Un milagro musical: El regreso de 'Amahl and the Night Visitors' y su legado navideño
La ópera de Gian Carlo Menotti revive en Nueva York como una carta de amor a la infancia, la familia y la magia de la ópera en televisión
Un clásico que nació en televisión
En un tiempo en que la televisión aún se definía como medio artístico, NBC apostó por lo impensable: encargar una ópera original para ser transmitida en vivo en plena Nochebuena. La fecha era el 24 de diciembre de 1951, y la obra en cuestión, “Amahl and the Night Visitors”, compuesta por Gian Carlo Menotti, marcaría para siempre la historia cultural de Estados Unidos.
El estreno fue revolucionario. Cerca de cinco millones de personas, adultos y niños por igual, se reunieron frente a sus televisores en blanco y negro para disfrutar de la primera ópera compuesta especialmente para televisión en EE.UU.
“Amahl” no solo se convirtió en un éxito inmediato, sino en una tradición navideña durante años, repitiéndose anualmente en televisión. Hoy, más de siete décadas después, regresa con fuerza renovada en una producción íntima en el Lincoln Center Theater de Nueva York, dirigida por Kenny Leon y con la participación estelar de la prestigiosa mezzosoprano Joyce DiDonato.
El argumento: magia, fe y generosidad
La historia gira en torno a Amahl, un niño con discapacidad que vive con su madre en la pobreza. Cuando tres Reyes Magos hacen escala en su casa durante su travesía hacia Belén, Amahl ofrece su muleta como obsequio para el Niño Jesús. En ese acto de generosidad, ocurre un milagro: Amahl puede caminar por sí mismo nuevamente.
Esta ópera de menos de una hora combina elementos clásicos de la narrativa navideña con temas contemporáneos de inclusión, solidaridad y fe en el prójimo. Como señala DiDonato: “Es una historia de desinterés y de dar desde el corazón. ¿Qué tan importante es eso hoy en día? Lo más importante.”
En la voz de Joyce DiDonato: cuando el arte y la memoria se entrelazan
Para la reconocida mezzosoprano estadounidense Joyce DiDonato, este proyecto trasciende lo profesional: representa un vínculo profundo con su infancia en Kansas. “Mi padre ponía el vinilo original cada mañana de Navidad. Para mí, la Navidad no está completa sin esta ópera”, comentó DiDonato, visiblemente emocionada.
DiDonato habló hace un par de años con Peter Gelb, director general del Metropolitan Opera House, sobre su deseo de interpretar el papel de la madre de Amahl. Sin embargo, el Met, con sus 3,800 asientos, era demasiado grande para una obra diseñada para cámara y con solo seis solistas. Así, el lugar perfecto fue el Mitzi E. Newhouse Theater, parte del Lincoln Center Theater, con apenas 300 butacas, donde la intimidad del espacio hace brillar la delicadeza de la partitura.
Una producción pensada para todos
La directora artística del teatro, Lear deBessonet, ha dejado clara su intención de acercar el arte a las familias más jóvenes: “Invertir en los jóvenes es literalmente invertir en el futuro. No hay sustituto para que los niños se expongan al arte en sus años clave de desarrollo.”
La producción adopta una versión autorizada de Menotti con dos pianos en lugar de una orquesta completa, creando un espacio sonoro cálido y poderoso. Esto ya se había implementado con gran éxito anteriormente en obras como “Intimate Apparel”.
El elenco está encabezado por Albert "AJ" Rhodes Jr., de 12 años, quien ya tiene experiencia en Broadway como el joven Simba en The Lion King. La inclusión de niños y jóvenes en el elenco subraya aún más el enfoque familiar de esta versión de “Amahl”.
Gian Carlo Menotti: un artista que entendía la televisión
Menotti, quien ya gozaba de prestigio tras componer éxitos como “The Consul” y “The Medium”, fue elegido por NBC para crear la primera ópera navideña para televisión. Al principio, el compositor italoamericano tuvo problemas para hallar la idea adecuada. Fue una visita al Metropolitan Museum of Art, donde vio "La Adoración de los Magos" de Hieronymus Bosch, lo que desbloqueó sus recuerdos de infancia en Italia y le inspiró el núcleo de la historia.
La ópera fue compuesta bajo presión de tiempo, y la orquestación fue realizada en parte por su pareja sentimental y también compositor, Samuel Barber. El resultado fue una partitura accesible, melódica y llena de emotividad que se instala fácilmente en el corazón del público.
Las estadísticas del impacto
- El estreno de 1951 reunió una audiencia estimada de 5 millones de espectadores.
- Fue la primera ópera creada exclusivamente para televisión en EE.UU.
- Durante más de 15 años, se retransmitió anualmente en diferentes estaciones.
- Hoy es representada regularmente por compañías de ópera, iglesias y teatros universitarios en múltiples países.
Un nuevo clásico navideño en ciernes
Con esta nueva puesta en escena, Lincoln Center Theater se suma a la tradición de ofrecer eventos anuales para toda la familia durante las fiestas, como el “Cascanueces” del New York City Ballet o “La flauta mágica” en versión abreviada en el Met.
Lear deBessonet aprovecha esta oportunidad no solo para revivir un clásico, sino para explorar futuras comisiones: “Una de las grandes oportunidades que tenemos es enriquecer el repertorio disponible para las familias”. Y lo compara con cómo George Balanchine creó su versión inmortal del “Cascanueces”: un artista de alto calibre que decide crear para los niños.
La ópera en televisión: ¿utopía o nostalgia?
Hoy, parece inverosímil pensar en una cadena nacional deteniendo su programación para emitir una ópera en pleno horario estelar. Pero en 1951, esa idea no solo era posible: fue un éxito rotundo. Quizás esa época ya no vuelve, pero “Amahl and the Night Visitors” persiste como un recordatorio del poder que tiene la música para unir generaciones.
La conexión emocional de DiDonato, la dirección teatral de Kenny Leon y la visión familiar de deBessonet se conjugan en una experiencia que no solo revive un clásico, sino que lo adapta con éxito a una nueva era.
Del vinilo al vivo, de la televisión a Lincoln Center, “Amahl” sigue siendo un canto de fe, humanidad y esperanza.
