de 2023?

Este no es el primer colapso de Philadelphia en tiempos recientes. En 2023, comenzaron 10-1 para luego perder cinco de seis al cierre de la temporada, quedando eliminados en su primer partido de playoffs. Sirianni habló entonces de "lecciones aprendidas", de evitar la arrogancia y cuidar los detalles. Esta temporada se prometió que aquello no volvería a suceder.

Sin embargo, la historia parece repetirse. Y ahora, con cada partido convirtiéndose en una prueba de carácter, surgen preguntas legítimas:

  • ¿Puede Hurts responder bajo presión?
  • ¿Está Patullo capacitado para darle una identidad ofensiva al equipo?
  • ¿Tiene Sirianni el control del equipo o está perdiendo al vestuario?

Lo que está en juego

Los Eagles aún pueden ganar la división, obtener un partido como locales en los playoffs e incluso alcanzar otra vez el Super Bowl. Pero la ventana de oportunidad se estrecha y la moral del equipo comienza a tambalearse. Si Hurts no consigue revertir esta tendencia inmediatamente, el daño podría ser irreparable, en más de un sentido.

En la ciudad del amor fraternal, el público es apasionado, pero también inmisericorde. Ya comienzan a sonar los silbidos y a calentarse las conversaciones en la radio deportiva de las mañanas. Lo que está en juego no es solo una victoria o una clasificación: está en juego la credibilidad de un quarterback que alguna vez fue considerado el futuro de la franquicia.

¿Tendrá Jalen Hurts aún tiempo —y temple— para reescribir el final de esta historia?

Este artículo fue redactado con información de Associated Press