Gaza bajo tormenta: la lluvia que desnudó el fracaso humanitario

Dos meses de tregua no bastan: miles de palestinos viven entre agua sucia, frío extremo y desamparo total mientras la ayuda humanitaria sigue bloqueada

  •  EnPelotas.com
    EnPelotas.com   |  

Una tregua empapada de sufrimiento

La Franja de Gaza vuelve a estar en el centro de la tragedia humanitaria mundial. A casi dos meses del inicio de un alto al fuego entre Israel y Hamás, el territorio palestino ha sido azotado por la tormenta Byron, dejando a miles de desplazados bajo intensas lluvias, frío y condiciones de vida extremas. Las esperanzas depositadas en la tregua se han diluido rápidamente conforme el invierno avanza y la ayuda prometida aún no se materializa del todo.

Nos hemos ahogado”, dijo Um Salman Abu Qenas, una madre desplazada originaria del este de Jan Yunis, que ahora reside en un campamento improvisado en Deir al-Balah. “No tengo ropa que ponerme y no queda ni un colchón seco”. A su alrededor, el campamento era un mar de barro, basura y aguas residuales convertidas en cascadas por la lluvia. Niños de pie en sandalias bajo aguas marrones opacas muestran la cara más cruda del abandono.

Un colapso acelerado por el clima

Si algo ha dejado en evidencia la tormenta Byron es la fragilidad absoluta de la infraestructura en Gaza. Los campamentos de tiendas de campaña, que se extienden por kilómetros a lo largo de la costa, carecen de drenaje, de protección térmica y de condiciones mínimas de salubridad. Muchas de las letrinas improvisadas son simplemente pozos cavados al lado de las carpas.

Desde el inicio de la tormenta, más de 2.500 llamadas de emergencia han llegado a las autoridades de Defensa Civil del gobierno de Gaza, gestionado por Hamás. Los informes detallan desperfectos en todos los sectores del enclave, desde Jabalya hasta Jan Yunis y Rafah.

No hay una sola tienda que no esté inundada”, afirmó Ahmad Abu Taha, otro residente temporal del campamento. “Tenemos ancianos, enfermos y niños viviendo entre el agua y el lodo”.

¿Dónde está la ayuda?

La oficina de comunicación del ejército israelí (COGAT) asegura haber permitido la entrada de 260,000 tiendas de campaña y más de 1,500 camiones con frazadas y ropa de invierno. Sin embargo, este dato es fuertemente cuestionado por organismos humanitarios como el Consejo Noruego para Refugiados, que lidera la iniciativa Shelter Cluster.

Según los datos de esta coalición, desde que inició el alto el fuego en enero de 2025 solo han ingresado 15,590 tiendas de campaña proporcionadas por la ONU e ONGs, y otras 48,000 tiendas enviadas por gobiernos internacionales. El número está muy por debajo de las 300,000 estimadas como necesarias. Además, muchas de estas tiendas no están preparadas para el invierno, carecen de aislamiento y se deterioran rápidamente.

Amjad al-Shawa, director de la Red de ONGs Palestinas en Gaza, enfatizó a Al Jazeera: “Necesitamos urgentemente ropa de invierno y acceso a bombas de agua; Israel está bloqueando su entrada”.

El fracaso de la tregua

En teoría, Israel debía permitir el ingreso diario de 600 camiones de ayuda humanitaria, según los términos de la tregua pactada en enero. Sin embargo, informes internos filtrados del mismo gobierno israelí indican que ese objetivo no se ha cumplido de forma constante.

“Ambientes fríos, hacinados e insalubres aumentan el riesgo de enfermedades e infecciones”, señaló la UNRWA en un comunicado escueto pero contundente.

Además de ayuda material, Gaza necesita reconstrucción urgente: maquinaria pesada para remover escombros, reactores hospitalarios, infraestructura sanitaria y reapertura total del cruce fronterizo de Rafah, aún bloqueado por Israel. El dirigente de Hamás, Khaled Mashaal, sostuvo que “la segunda fase de la tregua debería comenzar con la rehabilitación”.

Cifras alarmantes del desplazamiento

  • Población total de Gaza: alrededor de 2 millones de personas
  • Porcentaje de desplazados: casi 100%
  • Cuántas tiendas se necesitan: 300,000
  • Cuántas han ingresado: alrededor de 63,590 (según Shelter Cluster)
  • Promedio de camiones que ingresan: entre 100 y 300 por día, muy por debajo de lo pactado

Las cifras muestran lo que los testimonios gritan: la ayuda internacional no está llegando suficientemente rápido ni en la escala necesaria.

El lado invisible del conflicto

Mientras en Israel la lluvia también caía, la diferencia era abismal. El país contaba con sistemas de drenaje funcionales, líneas de emergencia preparadas y cero reportes de situaciones críticas por mal clima. Al otro lado, en Gaza, los civiles deben elegir entre mojarse bajo la tormenta o vivir dentro de carpas inundadas.

Pequeños gestos de solidaridad con Palestina comienzan a hacerse visibles en otros lugares del mundo, incluso en eventos internacionales como el Festival Internacional de Cine de Marrakech. Directores y actores se han presentado portando pines con la bandera palestina o patrones de keffiyeh. Pero la situación exige más: exige acción.

¿Y ahora qué?

Mientras miles de familias en Gaza enfrentan el invierno con los pies en agua sucia y las manos vacías, los organismos internacionales urgen a Israel a permitir el ingreso de más ayuda con urgencia. Pero sin un cambio real en el control fronterizo y un impulso firme por parte de la comunidad internacional, el drama humanitario continuará creciendo.

Michael Lynk, ex relator especial de la ONU para derechos humanos en los territorios ocupados, fue tajante en una intervención reciente: “Lo que se vive en Gaza es una tragedia evitable, producto no del clima, sino del bloqueo y la negligencia institucional”.

En un contexto donde el fragor diplomático es constante y las víctimas siguen siendo civiles, parece que ni el frío ni el lodo conmueven lo suficiente como para provocar una respuesta global eficaz. Mientras tanto, para los habitantes de Gaza, el invierno será otro enemigo más en una lucha diaria por sobrevivir.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press