Joe Burrow y el desplome de los Bengals: ¿la tormenta antes del nuevo amanecer?
El rostro de la franquicia atraviesa su temporada más complicada, pero ¿es solo un traspié o un síntoma de algo más profundo?
Una temporada que comenzó con esperanza y terminó en frustración
La temporada 2025 de los Cincinnati Bengals se desmoronó con la misma rapidez con la que comenzó. A pesar de tener a un mariscal de campo élite como Joe Burrow, la franquicia quedó oficialmente eliminada de los playoffs tras caer 24-0 ante los Baltimore Ravens, lo que representó el punto más bajo de una campaña plagada de lesiones, malas decisiones y un rendimiento que dista mucho del que vimos entre 2021 y 2022.
Para Burrow, esta es la primera vez desde que comenzó a jugar fútbol americano organizado que finaliza una temporada sin nada en juego. Un escenario inédito tanto para él como para una afición que, apenas hace dos años, lo veía conducir a los Bengals hasta el Super Bowl LVI.
La presión sobre Burrow y una franquicia bajo el microscopio
“Tengo mucha confianza en la oficina principal y en el cuerpo técnico para darle la vuelta a esta situación”, dijo Burrow tras la derrota ante Baltimore. Sin embargo, su lenguaje corporal y su falta de energía en la conferencia no pasó desapercibida. Dan Orlovsky, analista de ESPN, fue tajante: “Fue probablemente la vez que más desinteresado lo he visto. Parecía no querer estar allí”.
El mal desempeño reciente de Burrow ha contribuido a este declive. En los últimos cinco cuartos que ha jugado, lanzó cuatro intercepciones, dos de las cuales fueron pick-sixes consecutivos, una estadística que jamás había registrado en su carrera. Fue especialmente doloroso el pase interceptado por Christian Benford en el partido contra Buffalo, que fue retornado 63 yardas hasta la zona de anotación para cambiar el curso del juego.
El peso de la historia y el miedo al déjà vu de Carson Palmer
Comparaciones con lo ocurrido en 2010 no se han hecho esperar. Aquella temporada, con Carson Palmer como mariscal y altas expectativas, los Bengals terminaron 4-12. Palmer, hastiado, pidió un traspaso al final de esa campaña. En este 2025, algunos temen que Burrow podría estar reviviendo una situación similar si el descontento persiste.
Una defensa que muestra señales de vida
No todo es negativo en Cincinnati. Su defensa ha mostrado signos de crecimiento, acumulando 10 capturas en los últimos tres partidos. En el juego contra los Ravens, presionaron a Lamar Jackson en un 50% de sus intentos de pase. Myles Murphy registró cuatro presiones y una captura, mientras que el novato Demetrius Knight Jr. tuvo un máximo personal de tres presiones.
Además, el safety Jordan Battle lideró al equipo con ocho tacleadas, incluyendo una para pérdida de yardas, y logró su cuarta intercepción de la temporada, consolidándose como una figura defensiva ascendente.
Una línea ofensiva en deuda
No obstante, la ofensiva ha sido un lastre. Burrow fue golpeado 10 veces en el último encuentro, y al menos una de las intercepciones fue consecuencia directa de un blitz no contenido, permitiendo que el linebacker Tavius Robinson llegara sin oposición para forzar un error.
El futuro inmediato: audiciones y decisiones estructurales
Con marca de 4-10, el resto de la temporada servirá como un prolongado proceso de evaluación. Jugadores y cuerpo técnico estarán bajo observación, mientras la directiva define la sostenibilidad del proyecto liderado por el entrenador Zac Taylor y el director de personal Duke Tobin.
Y es que, a pesar del gran talento evidente en piezas como Ja'Marr Chase —quien sigue bajo contrato— y la disponibilidad de espacio en el tope salarial, cuesta encontrar señales de progreso. Se trata ahora de tomar decisiones críticas que pueden marcar la próxima década del equipo.
Las lesiones no dan tregua
Uno de los problemas recurrentes que ha afectado al desarrollo de la campaña ha sido la ola de lesiones. Tee Higgins sigue en protocolo de conmoción cerebral, mientras que otros jugadores clave como WR Charlie Jones, TE Noah Fant, DT Kris Jenkins Jr. y RT Amarius Mims presentaron heridas recientes. En un escenario con la temporada ya perdida, es posible que varios sean preservados.
Una ofensiva que perdió su identidad
Una estadística preocupante: los Bengals han sido blanqueados por los Ravens en cuatro ocasiones. Además, Burrow ha lanzado siete intercepciones devueltas para touchdowns en su corta carrera, dos de ellas en las últimas dos semanas. El juego terrestre ha sido inexistente, y las armas complementarias como Mitchell Tinsley y Andre Iosivas apenas sumaron una recepción combinada en su ausencia.
Llamado a la acción desde la cúpula del equipo
Aquí el foco recae sobre Mike Brown, dueño del equipo. ¿Debe seguir apostando ciegamente por un cuerpo técnico que no ha sabido mantener el nivel competitivo? ¿O es hora de buscar una renovación que active una nueva ventana de éxito con Burrow al mando?
Lo que viene: una prueba de carácter
Los Bengals viajarán a Miami en lo que originalmente era un partido de horario estelar, pero fue movido al horario vespertino... quizás reflejando la caída de relevancia del equipo. Será la segunda vez que Burrow se enfrente a Tua Tagovailoa, rival al que superó 27-15 en 2022.
Esta vez, el resultado no cambiará nada en la tabla. Pero sí puede determinar mucho de lo que ocurra en la reestructuración de los Bengals para 2026. Porque si algo ha quedado claro, es que tener un QB franquicia no basta. Necesitas estructura, talento, salud y, sobre todo, dirección.
Y hoy, Cincinnati parece todavía más lejos de esas cuatro cosas que cuando Burrow llegó a la NFL.
