Un colapso inesperado y muchas preguntas: ¿se tambalea la temporada de los Patriots?

Nueva Inglaterra sufrió una dolorosa derrota ante los Bills tras dominar la primera mitad: revisamos lo bueno, lo malo y lo preocupante del equipo de Drake Maye

Un inicio perfecto... y un final para el olvido

Los New England Patriots llegaron al descanso del partido contra los Buffalo Bills con una ventaja de 24-7 tras una primera mitad impecable, en la que anotaron en cuatro de cinco posesiones. Su mariscal novato, Drake Maye, parecía estar conduciendo la ofensiva con aplomo, y la defensa controlaba a Josh Allen sin dificultad. Pero en los últimos 30 minutos todo fue distinto.

La segunda mitad fue un verdadero desastre: la ofensiva sólo logró añadir otros siete puntos al marcador, mientras que la defensa permitió 28 puntos de unos Bills que olieron sangre y no perdonaron. Fue la primera derrota de los Patriots desde finales de septiembre, rompiendo una impresionante racha de 10 victorias consecutivas.

¿Un traspié necesario?

El receptor estrella Stefon Diggs, líder del equipo tanto en actitud como en producción, tuvo una reflexión interesante tras la derrota: “Es una lección, quizás necesitábamos esto. Ahora sabemos que no podemos levantar el pie del acelerador contra nadie.”

Y es que, más allá del golpe anímico, los Patriots aún conservan el liderato de la AFC Este, con marca de 11-3 y un juego de ventaja sobre estos mismos Buffalo Bills. Quedan tres partidos cruciales, y el margen de error se ha reducido al mínimo.

Las claves de la debacle

  • Indisciplina: Siete castigos para 65 yardas totales. Seis de esos fueron en la segunda mitad, incluyendo faltas totalmente evitables como empujones después de la jugada.
  • Mal cierre de Maye: Aunque acabó con 2 touchdowns por tierra, su segunda mitad fue nefasta: sólo completó cinco de 12 pases para 47 yardas y lanzó una intercepción crítica.
  • Pérdida de impulso: El equipo tuvo sólo dos drives decentes tras el descanso. El resto fue una mezcla de tres y fueras, decisiones cuestionables y frustración creciente.

Lo positivo en la derrota

No todo fue negativo en la jornada. El novato TreVeyon Henderson se roba todos los reflectores con dos touchdowns explosivos de más de 50 yardas, uniéndose a Chris Johnson (2009) como los únicos jugadores en la historia de la NFL en tener múltiples juegos con dos touchdowns de más de 50 yardas.

Asimismo, los Patriots mejoraron su eficiencia en la zona roja, logrando 2 touchdowns en 3 visitas, una mejora destacable respecto a su promedio de la temporada (51%).

La defensa no fue toda la culpa

El entrenador en jefe Mike Vrabel admitió que la defensa tuvo fallos, pero apuntó a problemas estructurales y de ejecución en otros sectores: “No fue solo la defensa. En las victorias hemos jugado fútbol complementario, y eso falló hoy. Dimos demasiada posición de campo a una ofensiva top 3.”

En otras palabras, no es que la defensa no supiera cerrar; fue el equipo en conjunto el que falló en complementar esfuerzos.

De cara a los últimos tres juegos

Los Patriots deberán enfrentar a tres rivales con marca combinada de 16-25. Son:

  • Baltimore Ravens (7-7)
  • New York Jets (3-11)
  • Miami Dolphins (6-7)

Comparado con los Bills, que enfrentarán a Cleveland (3-11), Philadelphia (9-5) y Jets (3-11), los Pats tienen un cierre ligeramente más complicado, ya que Miami y Baltimore aún sueñan con la postemporada.

¿Está listo Drake Maye?

Es la gran pregunta que muchos analistas están haciendo. Luego de una brillante primera mitad, Drake Maye simplemente desapareció durante los últimos dos cuartos. Su estadística: 9 de 11 para 108 yardas en el primer tiempo; 5 de 12 para 47 yardas y una intercepción en el segundo. Varias jugadas importantes las erró por falta de lectura o mala mecánica.

Pero también hay que recordar algo: es su temporada de novato. Y aunque la inconsistencia es frustrante, también es previsible. Josh Allen tampoco fue un modelo de seguridad en sus primeros años. La clave será cómo responde en estos tres juegos cruciales —donde probablemente enfrente escenarios de playoffs anticipados.

Una defensa que necesita cerrar mejor

La defensa de Vrabel tiene buenos pilares, pero está resultando fácil de descifrar en el segundo tiempo. En los últimos tres encuentros ha permitido un promedio de 21 puntos después del descanso. Parte del problema es el desgaste: cuando la ofensiva no extiende las posesiones, la presión física en la defensa se acumula rápidamente.

Cuidado con la disciplina

Pequeños errores individuales llevaron a reversiones costosas. Por ejemplo, Rhamondre Stevenson fue sancionado tras empujar a un rival fuera de la línea, en una jugada que les hubiese dejado en zona prometedora. Este tipo de errores pueden generar diferencias de puntos claves —en un juego que se perdió por sólo cuatro unidades.

¿Un equipo todavía candidato?

Pese a la derrota, siguen como favoritos para ganar el Este de la AFC. Con dos juegos relativamente manejables (Jets y Dolphins), una victoria contra Ravens podría sellar su recta final con confianza y momentum.

Pero nada será fácil si Maye sigue mostrando altibajos. Su selección fue una apuesta valiente del equipo, y ahora está en sus manos liderarlos a la tierra prometida.

Los fanáticos hablan

En foros como r/Patriots o programas de radio como 98.5 The Sports Hub, los aficionados han expresado una mezcla de decepción por la derrota y entusiasmo por ver una versión joven y llena de talento del equipo. Muchos coinciden en que la derrota llegó en el momento “menos costoso”, pero exigen ver más consistencia en los dos lados del balón.

Un cierre que lo definirá todo

Con la AFC más competitiva que nunca, la semana 16 puede ser decisiva. Nada de lo hecho en semanas anteriores servirá si los Patriots no logran cerrar fuerte. El talento está. La experiencia de veteranos como Diggs ayuda. Pero será Maye —y su madurez bajo presión— quien determine si este equipo es un contendiente real o aún un proyecto en evolución.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press