Australia y el Resurgir del Antisemitismo: ¿Un Refugio en Retroceso?

La tragedia en Bondi Beach destapa una creciente ola de odio contra los judíos en uno de los países históricamente más seguros para esta comunidad

  •  EnPelotas.com
    EnPelotas.com   |  

Una festividad marcada por la tragedia

La celebración de Janucá en la costa de Sydney, Australia, ha quedado marcada por el luto y la indignación. El icónico evento organizado por la comunidad Chabad de Bondi fue el blanco de un atentado que dejó al menos 11 muertos y decenas de heridos. Entre las víctimas se encuentra el rabino Eli Schlanger, figura central del judaísmo ortodoxo en la región y líder indiscutible en eventos públicos de la comunidad judía local.

El primer ministro australiano, Anthony Albanese, calificó el ataque como un “acto de terrorismo antisemita”. Esta declaración no solo refleja la gravedad del episodio, sino que también señala un problema estructural: el ascenso del antisemitismo en Australia.

Cuando el odio se traduce en cifras

La Universidad de Tel Aviv, a través de su Informe Anual sobre el Antisemitismo Global, señaló que en 2024, Australia registró 1,713 incidentes antisemitas documentados, colocándola al nivel de Italia como el país con mayor crecimiento en este tipo de violencia. Sorprendentemente, esto ocurrió mientras el promedio global mostraba una ligera disminución.

Con una población de aproximadamente 28 millones de personas y alrededor de 117,000 miembros en la comunidad judía, Australia ha sido históricamente considerada una tierra tolerante, multicultural y refugio seguro para las diásporas perseguidas.

Este era realmente uno de los lugares más seguros para los judíos en la historia”, afirma Uriya Shavit, coordinador del informe mencionado anteriormente. “Hoy, los judíos australianos se preguntan seriamente si tienen futuro en este país”.

El ascenso del odio en la vida pública

Según líderes de la comunidad judía, como el Consejo Ejecutivo del Judaísmo Australiano, la respuesta del gobierno ha sido tibia frente a los crecientes ataques. “El tiempo para hablar ha terminado. Necesitamos liderazgo y acción decisiva”, declararon en un comunicado posterior al atentado.

Los ataques antisemitas se concentran en Sydney y Melbourne, ciudades que albergan alrededor del 85% de la población judía australiana. En dichos lugares, los actos de odio han pasado de ser marginales a convertirse en eventos de alta visibilidad mediática y social, incluyendo grafitis, agresiones físicas, mensajes en redes sociales y, en este caso, un asesinato masivo.

El factor de tensión: el conflicto en Gaza

Israel y su guerra en Gaza han servido de catalizador para tensiones preexistentes. Existe una falsa equivalencia moral preocupante entre antisemitismo y críticas legítimas a las políticas del Estado de Israel. En palabras del propio Albanese, se ha observado cómo potencias extranjeras, como Irán, han orquestado actos de sabotaje y violencia dentro del suelo australiano.

En 2024, el Primer Ministro acusó oficialmente a Irán de estar detrás de al menos dos ataques con fuego contra instituciones judías en Australia: la cocina kosher Lewis Continental Kitchen en Sydney y la Sinagoga Adass Israel en Melbourne. Ambos casos fueron confirmados por la Agencia de Inteligencia Australiana.

El héroe inesperado de Bondi Beach

En medio del caos, un video viral mostró a un civil, Ahmed Al Ahmed, interceptar y desarmar a uno de los atacantes. Este padre de dos hijos y dueño de una frutería recibió dos balazos y fue hospitalizado, según reportó su primo Mustafa a 7NEWS Australia. La acción, calificada por el Premier de Nueva Gales del Sur, Chris Minns, como “una escena increíble”, ha sido celebrada en todo el país y por líderes internacionales.

Ese hombre es un verdadero héroe”, concluyó Minns. La comunidad entera ha elevado su voz para destacar que en medio del odio también hay actos de humanidad y solidaridad que trascienden religión y origen.

Chabad: objetivo constante del terror

El movimiento Chabad-Lubavitch, fundado en Brooklyn, Nueva York, tiene presencia en más de 100 países, y sus emisarios (shluchim) están acostumbrados a llevar el judaísmo a comunidades con escasa o ninguna presencia judía.

Históricamente, Chabad ha sido blanco de violencia antisemita internacional. En 2008, nueve personas fueron asesinadas en un centro de Chabad en Mumbai, India. En 2019, un tiroteo en una sinagoga cerca de San Diego dejó un muerto y tres heridos.

De acuerdo con Motti Seligson, portavoz global del movimiento, Chabad realiza candelabros públicos, ritual fundamental durante Janucá, como expresión libre y alegre de identidad judía. Precisamente por estas manifestaciones públicas, se han convertido en símbolos visibles del judaísmo y, por ende, blancos para extremistas.

Una amenaza a la seguridad nacional

El ataque en Bondi Beach ha sido la masacre más letal en Australia en casi 30 años, en un país donde las leyes de control de armas son de las más estrictas del mundo. Según las autoridades, aún no está claro si este hecho fue coordinado por entidades extranjeras, aunque algunas conexiones están siendo investigadas.

Hace tan solo unos meses, Reddit y otras plataformas tecnológicas enfrentaron al gobierno australiano sobre sus intentos para regular el contenido violento y de odio en internet. Ahora, con la radicalización online en la mira, muchos expertos se preguntan si las medidas gubernamentales son suficientes.

¿Y ahora qué?

La comunidad judía clama por medidas concretas, no solo solidaridad discursiva. Exigen mayor presupuesto para la seguridad de templos y escuelas, penalizaciones firmes contra crimen de odio y una vigilancia más estricta sobre redes de radicalización.

Desde el mundo político, Albanese deberá decidir si lidera un nuevo paradigma de tolerancia activa y prevención del extremismo, o si Australia se desliza hacia un terreno donde la violencia sectaria se normalice.

El atentado de Bondi Beach no solo ha evidenciado las vulnerabilidades de una comunidad, sino que ha puesto en tela de juicio la solidez de la identidad multicultural australiana. El mundo observa, así como también las generaciones venideras de australianos judíos, que ahora se preguntan si seguirán encendiendo la luz de Janucá en tierras que, alguna vez, les prometieron paz.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press