Reteti: Cómo los elefantes huérfanos están transformando la vida de una comunidad en Kenia

Una mirada al santuario que protege a los elefantes y que también está empoderando a las mujeres samburu mediante el turismo sostenible y la conservación

El vínculo entre elefantes e igualdad económica

Bajo el sol ecuatorial de la región de Samburu, en Kenia, una estampida de "bebés" de dos mil libras avanza con entusiasmo hacia su comida. Estos elefantes huérfanos, rescatados de situaciones de peligro o abandono, son alimentados con biberones gigantes llenos de leche de cabra en el Santuario de Elefantes Reteti. Más allá del espectáculo conmovedor, lo que ocurre allí representa una revolución silenciosa en la conservación y el empoderamiento comunitario.

El Santuario Reteti es el primer centro de rescate y reintegración de elefantes huérfanos administrado completamente por personas indígenas en África. Fundado en 2016, y dirigido por miembros de la tribu Samburu, este santuario ha logrado integrar la conservación animal con el desarrollo económico y social de su comunidad, particularmente de las mujeres.

¿Por qué leche de cabra?

Uno de los mayores retos en los primeros días del santuario era encontrar una alternativa viable a la leche materna de elefante. La fórmula importada era costosa y difícil de conseguir. La solución vino del mismo entorno rural que rodea Reteti: leche de cabra. Según los cuidadores, este alimento no solo es más accesible, sino que también resulta ser nutricionalmente adecuado para los pequeños paquidermos.

Hoy, más de 1.200 mujeres samburu venden leche al santuario, proporcionando un ingreso estable para ellas y sus familias. Diariamente, entregan alrededor de 700 litros, lo que les permite adquirir mejor vestimenta, alimentos y, lo más importante, independencia financiera en una cultura en la que los roles de género son tradicionalmente rígidos.

Elefantes que alimentan economías

Podemos decir que los elefantes son la piedra angular de toda nuestra economía”, declara Dorothy Lowakutuk, una de las cuidadoras del santuario. Esta afirmación no es una exageración: la economía de estas comunidades ha sido estimulada por la conservación. Además del comercio de leche, el santuario emplea a alrededor de 100 personas locales y ha atraído un turismo consciente que apoya directamente al desarrollo local.

Uplift Travel: el turismo como herramienta de cambio

La historia de Reteti no sería posible sin aliados estratégicos. Uno de ellos es Uplift Travel, una organización sin fines de lucro que combina safaris tradicionales con experiencias de inmersión en comunidades locales. Fundada por Kim Schneider y Tanja Wittrock, esta iniciativa se enfoca particularmente en empoderar a mujeres y niñas a través de proyectos comunitarios impulsados por el turismo.

Fui motivada por una vocación de ayudar y de viajar; esto logró fusionar ambas pasiones”, explica Schneider. En sus viajes, los turistas no solo observan fauna salvaje, sino que también conocen a personas como Dorothy, participan en talleres y apoyan emprendimientos sociales.

El espíritu del safari keniano

En idioma suajili, “safari” significa “viaje”, y eso es exactamente lo que ofrece una ruta organizada por Uplift Travel. Desde el Parque Nacional Amboseli hasta las sabanas del Mara, los visitantes exploran vastas áreas en vehículos 4x4, mientras avistan los "Big Five": elefantes, leones, leopardos, búfalos y rinocerontes.

Uno de los momentos más emocionantes del viaje fue el encuentro con Team Lioness, un escuadrón de mujeres masái dedicadas a la lucha contra la caza furtiva. Este grupo representa avances inéditos en una cultura tradicionalmente patriarcal, al ser las primeras mujeres con empleos fuera del hogar.

Najin, la rinoceronte más protegida del mundo

Otro momento destacado ocurre en Ol Pejeta Conservancy, hogar de las únicas dos rinocerontes blancas del norte que quedan en el planeta: Najin y su hija Fatu. Ambas son vigiladas las 24 horas por guardias armados. La muerte del último macho de su especie, Sudan, en 2018, motivó iniciativas científicas para su reproducción mediante fertilización in vitro, usando renos blancos del sur como madres sustitutas.

La reserva presume no haber perdido un solo rinoceronte por caza furtiva desde 2017, pero su lucha no ha terminado: los problemas actuales surgen más por conflictos con las comunidades humanas que por cazadores ilegales.

Convivencia animal-humana: un desafío aún vigente

Está claro que la protección de la fauna salvaje también requiere asegurar la coexistencia pacífica con las comunidades locales. En la aldea Masai de "Japan B" —nombre en honor a un turista que la llamó así—, una curiosa solución ha sido implementada para disuadir a animales como elefantes y leones: colmenas de abejas.

Los zumbidos y picaduras de estos pequeños insectos tienen un efecto disuasorio en los enormes mamíferos. Esta técnica, gentil y efectiva, resalta cómo la sabiduría local puede ser fundamental en la conservación.

Un alojamiento con propósito

Durante el safari, los participantes se hospedan en lodges administrados en su mayoría por Serena Hotels, reconocida por sus toques temáticos y confort. Sin embargo, el alojamiento más significativo fue sin duda Kileleoni Mara Gateway House, una casa ubicada en la región Masai operada por Yianti “Sylvia” Lerionka.

El dinero que genera su hospedaje se destina a apoyar a mujeres que han sufrido violencia doméstica o han quedado viudas jóvenes. En una de las últimas noches, el grupo de turistas se organizó para comprar una vaca donada a una de estas aldeas. Aunque no alcanzaron el precio de más de $300, el monto sirvió para adquirir un toro joven, y lo que empezó como un viaje turístico, terminó siendo una acción solidaria transformadora.

El efecto multiplicador del turismo con causa

Uplift Travel ofrece itinerarios personalizados, y un viaje tradicional de 14 días cuesta aproximadamente $9,000 por persona. Esta tarifa incluye hoteles, transporte, comida y guías. Aunque puede parecer elevado, muchos participantes testifican que la experiencia es invaluable.

Conservación, empoderamiento e intercambio cultural se entrelazan en esta iniciativa, demostrando que el turismo, bien gestionado, no solo no contamina, sino que revitaliza.

En palabras de Kim Schneider, “descubrimos que un poco de dinero puede cambiar por completo la calidad de vida de una comunidad”. Y en Reteti, cada biberón de leche de cabra representa mucho más que una comida para un elefante huérfano: es un símbolo de esperanza pachydermica y humana.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press