La locura por las entradas del Mundial 2026: expectativa, polémica y precios por las nubes
El inicio de la venta de boletos enfocados en partidos específicos para el Mundial de 2026 ha desatado una avalancha de emociones entre fanáticos del fútbol… y también críticas contundentes por los altos costos
Un nuevo capítulo en la historia del fútbol
Fútbol, pasión de multitudes y espectáculo global. Pocas competiciones logran paralizar al mundo como lo hace la Copa Mundial. Con la edición de 2026 a la vuelta de la esquina —coorganizada por Estados Unidos, México y Canadá—, los fanáticos ya pueden empezar a vivir la emoción desde las tribunas. Porque FIFA abrió la tercera fase de venta de entradas, esta vez con la posibilidad de elegir partidos específicos.
Pero no todo es fiesta. La venta de boletos no solo ha despertado entusiasmo, también ha encendido la polémica. La implementación de precios dinámicos, el costo desorbitado de las entradas e incluso la reventa oficializada por FIFA están sacudiendo la tradición futbolera.
¿Cómo se solicitan las entradas en esta fase?
Desde el 11 de diciembre de 2025 hasta el 13 de enero de 2026, los aficionados pueden postularse a través del sitio oficial de la FIFA para formar parte del proceso llamado "Random Selection Draw" o “Sorteo de Selección Aleatoria”. Este mecanismo es básicamente una lotería: aplicas para los partidos que desees (máximo 4 por hogar y hasta 40 en total durante el torneo), eliges tu categoría y esperas la notificación en febrero de si fuiste uno de los afortunados.
Importante: la FIFA aclara que no importa cuándo apliques dentro del periodo habilitado. Es decir, no hay ventaja por presentarse antes.
La estructura de precios: una escalada histórica
En septiembre pasado, FIFA adelantó los precios base para la Copa Mundial 2026:
- Partidos de fase de grupos: desde $60 USD
- Final en el MetLife Stadium: hasta $6,730 USD, según la categoría
Sin embargo, las reglas del juego han cambiado. La FIFA aplicará por primera vez en el torneo precios dinámicos, lo cual significa que los costos pueden fluctuar dependiendo de la demanda.
Para tener perspectiva histórica:
- Estados Unidos 1994: precios entre $25 y $475 USD
- Qatar 2022: entre $70 y $1,600 USD
- Reventa actual para la final del 2026: ya supera los $11,000 USD en plataformas no oficiales
Y por si fuera poco, la propia FIFA ha habilitado una plataforma propia de reventa en la que cobra un 15% de comisión sobre el precio de reventa.
Una traición a la tradición: críticas desde Europa
La publicación de los precios que varias federaciones nacionales pueden ofrecer a sus aficionados ha desatado indignación. Fue especialmente llamativo el listado de la Federación Alemana de Fútbol, donde los boletos para partidos de fase de grupos oscilaban entre $180 y $700 USD. Y para la final, los costos iban desde $4,185 hasta $8,680 USD.
La organización Football Supporters Europe (FSE) no se quedó callada. En un comunicado publicado en sus redes, su portavoz declaró:
“Esto representa una traición monumental a la tradición de la Copa Mundial, ignorando la contribución histórica de los aficionados al espectáculo.”
El sentimiento general entre aficionados y organizaciones es que la FIFA ha priorizado un modelo económico agresivo en detrimento del acceso general del público.
FIFA ID y categorías de asientos
Para aplicar, los fanáticos deben contar con un FIFA ID, el cual permite registrar la solicitud de los partidos y asiento deseado, clasificados en cuatro categorías:
- Categoría 1: las mejores vistas, centradas y de nivel medio
- Categoría 2: esquinas y otras zonas con buena visión
- Categoría 3: detrás de porterías y laterales altas
- Categoría 4: generalmente los asientos más lejanos del campo, más asequibles
Pero como muchos fanáticos han demostrado en redes sociales, incluso los precios más bajos son difíciles de costear, especialmente para quienes deben viajar internacionalmente.
¿Messi vs. Cristiano Ronaldo en cuartos?
Con el reciente sorteo, las rutas de los equipos ya están predefinidas. Uno de los encuentros que genera mayor expectativa es la posibilidad de que Argentina y Portugal —liderados por Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, respectivamente— choquen en los cuartos de final en Kansas City. Sería, probablemente, el último partido entre los dos íconos más grandes de las últimas dos décadas.
Este posible enfrentamiento ha disparado la demanda para los partidos de fase de grupos de ambas selecciones. Y eso, inevitablemente, afectará la disponibilidad (y los precios) en rondas posteriores.
¿Qué pasa con los fanáticos de los equipos nacionales?
La FIFA asigna alrededor del 8% de las entradas a las asociaciones nacionales para que las vendan a sus seguidores. Sin embargo, los reportes indican que muchas de ellas también están sujetas al sistema de precios alto.
Esto contrasta con ediciones anteriores del torneo, donde los aficionados con nacionalidad del país participante tenían acceso privilegiado o precios subsidiados para alentar a su equipo en el Mundial. La controversia aumenta porque las aficiones locales o menos pudientes quedan marginadas del evento.
Reventa y transparencia: ¿mínima ética o negocio puro?
Otra llamativa novedad es la plataforma oficial de reventa que la propia FIFA ha puesto en marcha. Hasta ahora, las reventas se realizaban por canales externos, frecuentemente con abusos y sin garantías.
Pero con esta medida, la FIFA no solo institucionaliza este mercado, sino que además cobra una comisión del 15% sobre el valor total. Por ejemplo, si alguien revende una entrada por $3,000 USD, FIFA extrae $450 USD por permitir la operación. Un negocio redondo, sin duda.
¿Queda alguna esperanza para los bolsillos ajustados?
La FIFA informó que, una vez avanzadas las otras fases de venta, pondrá a disposición un número limitado de entradas mediante el mecanismo ‘first-come, first-served’, o sea, a quién llegue primero. Pero aún no se ha definido una fecha clara para esto, lo que genera incertidumbre.
Este tipo de venta suele favorecer a quienes están conectados digitalmente todo el tiempo o utilizan bots para obtener ventaja, dejando a muchos fanáticos genuinos fuera del sistema.
El Mundial más grande y más caro de la historia
No podemos ignorar que el Mundial 2026 será el primero con 48 selecciones, lo que implicará mayor número de partidos y sedes. Esto seguramente encarece toda la logística, pero también multiplica exponencialmente las entradas disponibles.
Lo que es indiscutible es que este torneo marcará un antes y un después en la historia del fútbol: más selecciones, más ciudades, más partidos… y también, más dinero y más exclusión social.
Queda por ver si FIFA ajustará sus políticas a medida que se acerque el torneo o si mantendrá este rumbo que tanto ha enfurecido a los fieles seguidores del deporte rey.