La semana más desconcertante de Mahomes y Hurts: ¿Crisis o simple tropiezo?
Las superestrellas del Super Bowl 2023 protagonizan una jornada histórica por los motivos equivocados, mientras otros equipos intentan sobrevivir entre lesiones, retornos inesperados y milagros defensivos.
El declive de dos gigantes en una misma semana
La Semana 14 de la NFL será recordada no por un récord glorioso, sino por la caída simultánea de dos titanes del emparrillado: Patrick Mahomes y Jalen Hurts. En lo que representa un hecho inédito en la historia moderna de la liga, ambos mariscales de campo —finalistas del Super Bowl la temporada pasada— vivieron un desastre estadístico monumental, combinando cero pases de touchdown y al menos tres intercepciones cada uno en sus respectivos partidos.
Mahomes terminó con una calificación de pasador de 19.8, la más baja desde que Matt Cassel registró un 19.1 en 2010. Los Chiefs cayeron ante los Texans 20-10, sellando su eliminación en la carrera por el título divisional del AFC Oeste tras nueve temporadas de supremacía.
Por su parte, el rendimiento de Jalen Hurts fue aún más catastrófico. El mariscal de campo de los Eagles lanzó cuatro intercepciones, perdió un balón y no logró anotar. Y no solo eso: cometió dos pérdidas de balón en la misma jugada, una rareza documentada por primera vez desde 1978, según Elias Sports Bureau.
¿Qué está pasando con Mahomes?
El quarterback de los Chiefs ha sido sinónimo de éxito desde que asumió el rol titular en 2018. Con un MVP, dos Super Bowls y cinco apariciones consecutivas en el juego de campeonato de la AFC, parecía inmune al bajón de rendimiento. Pero la derrota ante Houston no solo cortó esta racha dorada, sino que encendió las alarmas en Kansas City: según el modelo de NextGen Stats de la NFL, sus probabilidades de alcanzar los playoffs han caído a un 11%.
El entrenador Andy Reid ha reconocido ciertos problemas estructurales, incluyendo una inconstancia preocupante en la línea ofensiva y receptores con manos de mantequilla. Y aunque Mahomes aceptó la responsabilidad, su lenguaje corporal durante el juego —frustración evidente, reproches visibles— fue una manifestación clara de su creciente desesperación.
Hurts: historia negra en Filadelfia
Más allá de los errores, Hurts fue protagonista de una jugada que entró directamente en los anales de la historia surrealista de la NFL. En el segundo cuarto contra los Chargers, lanzó una intercepción. El defensivo Da'Shawn Hand la atrapó, pero perdió el balón tras un golpe de Will Shipley. Hurts lo recuperó y en la misma secuencia volvió a perderlo tras ser tackleado por Jamaree Caldwell. Jamás se había registrado —en los registros modernos— que un jugador cometiera dos turnovers en una misma jugada… hasta ahora.
Con un índice de pasador de 31.3, Hurts se convirtió en el primer jugador de los Eagles con cinco pérdidas de balón en un juego desde que Donovan McNabb lo hiciera como novato en 1999.
Jason Pierre-Paul, la apuesta emocional de los Buccaneers
En medio de este caos ofensivo, los Tampa Bay Buccaneers decidieron reactivar una pieza clave de su título de Super Bowl en 2020: Jason Pierre-Paul (JPP). El veterano ala defensiva, de 36 años, se unió esta semana al practice squad del equipo dirigido por Todd Bowles.
Con 94.5 capturas en 14 temporadas, JPP no solo trae experiencia sino una dinámica emocional fundamental. Larry Foote, entrenador de apoyadores de Tampa, lo justificó así: “Él puede aportar lo que nosotros [los entrenadores] no podemos: energía, experiencia, hambre. Todavía puede moverse como un ‘freak’ y tenemos que ver si tiene algo en el tanque”.
Los milagros defensivos que salvaron la semana
La jornada tampoco estuvo exenta de proezas. El novato Nick Emmanwori (Seattle) se unió a una élite mínima al lograr una captura, una intercepción y bloquear un gol de campo en un mismo partido. Solo tres jugadores habían conseguido esta triple hazaña desde el 2000.
Otro héroe silencioso fue Christian Benford (Buffalo), quien anotó su segundo touchdown defensivo consecutivo tras un pick-six frente a Cincinnati. Esto no solo consolidó la victoria de los Bills, sino que aumentó sus probabilidades de ganar de 16.2% a 77%, de acuerdo con datos de NextGen Stats. Ningún otro jugador del equipo había puntuado defensivamente en semanas consecutivas antes.
Amazon Prime rompe récords con la NFL
No todo fueron resultados deportivos; en el ámbito comercial, la NFL vive su propio esplendor. El partido entre Detroit Lions y Dallas Cowboys del 4 de diciembre promedió 19.39 millones de espectadores en Amazon Prime Video, estableciendo un nuevo récord para un juego de “Thursday Night Football” transmitido en la plataforma. El encuentro alcanzó un pico de 22.18 millones.
Gracias al nuevo sistema Big Data + Panel de Nielsen, que incorpora mediciones fuera del hogar y desde televisores inteligentes, los ratings han mostrado un incremento significativo: un 15% más en promedio en comparación con la temporada anterior.
El desfile de quarterbacks sigue su marcha
Más allá de Mahomes y Hurts, el caos en la posición de quarterback persiste en otras franquicias. En los New York Jets, el novato Brady Cook podría convertirse en el QB número 41 desde el retiro de Joe Namath. Asimismo, los Colts sorprendieron a todos fichando a Philip Rivers (¡de 44 años!) para su escuadra de práctica, tras la lesión de Daniel Jones.
Los Cleveland Browns, mientras tanto, nombraron al joven Shedeur Sanders como titular para el resto de la temporada, marcando otra apuesta arriesgada rumbo a los playoffs.
Vikingos y el histórico “volteón”
Finalmente, vale destacar lo improbable: los Minnesota Vikings pasaron en una semana de ser blanqueados 26-0 por los Seahawks a vencer 31-0 a Washington. Algo que no ocurría desde 1992, cuando los Denver Broncos de John Elway revirtieron una derrota 30-0 con una victoria 12-0 una semana después.
Son apenas el quinto equipo en la era del Super Bowl en lograr esta hazaña.
La NFL nunca decepciona. Cuando crees haber visto todo, aparece una semana así: donde los astros caen, los veteranos resurgen, los defensas anotan y los espectadores rompen récords. Una vez más, el fútbol americano demuestra por qué es el espectáculo rey de Estados Unidos.
