Rafah bajo tierra: el túnel del horror y los restos de Hadar Goldin

Un análisis de la guerra en Gaza desde las entrañas de un túnel secreto de Hamás y el significado simbólico de la devolución del soldado israelí desaparecido

  •  EnPelotas.com
    EnPelotas.com   |  

Una ciudad fantasmal en el extremo sur de Gaza

Rafah, una vez refugio para cientos de miles de palestinos desplazados por ofensivas anteriores, hoy se asemeja más a una ciudad posapocalíptica. Calles repletas de escombros, edificios reducidos a su esqueleto metálico y concreto, y efectos personales abandonados marcan cada rincón de esta ciudad situada en el punto más meridional de la Franja de Gaza.

En diciembre de 2025, en una rara incursión controlada para la prensa internacional, el ejército de Israel llevó a un grupo de periodistas por las ruinas de Rafah, específicamente a uno de los túneles más sofisticados que, según las autoridades israelíes, pertenecía a Hamás y fue utilizado tanto para operaciones militares como para ocultar rehenes y cadáveres.

La historia de Hadar Goldin: símbolo de un conflicto sin fin

Hadar Goldin, un soldado israelí de 23 años, fue asesinado durante la guerra de Gaza de 2014 y sus restos fueron secuestrados por Hamás. Durante más de una década, su cuerpo permaneció oculto en el subsuelo de Gaza. Fue finalmente devuelto a Israel como parte del acuerdo de alto el fuego negociado recientemente con mediación estadounidense.

La devolución de Goldin marcó un punto de inflexión en las negociaciones, pues se trataba de uno de los últimos cuerpos pendientes de repatriación. El simbolismo de devolver los restos de un soldado desaparecido ha reavivado en Israel el debate sobre el precio humanitario de los acuerdos con organizaciones declaradas como terroristas por el Estado.

Los túneles de Hamás: una red subterránea que desafía la superficie

El túnel en cuestión mide más de 7 kilómetros de largo y se encuentra a unos 25 metros de profundidad. La infraestructura, descrita por militares como una "ciudad subterránea", contaba con espacios para almacenar armas y facilitar estancias prolongadas de altos mandos de Hamás, entre ellos Mohammed Sinwar, hermano menor de Yahya Sinwar, líder del ala militar de la organización y cerebro del ataque del 7 de octubre de 2023.

"Esto es una muestra clara de lo que Hamás hizo con años de ayuda internacional", declaró el Teniente Coronel Nadav Shoshani. "Construyeron una ciudad subterránea terrorista mientras la población civil de Gaza vivía entre escombros".

El alto el fuego y sus trampas

El actual alto el fuego, que ya lleva más de dos meses, estipulaba la devolución de todos los rehenes israelíes (vivos o muertos) a cambio de prisioneros palestinos detenidos en cárceles israelíes. No obstante, las tensiones persisten: ambos bandos se acusan mutuamente de violar los términos de la tregua. Más de 370 palestinos han muerto en ataques recientes dentro del periodo de cese de hostilidades, de acuerdo con cifras del Ministerio de Salud de Gaza, dominado por Hamás.

Del lado israelí, se han reportado muertes de soldados en enfrentamientos subterráneos, sugiriendo que aún quedarían alrededor de 200 combatientes del grupo islamista en los túneles bajo territorio controlado por Israel.

¿Qué hacer con los túneles?

La gran pregunta ahora para el ejército israelí es qué hacer con estos pasajes subterráneos. Las opciones incluyen: llenarlos con concreto, destruirlos con explosivos, o conservarlos con fines de inteligencia. Cada elección acarrea implicaciones estratégicas, políticas y éticas. Destruirlos podría impedir futuros usos militares, pero perder información vital; conservarlos podría ser interpretado como una preparación para una nueva fase del conflicto.

La existencia de estos túneles plantea interrogantes sobre la percepción errónea de la infraestructura bélica en Gaza. Mientras buena parte del mundo veía a Gaza como un territorio empobrecido y parcialmente devastado, bajo la superficie se gestaba toda una arquitectura de poder y resistencia.

La dimensión simbólica de Rafah: frontera, martirio y estrategia

Rafah ha sido históricamente un punto estratégico. Su cruce fronterizo con Egipto es la única salida de Gaza que no está bajo control israelí. Tras las ofensivas de 2024, Israel tomó el control del cruce y lo cerró, interrumpiendo la única vía posible para que los gazatíes escaparan o recibieran ayuda externa directa.

Israel ha declarado su disposición para reabrir el cruce, pero solo para permitir salidas, no entradas. Esto ha creado un clima de temor entre los palestinos y Egipto, que ven en esta estrategia un intento de facilitar un desplazamiento forzado sin retorno.

Víctimas colaterales invisibles

Según el Ministerio de Salud de Gaza, más de 70,000 palestinos han muerto desde octubre de 2023. Aunque estas cifras no distinguen entre civiles y combatientes, se estima que al menos la mitad de las víctimas son mujeres y niños.

Este nivel de devastación y pérdida humana apunta a un costo moral extremadamente alto no solo para Gaza, sino también para las aspiraciones de Israel de mantener apoyo internacional en su cruzada militar contra Hamás. Cada cuerpo entregado, cada túnel descubierto, y cada niño asesinado transforma el conflicto en una narrativa cada vez más insostenible desde una perspectiva humanitaria.

Netanyahu, Trump y el futuro del conflicto

El Primer Ministro israelí Benjamin Netanyahu tiene previsto reunirse con el presidente estadounidense Donald Trump en Washington para discutir la segunda y más compleja fase del alto el fuego. Este tramo incluirá temas espinosos como el desarme de Hamás y el retiro total de Israel de territorios en Gaza.

Las perspectivas no son particularmente optimistas. Con más del 50% de la Franja aún bajo control israelí y sin una estructura de autoridad palestina alternativa viable, cualquier proceso de desescalada podría convertirse en otra farsa diplomática si no se acompaña de resoluciones de fondo.

¿Y ahora qué? El dilema de Gaza

A medida que las cámaras abandonan los túneles de Rafah y los alambres de púas rodean lo que queda de la ciudad, Gaza enfrenta un enigma existencial. ¿Se convertirá en un símbolo perpetuo de resistencia trágica o podrá reimaginarse a sí misma en medio de la devastación?

Israel, mientras tanto, sigue atrapado entre la necesidad de garantizar la seguridad de su población y la imposibilidad de una victoria total que no sea moralmente corrosiva y diplomáticamente insostenible.

La devolución del cuerpo de Hadar Goldin desde la profundidad de una ciudad destruida no ofrece consuelo ni cierre, sino más bien un testamento de lo lejos que ha llegado el conflicto. Rafah se ha convertido en tumba, fortaleza, símbolo y ruina, todo al mismo tiempo.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press