¿Vale la pena gastar en grande? Los salarios de la MLB, los nuevos contratos y el impuesto al lujo en el béisbol

Con fichajes como Michael Soroka y Josiah Gray y equipos superando los $300 millones, exploramos cómo el dinero está reconfigurando la MLB

El mercado de invierno calienta motores: nuevos contratos millonarios

El mercado invernal en las Grandes Ligas de Béisbol (MLB) ha comenzado con varias transacciones y acuerdos salariales que ya están mostrando cómo se moverá la aguja financiera en 2025. Dos movimientos recientes destacan por sus implicaciones tanto deportivas como económicas: Michael Soroka ha firmado con los Arizona Diamondbacks, y Josiah Gray ha renovado con los Washington Nationals.

Michael Soroka, lanzador derecho de 28 años, firmó un contrato por un año y 7.5 millones de dólares con los Diamondbacks. Su carrera ha estado plagada de altibajos: fue All-Star en 2019 con los Atlanta Braves (13-4 y 2.68 de ERA), pero dos desgarraduras del tendón de Aquiles lo mantuvieron alejado del montículo por más de dos temporadas entre 2020 y 2022.

Por otro lado, Josiah Gray, también lanzador derecho y estrella del Juego de las Estrellas en 2023, amplía por un año más con los Nationals por 1.35 millones de dólares, el mismo salario que el año pasado debido a su recuperación de una cirugía Tommy John en julio de 2024.

La otra cara del negocio: el impuesto al lujo y el gasto récord

Las inversiones en jugadores veteranos, lesionados o con proyección de recuperación no son una novedad en la MLB. Sin embargo, en el contexto actual, en el que el gasto total de las nóminas ha alcanzado casi $6,000 millones de dólares (específicamente, $5,929,093,094), las decisiones de los equipos tienen implicaciones fiscales importantes.

Las reglas del Impuesto de Lujo (o luxury tax) impuestas por el Acuerdo Colectivo de MLB fijan un umbral muy vigilado: $237 millones. Una vez superado este límite, los equipos deben pagar tarifas que incrementan en función de cuánto excedan ese tope y cuántas veces lo hayan hecho en temporadas consecutivas.

Por ejemplo, los Los Angeles Dodgers lideran el ranking salarial con $353,015,360, seguidos por los New York Mets ($347,650,554) y los New York Yankees ($316,192,828). Todos ellos rebasan por mucho el límite y, peor aún para sus arcas, lo hacen por tercera temporada consecutiva, lo que implica tasas de hasta 110% sobre los montos más altos excedidos (más de $297 millones).

¿Qué incluye exactamente la nómina de un equipo?

Una nómina no solo incluye los salarios base de los jugadores. De acuerdo al informe oficial distribuido por la oficina del comisionado:

  • Se considera el valor anual promedio de los contratos.
  • Incluye bonos por desempeño, compensaciones no monetarias, rescisión de opciones no ejercidas y transacciones en efectivo.
  • Se suman beneficios por más de $17 millones por club, que abarcan seguros médicos, pensiones, impuestos laborales, dietas durante la primavera, transporte y becas universitarias para jugadores.
  • Cada equipo también aporta $1,666,667 al bonus pool para jugadores todavía no elegibles para arbitraje.

Del campo al quirófano: el riesgo de las inversiones en lanzadores

La contratación de Soroka y la extensión de Gray son movimientos que ejemplifican el riesgo calculado que toman muchos equipos: invertir en jugadores con historial de lesiones, con la esperanza de que recuperen su forma estelar sin pagar el precio de una superestrella sana. Aunque ambos han sido All-Star, las lesiones han lastrado su trayectoria. En una liga donde el promedio de duración de una carrera de lanzador es de apenas 5.6 años, esta estrategia puede ser vital para los clubes con presupuestos más contenidos.

Soroka, después de su espectacular 2019, sufrió múltiples lesiones que pusieron en duda incluso su retiro. Su ERA de 4.52 en 2024 muestra que aún está lejos de su pico físico, pero por 7.5 millones podría ser una ganga si vuelve al nivel de antes.

Gray, por su parte, lanzó solo dos juegos esta temporada antes de lesionarse, pero viene de una campaña All-Star en 2023 con 3.91 de ERA en 30 aperturas. A sus casi 28 años, tiene un margen de desarrollo post-lesión si evita reincidir, y un salario bajo de 1.35 millones lo convierte en una oportunidad de bajo riesgo para los Nationals.

Los presupuestos más altos vs. los más bajos: ¿funciona gastar más?

Aunque gastar exorbitantes sumas de dinero puede dar profundidad y talento a los rosters, la correlación entre gasto y éxito aún genera debate. En 2023, los Mets y los Padres estaban entre los top 5 en nómina... y se quedaron fuera de los playoffs. En cambio, equipos como los Arizona Diamondbacks y los Baltimore Orioles (ambos fuera del top 10 en gasto) sorprendieron con temporadas competitivas.

Así luce el ranking actualizado de salarios en la MLB para 2024:

  • L.A. Dodgers: $353,015,360
  • N.Y. Mets: $347,650,554
  • N.Y. Yankees: $316,192,828
  • Atlanta: $276,144,038
  • Texas: $268,445,491
  • Washington: $140,571,758
  • Oakland: $83,912,541

Esta diferencia de más de $260 millones entre el primero y el último ejemplifica cómo se ha polarizado el poder económico en la liga. ¿Acaso es tiempo de reconsiderar estos topes salariales y redistribuciones?

Impacto futuro: ¿es sostenible el sistema actual?

El ecosistema financiero de la MLB vive una contradicción fundamental: algunos equipos invierten como si no hubiera mañana (literalmente, arriesgando grandes cantidades y pagando penalidades), mientras otros sobreviven con presupuestos austeros. La creación del pre-arbitration bonus pool y los impuestos progresivos intenta paliar esta distorsión, pero difícilmente logra reducir la brecha real.

Un ejecutivo de MLB, de forma anónima, comentó en 2022 a Sports Illustrated: “No puedo competir pagando $300 millones cuando mi equipo tiene un tope interno de $120 millones. Entonces juego a desarrollar jóvenes y espero que dos o tres se conviertan en estrellas.”

Y es precisamente ahí donde equipos como Orioles, Rays o Guardians han optado por estrategias de desarrollo agresivas en ligas menores en lugar de fichar estrellas. La pregunta del millón es: ¿cuánto durará el equilibrio entre esas filosofías opuestas?

El pronóstico 2025: entre contendientes y reconstrucciones

Los contratos de Soroka y Gray no cambiarán por sí solos el destino de Diamondbacks o Nationals, pero sí muestran la forma en que las franquicias que no dominan la tabla salarial pueden pelear con inteligencia.

Si Soroka alcanza el 80% de aquel nivel All-Star de 2019, Arizona sumará un abridor confiable detrás de su rotación titular, lo que puede ser decisivo si apuntan de nuevo a la postemporada. Mientras tanto, Gray representa una apuesta a medio plazo en un equipo en reconstrucción, exactamente el tipo de acuerdo necesario para que los Nationals no queden tan rezagados en la siempre competitiva División Este de la Liga Nacional.

En definitiva, estas operaciones hablan menos de romanticismo deportivo y más de una estrategia empresarial sólida en medio de un ambiente fiscal dinámico. La MLB de 2025 estará definida, más que nunca, por la habilidad de los equipos para invertir con precisión quirúrgica en un mercado donde cada dólar cuenta... o se multa.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press