Los Raiders apuestan por Kenny Pickett mientras los Buccaneers colapsan: luces y sombras en la NFL
La temporada de la NFL revela dos historias dramáticas: el renacer de un quarterback olvidado y la debacle de Tampa Bay
Las luces de la NFL oeste brillan con tonos muy distintos esta semana. Los Las Vegas Raiders le han entregado el timón a Kenny Pickett, en un giro sorpresivo del destino, mientras que los Tampa Bay Buccaneers, que comenzaron la campaña con una promesa de éxito, se encuentran en caída libre. A esto se suma la historia de superación de Garett Bolles, tackle estrella de los Denver Broncos, cuya vida fuera del campo inspira tanto como su rendimiento dentro de él.
Kenny Pickett: segunda oportunidad con destino de revancha
En una inesperada vuelta del destino, Kenny Pickett será titular en los Raiders justo cuando el equipo se enfrenta a los Eagles, donde fue suplente de Jalen Hurts. Pickett llegó a Las Vegas sin mucho ruido, pero ahora tiene sobre sus hombros la esperanza de un equipo que busca afianzarse en la temporada.
Pickett reemplaza a Geno Smith, quien quedó fuera por lesiones en la espalda y el hombro. El entrenador Pete Carroll defendió la decisión de proteger a Smith del viaje cruzado al noreste del país, con temperaturas bajo cero previstas: “No parecía prudente arriesgarlo. Su espalda baja es el problema más serio”.
Pickett mostró eficiencia ante los Broncos, completando 8 de 11 pases para 97 yardas y liderando dos series de anotación que sumaron 10 puntos en el último cuarto. Así, este domingo tendrá una revancha personal: enfrentar al equipo que le abrió pocas puertas y demostrar que puede liderar una ofensiva de la NFL.
“Ha hecho todo lo que esperábamos de él”, aseguró Carroll. “Está en control, la comunicación es buena y tiene un poco de ese temple del este que le vendrá bien esta semana. Lo apoyaremos en todo momento para que tenga un gran partido”.
Garett Bolles: de la oscuridad a la élite de la NFL
Mientras Pickett busca su consolidación, Garett Bolles ya encontró su redención. El tackle izquierdo de los Broncos está teniendo su mejor temporada como profesional, anclando una de las mejores líneas ofensivas de la liga.
Con solo 4 castigos en 871 snaps y sin permitir un solo sack al joven mariscal Bo Nix, Bolles está entre los favoritos para su primer Pro Bowl, algo impensado años atrás cuando era uno de los jugadores más penalizados de la NFL. “He estado en el fondo. La gente me dio por perdido”, contó Bolles. “Pero sabía que podía salir adelante”.
Bolles tuvo una adolescencia marcada por adicciones, expulsiones escolares y hasta una estadía en la cárcel. Su vida cambió gracias al apoyo de sus antiguos entrenadores de lacrosse, Greg y Emily Freeman, quienes lo ayudaron a reconstruir su futuro. Su historia demuestra que el deporte puede ser una herramienta de redención profunda.
Hoy, no solo es un jugador clave de los Broncos, sino también mentor de jóvenes en el sistema de justicia juvenil. En 2021, junto a su esposa Natalie, fundaron la GB3 Foundation, que trabaja con niños que tienen trastornos del habla, en honor a su hijo Kingston, diagnosticado con apraxia del habla.
“Me esfuerzo tanto fuera del campo como en él. No quiero defraudar a nadie, y menos a esta ciudad que me dio tanto”, confesó.
Los Buccaneers, al borde del precipicio
Otra historia intensa es la de los Tampa Bay Buccaneers, quienes luego de comenzar 6-2, han perdido cinco de sus últimos seis partidos. La última derrota, extremadamente dolorosa, fue ante Atlanta: desperdiciaron una ventaja de 14 puntos en el último cuarto y cayeron 29-28. Ahora, con récord de 7-7, siguen teniendo esperanzas de playoffs, pero su identidad como equipo está en entredicho.
“Mírate al maldito espejo”, lanzó un furioso Todd Bowles, el entrenador principal, en la rueda de prensa tras el partido. Sus declaraciones reflejan un vestuario dividido, un equipo sin consistencia y una ofensiva que se diluye después de cada cuarto inicial.
Mientras el veterano Mike Evans brilló con 132 yardas en seis recepciones en su regreso tras una fractura de clavícula, el resto del equipo parece anestesiado. La línea ofensiva permitió cinco sacks contra una defensa promedio como la de los Falcons, y la defensa en general no logró presionar a un inmóvil quarterback rival.
Los Bucs tienen talento, pero como reconoció el mariscal de campo Baker Mayfield: “El talento no gana partidos. Ejecutar sí lo hace. Nosotros no lo hicimos”. También agregó: “Tenemos que ganar todos los partidos que quedan si queremos entrar a playoffs. Si los jugadores no reaccionan ahora, entonces tenemos un problema mucho más profundo”.
Luz al final del túnel o temporada perdida
La afición de Tampa Bay no es ajena a las decisiones drásticas. Tony Dungy y Jon Gruden, dos entrenadores históricos, fueron despedidos pese a llevar al equipo a postemporada. Nadie tiene su lugar asegurado, y Bowles lo sabe.
La NFC Sur aún está abierta. Los Buccaneers enfrentan dos veces a Carolina, líder momentáneo con récord de 7-6. Pero, salvo por Evans, el equipo carece del empuje emocional que otros conjuntos como los Broncos sí han mostrado con figuras como Bolles liderando desde el ejemplo y la historia personal inspiradora.
Historias cruzadas, caminos opuestos
- Kenny Pickett tiene una oportunidad soñada: liderar a los Raiders ante su ex equipo y demostrar que puede ser más que un reemplazo temporal.
- Garett Bolles es hoy sinónimo de esfuerzo, redención y compromiso social. Un jugador cuya historia trasciende la cancha.
- Los Buccaneers, en cambio, navegan en la incertidumbre y el caos, con un futuro que parece tambalearse aunque matemáticamente sigan vivos.
La NFL no solo se mide en estadísticas, sino en resiliencia. Y mientras unos resurgen de las cenizas o se reinventan, otros se ahogan en sus propias promesas incumplidas.
Veremos si Pickett aprovecha su momento, si Bolles recibe las flores que merece y si Tampa logra sobrevivir a su tormenta interna.