Los Dodgers y el arte del dinero diferido: ¿inversión visionaria o bomba de tiempo financiera?
Con más de mil millones de dólares en pagos diferidos, el equipo angelino lidera una nueva era de contratos que podrían cambiar la economía del béisbol para siempre.
El contrato de Edwin Díaz: Una pieza más en un complicado rompecabezas financiero
Pocos podían imaginar que el fichaje del cerrador boricua Edwin Díaz por parte de los Dodgers de Los Ángeles abriría nuevamente el debate sobre una tendencia que ha tomado fuerza en las Grandes Ligas: el uso agresivo del dinero diferido para estructurar contratos. Díaz firmó un contrato de $69 millones por tres años, incluyendo $13.5 millones en pagos diferidos que se desembolsarán de manera escalonada hasta el año 2047. Con este nuevo acuerdo, los Dodgers elevan su compromiso total en dinero diferido a la asombrosa cifra de 1,064.5 millones de dólares, sumándose a una lista cada vez más larga de jugadores que recibirán pagos décadas después de haber dejado de jugar.¿Qué es el dinero diferido y por qué se ha vuelto tan popular?
En términos simples, el dinero diferido es salario que no se paga al momento en que se gana, sino que se aplaza para años futuros. Esta técnica financiera permite a los equipos de MLB reducir sus compromisos inmediatos dentro del tope fiscal ("luxury tax") sin dejar de firmar a jugadores estrella. Los pagos diferidos no son nuevos en el béisbol; el caso más célebre sigue siendo el de Bobby Bonilla, quien sigue recibiendo cerca de $1.2 millones cada 1 de julio desde 2011 y hasta 2035, a pesar de haber dejado de jugar en 2001. Sin embargo, lo que los Dodgers están haciendo es simplemente llevar esta estrategia a otra dimensión.Una nómina más allá del tiempo: Dodgers y su "dinero fantasma"
Los siguientes son algunos de los compromisos en dinero diferido más notables actualmente en manos de los Dodgers:- Shohei Ohtani: $680 millones desde 2034 hasta 2043
- Mookie Betts: $115 millones entre 2033 y 2044 (más $5 millones de bono de firma hasta 2035)
- Blake Snell: $66 millones desde 2035 hasta 2046
- Freddie Freeman: $57 millones desde 2028 hasta 2040
- Will Smith: $50 millones entre 2034 y 2043
- Tommy Edman: $25 millones desde 2037 hasta 2044
- Tanner Scott: $21 millones de 2035 a 2046
- Teoscar Hernández: $32 millones desde 2030 hasta 2039
El efecto Ohtani: innovación contractual sin precedentes
El fichaje de Shohei Ohtani por $700 millones fue un hito, no solo por la magnitud del contrato —el más grande en la historia del deporte—, sino por cómo estructuraron los pagos: el 97% del acuerdo está diferido. De los $70 millones anuales, solo cobrará $2 millones al año hasta que se retire, y el resto lo recibirá de 2034 a 2043. Esto permitió a los Dodgers firmar a la mayor superestrella del béisbol sin que su contrato influyera drásticamente en el tope fiscal en el presente. Una maniobra brillante desde el punto de vista contable, sobre todo si se considera el incremento esperado en los contratos televisivos, merchandising y la expansión internacional del béisbol.¿Dónde queda el riesgo?
Aunque parezca una estrategia financiera visionaria, varios expertos ya advierten sobre los peligros: - Hipotecas del futuro: Si los Dodgers tienen un mal desempeño empresarial a largo plazo, podrían encontrarse pagando a jugadores retirados sin ingresos suficientes.
- Flexibilidad futura limitada: Demasiados compromisos posteriores pueden alterar las decisiones a largo plazo sobre nuevos fichajes.
- Renegociaciones forzadas: En escenarios cambiantes, tanto el equipo como los jugadores podrían tener que modificar lo acordado, generando tensiones laborales.
¿Realmente funciona esta estrategia?
En términos de roster, sí. En la temporada 2023, a pesar de una decepcionante actuación en postemporada, los Dodgers se mantuvieron como una fuerza dominante durante la campaña regular, liderando la Liga Nacional en diversas métricas ofensivas y de efectividad. Ahora, con Edwin Díaz como cerrador, buscan reforzar uno de sus únicos puntos débiles: el bullpen. Díaz viene de una temporada sólida con los Mets con 28 salvamentos y una efectividad de 1.63. Además, se ganó el respeto en la liga al convertirse en uno de los cerradores más consistentes de la última década, con 253 salvamentos en nueve años. Los Dodgers le otorgaron también beneficios adicionales como una suite privada en los viajes y la posibilidad de ganar un bono adicional de $2.5 millones si en 2029 logra cerrar más de 45 partidos, si se activa una cláusula condicional en su contrato en caso de lesión o cirugía.¿Qué dicen los jugadores sobre esta forma de contratación?
Aunque alguno podría pensar que esperar 20 años por su dinero es una desventaja, muchos jugadores lo ven con buenos ojos. El ánimo general es que el dinero diferido actúa como una “pensión garantizada”. Además, hay beneficios fiscales. Al recibir el dinero en vez de inmediato, los jugadores pueden pagar menos en impuestos dependiendo del estado o de la situación económica en el futuro. También se convierte en una forma de asegurar su patrimonio a largo plazo. “Haber firmado con los Mets me ofreció una estabilidad que ahora puedo trasladar a los Dodgers”, comentó Díaz en su presentación en Los Ángeles. “Lo importante es jugar para una organización que entiende lo que representa la carrera de un pelotero más allá de las estadísticas”.Un modelo a seguir o una cuenta regresiva…
Los Dodgers no están solos: otros equipos como los Mets, Yankees y Braves han comenzado a experimentar con dinero diferido. Pero ninguno lo ha hecho con la agresividad e inteligencia contable de la novena californiana. Están apostando por una combinación única entre talento de élite y creatividad financiera. En teoría, esto debería mantenerlos competitivos ahora y en los años venideros. Pero también están sembrando una bomba de tiempo que, si no se gestiona con extremo cuidado, podría detonar en la próxima década. Mientras tanto, los fanáticos angelinos tienen razones para soñar. Con una nómina repleta de estrellas y recursos financieros aún vigentes, los Dodgers siguen apuntando al título, y luego a otro... y otro... Y en el fondo, cada contrato diferido no es solo un acuerdo financiero: es una promesa de que el éxito actual vale el riesgo del mañana. Este artículo fue redactado con información de Associated Press
