AC Milan: El despertar de Bartesaghi y una desilusión que enciende alarmas en la Serie A

El joven defensor anota un doblete en San Siro, pero el empate ante Sassuolo deja al Milan al borde del abismo en la lucha por el título

AC Milan vivió una tarde de emociones encontradas en San Siro. Lo que comenzó como la gran revelación de un joven talento terminó en una nueva frustración para los ‘rossoneri’, quienes empataron 2-2 ante Sassuolo en la jornada dominical de la Serie A.

Con una actuación estelar de Davide Bartesaghi, un defensor de tan solo 19 años que anotó sus primeros dos goles como profesional, parecía que el Milan se encaminaba a una victoria vital. Sin embargo, una inspirada entrada del atacante francés Armand Laurienté en la recta final del compromiso cambió el rumbo y dejó escapar tres puntos cruciales en la carrera por el liderato.

Una joya desde atrás: Bartesaghi se roba el show

¿Cuántas veces un defensor central adolescente se convierte en el héroe ofensivo de su equipo? Eso fue exactamente lo que ocurrió con Davide Bartesaghi, nacido en 2006, y producto de las inferiores del Milan. Su actuación fue tan inesperada como memorable. El partido pintaba gris tras el tempranero gol de Ismaël Koné para Sassuolo a los 13 minutos, pero Bartesaghi respondió con la convicción de un veterano.

Primero, al minuto 34, remató con potencia un pase de Ruben Loftus-Cheek tras una gran jugada colectiva. Luego, apenas iniciada la segunda mitad, selló su doblete con un disparo cruzado y preciso después de una inteligente asistencia de Christopher Nkunku.

Estos fueron los primeros goles oficiales de Bartesaghi con el Milan y su irrupción genera inevitablemente comparaciones con otras figuras que surgieron desde la cantera 'rossonera', como Paolo Maldini o Alessandro Nesta.

“Davide tiene el temple, físico y mentalidad. Lo que vimos hoy no es producto del azar, sino del trabajo silencioso en Milanello”, dijo Stefano Pioli tras el partido.

Sassuolo no se rinde fácil

El equipo de Alessio Dionisi llegaba al partido con un rendimiento irregular, solo una victoria en sus últimos tres compromisos, pero nunca renunció al ataque. Andrea Pinamonti fue clave al registrar dos asistencias, la segunda para el gol del empate de Laurienté al minuto 77, quien había entrado desde el banquillo con mucho ímpetu.

Laurienté, que fue el revulsivo ideal, casi se transforma en leyenda visitante cuando al 88’ protagonizó una carrera desde su propio campo, sorteando rivales hasta rematar contra el poste izquierdo de Mike Maignan. Un gol ahí hubiera sido una pintura para cerrar la noche.

Milan pierde liderazgo y se asoma el fantasma de la inconsistencia

Con este empate, el AC Milan queda con un punto de ventaja sobre el Napoli, aunque los napolitanos aún debían jugar contra Udinese más tarde ese mismo día. Además, Inter tenía la posibilidad de superar al Milan si vencía a Genoa. Todo esto deja muy clara una cosa: los errores como los del domingo se pagan caro.

El Milan ya había dejado escapar puntos recientemente. La irregularidad parece convertirse en un patrón, y las alarmas se encienden en el cuerpo técnico. A pesar del talento individual —con jugadores como Pulisic, Loftus-Cheek (ambos con goles anulados en este encuentro)—, el equipo carece del orden necesario para dominar un campeonato exigente como la Serie A.

En lo que va de temporada, el Milan ha conseguido 9 victorias, 5 empates y 3 derrotas en 17 partidos. Con apenas 28 goles a favor y 20 en contra, su ataque no está tan afinado como se esperaba —a pesar de fichajes rutilantes—, y su defensa sufre lapsos preocupantes de desorganización.

La sombra del Inter y una ciudad dividida

El empate también contribuye a avivar la eterna rivalidad de la ciudad. Inter de Milán, que sigue acumulando victorias, podría tomar la punta dependiendo de su resultado ante Genoa. Si lo logra, AC Milan habrá perdido la cima frente a su enemigo íntimo y con ello un potente golpe psicológico.

La batalla por Milán no es solo un tema de orgullo, sino que podría influir en el desenlace de la presente temporada. Inter ha mostrado más consistencia, mejor balance ofensivo y defensivo, y una identidad colectiva que el Milan de Pioli parece haber perdido tras su ‘Scudetto’ en la 2021-2022.

Apuesta por la juventud: ¿tendencia o necesidad?

El protagonismo de Bartesaghi no solo alegra a los 'tifosi', también lanza una pregunta: ¿debe el Milan empujar más decididamente a su cantera ante los bajos rendimientos de algunos experimentados?

La cantera del Milan ha sido históricamente prolífica: Franco Baresi, Paolo Maldini, Demetrio Albertini, y más recientemente, Gianluigi Donnarumma. En tiempos donde el mercado está inflado y los fichajes estrella no siempre rinden, mirar hacia adentro parece cada vez más sensato.

“Si la cantera es capaz de dar soluciones, hay que confiar más. Los chicos tienen hambre, compromiso y conocen el club como nadie”, analizó Massimo Ambrosini en Sky Italia.

El impacto inmediato de Bartesaghi podría abrir la puerta para otros como Jan-Carlo Simic, Kevin Zeroli o Chaka Traorè, quienes ya destacan en categorías juveniles.

Loftus-Cheek y Pulisic: los contrastes del mercado

Los fichajes estrella como Christian Pulisic y Ruben Loftus-Cheek han tenido altibajos. El primero ha contribuido con goles importantes, pero su irregularidad y la falta de continuidad lo han alejado de ser el líder ofensivo que se esperaba.

En cambio, Loftus-Cheek, aunque menos mediático, ha sido más consistente. En este partido, dio una asistencia y tuvo un gol anulado por fuera de juego milimétrico. Su despliegue físico y visión han sido un punto alto en el medio campo milanista.

¿Qué viene para Milan?

  • Próximo rival: El Milan enfrentará la próxima semana a la Lazio, otro equipo con aspiraciones europeas.
  • Calendario complicado: En los próximos cinco partidos, enfrenta a equipos como Atalanta, Roma y Napoli.
  • Europa League: También disputará los dieciseisavos de final que añadirán más presión al calendario.

Con la lluvia de partidos y el escaso margen de error, es imprescindible que Pioli encuentre estabilidad táctica, pero sobre todo emocional en un vestuario marcado por la juventud y por resultados irregulares.

La temporada aún es joven, pero el Milan debe elegir: o confía en su nueva generación y fortalece su identidad perdida, o sucumbirá otra vez ante un Inter que parece tener todo más claro. El empate ante Sassuolo es un aviso, no una condena —pero solo si se actúa a tiempo.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press