Pesebres en resistencia: Cuando la fe y la política se encuentran en Navidad
Iglesias de EE.UU. transforman nacimientos navideños en alegatos visuales contra la represión migratoria
Por años, la escena del nacimiento ha sido un símbolo sagrado y entrañable para millones de cristianos en todo el mundo. Pero en varias iglesias de Estados Unidos, esa misma imagen ha sido reimaginada como una protesta poderosa contra las políticas migratorias que han desgarrado a muchas familias latinas.
En ciudades como Evanston (Illinois), Dedham (Massachusetts) y Kenner (Luisiana), los pesebres ya no muestran simplemente al Niño Jesús, María y José bajo la luz de una estrella. Ahora son escenarios de crítica social en los que la Sagrada Familia es representada con gasas de emergencia, esposas plásticas, máscaras antigás o incluso en condición de “desaparecida”.
Una reinterpretación que incomoda
Frente a la Iglesia Lake Street en Evanston, una figura del Niño Jesús fue colocada sobre la nieve, envuelto en una manta térmica plateada y con las muñecas sujetas por bridas plásticas. María observaba atónita con una máscara antigás, rodeada por figuras con chalecos tácticos rotulados “ICE”—las siglas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas.
En otros casos, como en la Urban Village Church del área metropolitana de Chicago, el pesebre llevaba un letrero que decía: “Debido a la actividad de ICE en nuestra comunidad, la Sagrada Familia está escondida.”
Para los organizadores de estas representaciones alternativas, el objetivo es transformar un símbolo milenario en un espejo del presente. “Nosotros también somos una familia santa huyendo de la violencia y el miedo”, dijo Jillian Westerfield, ministra asociada en Evanston. “Hay niños que no saben si sus padres estarán en casa al final del día.”
Un acto de fe… y resistencia
La parroquia de St. Susanna en Dedham lleva años creando belenes que invitan a la reflexión. En 2018, colocaron al Niño Jesús en una jaula, en protesta por la separación de familias migrantes en la frontera. En otra ocasión, flotaba sobre agua contaminada, para llamar la atención sobre la crisis ambiental.
Este año, lo hicieron desaparecer. En su lugar, un cartel decía: “ICE estuvo aquí”.
“No es un truco publicitario”, explicó Phil Mandeville, miembro del consejo parroquial. “Nosotros trabajamos directamente con familias refugiadas. Todo esto nace del amor auténtico al prójimo.”
Desde 2019, esta parroquia ha ayudado a más de diez familias solicitantes de refugio: consiguiéndoles vivienda, trabajo, educación y acceso a servicios médicos.
Controversia y divisiones
La Iglesia católica no reaccionó de forma unánime. El arzobispo de Boston, Richard Henning, ordenó retirar el nacimiento de St. Susanna, calificándolo de inapropiado y “un escándalo para los católicos”.
“Los fieles esperan encontrar un espacio de oración, no mensajes políticos divisivos”, declaró un portavoz de la arquidiócesis.
A esto se sumó C.J. Doyle, director de la Catholic Action League of Massachusetts, quien advirtió: “El arzobispo puede suspender al sacerdote o incluso cerrar la parroquia.”
En contraposición, Steve Grieger, exprofesor de escuela católica, asistió desde Worcester a mostrar su apoyo. “Vivimos tiempos anormales. No podemos actuar como si nada pasara. Seguir el Evangelio de Jesús es posicionarse contra las redadas migratorias.”
Redadas y niños huérfanos de padres vivos
Las representaciones artísticas no nacen en el vacío. Reflejan una intensificación real de las políticas migratorias en lugares como Luisiana, donde la operación denominada “Catahoula Crunch” ha generado al menos 250 arrestos en un solo mes.
En Kenner, muchos niños se acuestan sin certeza de que sus padres estarán al día siguiente. Vilma Cruz, madre hondureña de dos hijos, fue detenida por agentes federales al llegar a su nueva casa. Su hijo, Jonathan Escalante, de 18 años, debió asumir de inmediato la custodia de su hermana con discapacidad.
“No estoy listo para esto”, dijo Jonathan. “Pero estoy dispuesto a tomar la responsabilidad. Sólo oro para que mi mamá vuelva.”
Otras familias prepararon planes de custodia de emergencia con la ayuda de abogados voluntarios. Aun quienes tienen permisos de trabajo se han recluido por miedo.
Una crisis que va más allá de la ley
Aunque el Departamento de Seguridad Nacional afirma priorizar a delincuentes violentos, los registros indican que la mayoría de los detenidos en los primeros días no tenía antecedentes penales significativos.
Incluso Billy Nungesser, vicegobernador republicano de Luisiana, criticó la operación por su impacto económico. “Las empresas están perdiendo mano de obra porque los empleados, aún con papeles, tienen miedo de salir”, dijo.
El caso de José Reyes, un hondureño de 16 años residiendo en EE.UU., lo evidencia. Reyes fue detenido en su auto por agentes enmascarados frente a sus hijas llorando. Su hija mayor, de 19 años, ahora debe mantener a tres hermanos.
“No sabemos ni dónde lo tienen”, confesó. “No nos dieron ningún tipo de información.”
Arte que confronta realidades
La instalación del pesebre en Evanston atrajo voluntarios de una sinagoga cercana, quienes vigilaron para proteger a los feligreses. Mientras tanto, algunos vecinos como Walter Niland, católico practicante, lo rechazaron.
“La iglesia tiene estatus libre de impuestos. No deberían meterse en política,” opinó.
Sin embargo, los líderes eclesiásticos como el reverendo Michael Woolf defienden su decisión: “La Navidad es un momento en que el arte público en la iglesia puede dar un mensaje. Antes mostramos a Jesús entre escombros de Gaza, este año hablamos de ICE.”
La Biblia, argumentan, no es apolítica. Desde el éxodo hasta la crucifixión, las Escrituras están llenas de desplazamientos forzados, persecuciones y desafíos al poder.
¿Qué haría Cristo hoy?
“Nos enseñaron a preguntar qué haría Cristo”, dijo Mandeville. “Ahora intentamos seguir ese ejemplo y algunos no soportan verlo reflejado.”
En efecto, la historia de la Sagrada Familia es también la de la migración forzada. María y José huyeron a Egipto para salvar al Niño de una masacre ordenada por Herodes. ¿No se parece eso a los padres que cruzan fronteras escapando de la violencia?
A través de estas instalaciones, las iglesias están diciendo claramente: La fe, si es auténtica, debe hablar desde el dolor del pueblo.
Entonces, ¿es blasfemia o es Evangelio encarnado en la realidad?
La respuesta, como los pesebres mismos, invita a la meditación.