Steve Kerr alza la voz otra vez: baloncesto, violencia armada y la responsabilidad que no podemos ignorar

El entrenador de los Warriors, Steve Kerr, vuelve a poner el foco en el flagelo de la violencia armada en Estados Unidos, con la pasión de quien también ha vivido una pérdida personal.

Por qué sigue hablando Steve Kerr de violencia armada antes de un juego de la NBA

En una noche cualquiera de la temporada regular de la NBA, todo parecería girar en torno al balón, las estadísticas, los cruces y los resultados. Pero cuando Steve Kerr, entrenador de los Golden State Warriors, tomó el micrófono antes de un juego reciente frente a los Portland Trail Blazers, lo hizo para hablar de algo que trasciende al deporte: la violencia armada.

Es un recordatorio de que estos tiroteos siguen ocurriendo y podemos hacer algo al respecto”, dijo Kerr, visiblemente afectado, al referirse al tiroteo que dejó dos muertos y nueve heridos en la Universidad de Brown, apenas un día antes.

La historia personal de Steve Kerr

Muchos conocen a Kerr por sus cinco anillos como jugador —tres con los Bulls de Jordan y dos con los Spurs— y por su brillante carrera como entrenador de los Warriors. Pero su activismo contra la violencia con armas tiene una raíz profunda y dolorosa. Su padre, Malcolm Kerr, fue asesinado en Beirut en 1984, cuando dirigía la Universidad Americana de esa ciudad.

Desde entonces, Kerr ha sido un defensor ferviente del control de armas más estricto en Estados Unidos. En 2018, también antes de un partido en Portland, su discurso sobre la masacre en Parkland, Florida —donde un joven compró legalmente un rifle AR-15 y mató a 17 personas en una escuela— se volvió viral.

La pérdida que sufrieron las familias en Parkland, o en Brown, es la misma. Dolor absoluto. Y aún así, apenas se habla de estos temas. Pero tenemos que hablar”, enfatizó durante su reciente discurso.

Estadísticas alarmantes

Estados Unidos registra unas 49,000 muertes anuales por armas de fuego, según datos del CDC, el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades. Se calcula que más de 400 millones de armas circulan actualmente en el país, superando a su propia población.

La violencia armada es la principal causa de muerte para niños y adolescentes en EE.UU., superando incluso a los accidentes automovilísticos. Estas cifras han provocado llamados a la reforma, no solo desde la sociedad civil, sino también desde figuras del deporte como Kerr.

No se trata de eliminar la Segunda Enmienda

Kerr dejó claro que "la mayoría de los propietarios de armas son personas responsables y respetan la ley". No aboga por la confiscación masiva de armas, sino por lo que denomina “medidas de sentido común”:

  • Chequear antecedentes penales y de salud mental antes de vender un arma.
  • Limitar el acceso a rifles de asalto de estilo militar.
  • Exigir seguros de responsabilidad para propietarios de armas.
  • Prohibir cargadores de alta capacidad.

Según una encuesta del Pew Research Center de 2021, alrededor del 81% de los estadounidenses están a favor de que se realicen verificaciones de antecedentes más estrictas para la venta de armas. Incluso entre los republicanos y los miembros de la NRA (Asociación Nacional del Rifle), muchos apoyan ciertas medidas.

El deporte como plataforma de activismo

Kerr no está solo. LeBron James, Chris Paul, Megan Rapinoe y Colin Kaepernick han usado sus plataformas para hablar de racismo, brutalidad policial y problemas sociales. Lo que tiene de particular Kerr es que su voz no aparece solo ante hechos mediáticos; él es coherente y constante. Así como habló en 2018, ahora vuelve a hacerlo en 2025.

¿Qué pasaría si fuera tu hijo, tu hermano, tu padre? ¿Estarías dispuesto a levantar la voz y decir basta?”, se preguntó en su intervención más reciente.

Silencio del entorno… y su interpretación

Kerr reconoció que nadie en la conferencia previa al partido le preguntó sobre el tiroteo en Brown. No lo sorprendió.

Somos humanos. Vemos algo tan horrible y nuestra primera reacción es no pensar en ello. Pero justamente por eso no cambia nada”, declaró.

La NBA ha mantenido una postura ambigua en cuanto al activismo, dependiendo de quién lidere la conversación. En el caso de Kerr, la liga suele respaldarlo, aunque sin involucrarse institucionalmente en el debate sobre el control de armas.

Más allá del baloncesto

Kerr utiliza cada oportunidad que tiene ante los medios no solo para hablar de su equipo, sino del estado de la nación. No por oportunismo, sino por compromiso.

Lo importante del activismo social moderno en el deporte no es solo el acto simbólico, sino la persistencia”, afirma Dave Zirin, periodista especializado en política deportiva. Y Kerr, desde su silla de entrenador, encarna esa persistencia de manera ejemplar.

Para muchos, Kerr representa una esperanza. Una voz que, si bien puede cansar a ciertos sectores, no calla aunque el eco sea débil. Y quizá, solo quizá, una de las razones por las que habla tanto antes de los juegos no sea para cambiar el país de inmediato, sino para sembrar la incomodidad suficiente que haga reflexionar a quienes sí tienen el poder legislativo para hacerlo.

Mientras tanto, el balón sigue en juego. Pero algunas voces, como la de Kerr, no se pierden en el sonido del dribbling.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press