De París a Napa: La cata de vinos que desafió un imperio y ahora se convierte en ópera
Jake Heggie transforma en ópera la histórica victoria del vino californiano sobre los franceses en 1976, con una obra que entrelaza mitología y revolución vinícola
El mundo del vino, con su mezcla de tradición, orgullo nacional y sofisticación, fue sacudido en 1976 por un suceso que hasta hoy se considera una declaración de independencia enológica: la Cata de París. Ahora, casi cinco décadas después, esa epopeya del gusto será inmortalizada en una ópera que combina historia, mitología y comedia refinada.
La cata que sacudió al Viejo Mundo
El 24 de mayo de 1976, en el elegante Hotel Intercontinental de París, se llevó a cabo una cata a ciegas que enfrentó vinos franceses contra vinos californianos. Lo que parecía una formalidad para reafirmar la supremacía francesa terminó en escándalo: el jurado —compuesto mayoritariamente por expertos franceses— eligió como ganadores al Chardonnay 1973 de Château Montelena y al Cabernet Sauvignon 1973 de Stag’s Leap Wine Cellars, ambos de California. Entre los rivales estaba nada menos que un Meursault-Charmes Roulot y un Château Mouton Rothschild 1970.
George M. Taber, entonces corresponsal de Time, fue el único periodista presente y documentó el evento en un artículo que luego expandió en su libro de 2005, Judgment of Paris. Su título hacía referencia al mito griego del juicio de Paris, príncipe troyano que, al elegir a la más bella de tres diosas, desencadenó la Guerra de Troya. Este paralelo simbólico entre la mitología y la revolución del vino inspira ahora una nueva creación operística.
“The Judgment of Paris”: una ópera con aroma a uva
El compositor Jake Heggie, conocido por sus adaptaciones operísticas de Dead Man Walking y Moby-Dick, se embarca en su primera comedia con The Judgment of Paris, que se estrenará el próximo 18 de julio en el marco del Festival Napa Valley.
La ópera, de un solo acto y con una duración estimada de 60 minutos, mezcla dioses mitológicos con personajes reales del evento de 1976. La soprano Danielle De Niese interpreta a Venus; el barítono Quinn Kelsey es Baco, dios del vino; mientras que figuras históricas como Steven Spurrier (organizador británico del evento), Patricia Gallagher (su colega en la cata) y Odette Kahn (jurado inconforme que exigió sus papeletas de vuelta) son representados por el tenor Nicholas Phan, la mezzosoprano Simone McIntosh y la soprano Brenda Rae respectivamente.
“Una de las juezas literalmente exigía recuperar sus tarjetas de puntuación después de que se anunciaran los ganadores”, comentó Heggie en una rueda de prensa. “Así que le prepararemos una escena de locura al estilo bel canto para ella.”
Ópera, mito y ego: ingredientes para la comedia perfecta
El libreto fue escrito por Gene Scheer entre mayo y octubre, bajo la dirección de Jean-Romain Vesperini y con dirección musical del renombrado Kent Nagano. Surgió como encargo prioritario del CEO del Festival Napa Valley, Rick Walker, que buscaba una propuesta artística revolucionaria para conmemorar dos fechas clave: el 250 aniversario de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos y el 20 aniversario del festival.
“La ópera siempre ha florecido a partir de mitos —explica Scheer—. Cuando uno hace comedia, los egos inflados y las pasiones desbordadas facilitan el humor sin perder profundidad.”
Además de su estreno en Napa, fragmentos de The Judgment of Paris serán presentados como parte de una gira promocional: en Printemps (Nueva York, 18 de febrero), en un taller en el Conservatorio de Música de San Francisco en abril, y más adelante en Los Ángeles, el 26 de mayo.
Un escándalo que redefinió el vino
El escándalo que ocasionó la Cata de París transformó la industria vinícola global. Hasta ese momento, los vinos franceses eran considerados indiscutibles reyes del sabor y la calidad. Tras el evento, hubo indignación en Francia. Odette Kahn llegó a decir que le habían manipulado su participación y exigió ser removida de registros posteriores del evento.
Pero los efectos positivos fueron contundentes. En los cinco años posteriores a la cata, el número de bodegas en California pasó de menos de 100 a más de 400. Hoy el estado posee más de 4,000, con una producción que supera los 20 millones de hectolitros anuales (OIV, 2023).
El vino pasó de ser una industria artesanal local a convertirse en un símbolo nacional estadounidense, apuntalado por el reconocimiento internacional. En 2016, una botella del Cabernet Sauvignon 1973 de Stag’s Leap fue agregada a la colección del Smithsonian’s National Museum of American History.
Mitología en el paladar: una perspectiva artística
La mezcla de historia real con elementos mitológicos no es arbitraria. En el mito del juicio de Paris, el joven príncipe debe decidir cuál de las tres diosas es la más bella: Afrodita (Venus), Hera o Atenea. Su elección a favor de Afrodita lleva al secuestro de Helena, la guerra de Troya y siglos de tragedias narrativas. Aquí, la decisión de un jurado orgullosamente francés a favor de vinos desconocidos llevó a una revolución comercial y cultural.
“Los juicios a ciegas tienden a destruir prejuicios”, afirmó Steven Spurrier en una entrevista años después. “Y eso es exactamente lo que pasó. No sabían lo que probaban, solo eligieron lo que les gustaba más.”
Ahora, ese juicio se transformará en aria, en drama escénico, en risas y reflexiones. Y como buen vino, mientras más pasa el tiempo, más cuerpo, aroma y significado adquiere.
Una cata que derribó muros ideológicos; una ópera que enaltece el poder de la verdad, aunque surja de una copa de vino.
