Un Hanukkah bajo amenaza: resiliencia judía frente a la violencia antisemita

Tras el ataque mortal en Bondi Beach, la comunidad judía redobla medidas de seguridad sin apagar la luz de la esperanza

Una tragedia en plena celebración

El ataque a un evento de Hanukkah en la playa Bondi de Sídney ha dejado a la comunidad judía mundial en estado de alerta y reflexión. Al menos 15 personas murieron en un acto de violencia armado que ha sido interpretado ampliamente como un ataque antisemita. Entre las víctimas fatales estaba el rabino asistente Eli Schlanger, un ferviente defensor de la visibilidad judía y organizador del evento.

Los ecos de esta tragedia han rebotado con fuerza en Estados Unidos. Organizaciones judías líderes, incluyendo tres especializadas en seguridad, han emitido un llamado urgente para reforzar la protección en eventos públicos. En el centro del mensaje: los eventos de Hanukkah sólo deben ser accesibles para personas preregistradas, conocidas y aprobadas.

Seguridad ante todo, pero sin apagar la luz

"Provea detalles de ubicación, hora y otra información solo tras una inscripción confirmada," dicta el comunicado combinado de los grupos de seguridad. Se recomienda establecer procedimientos de acceso con cerraduras y verificación estricta para proteger a los asistentes.

Estas pautas se producen en un contexto en que la comunidad judía se encuentra dividida: mientras algunos optan por cancelar eventos o hacerlos más íntimos, otros, como varias sinagogas en Miami, eligen celebrar Hanukkah públicamente como un acto de resistencia.

“Esta semana elijamos la alegría judía, la fortaleza comunitaria y la esperanza valiente,” escribió el Templo Beth Sholom de Miami en su cuenta oficial, invitando a sus miembros a reunirse a pesar del dolor.

Una historia de resiliencia

El rabino Jeffrey Myers, sobreviviente del ataque en la Sinagoga del Árbol de la Vida en Pittsburgh en 2018, también se pronunció:

“Hanukkah es un momento de luz, de celebrar la resiliencia de nuestro pueblo. Frente al antisemitismo y la violencia, mi oración es que no permitamos que el miedo venza, sino que reivindiquemos nuestro judaísmo con orgullo.”

Myers sabe muy bien lo que representa sufrir violencia solo por ser judío. En 2018, 11 fieles murieron a manos de un extremista antisemita. Desde entonces, la comunidad judía en EE.UU. ha incrementado protocolos de seguridad en templos, escuelas e instituciones culturales.

Australia sacudida... y reaccionando

El gobierno australiano también ha reaccionado con promesas de endurecer sus ya rigurosas leyes de portación de armas. El Primer Ministro denunció el ataque como inadmisible y se comprometió a una reforma estructural de los mecanismos de control.

Lo más trágico es que el propio rabino Eli Schlanger, víctima del ataque, había predicado un mensaje esperanzador justo un año antes. Según Chabad.org, Schlanger decía:

“Seamos más judíos, actuemos más como judíos y mostrémonos más judíos.”

¿Pública o privada? La menorá en tiempos de odio

Uno de los aspectos más simbólicos del debate actual es si puede seguir colocándose la menorá en ventanas, como dicta la tradición. La misma tiene raíces en el Talmud babilónico, que sugiere no mostrar la menorá en momentos de peligro.

El rabino Rick Jacobs, presidente de la Unión del Judaísmo Reformista en Norteamérica, fue explícito:

“Hemos estado viviendo en un tiempo de peligro creciente. Y para muchos judíos, poner una menorá en la ventana es simplemente demasiado peligroso.”

Sin embargo, también hizo un llamado a la valentía comunitaria, echando mano del espíritu de los Macabeos:

“Nuestra comunidad no se esconderá. Somos judíos orgullosos y seguiremos siéndolo, incluso mientras hacemos de nuestra seguridad una responsabilidad primaria.”

Visibilidad como resistencia

Analistas sociales como Alon Shalev, del Instituto Shalom Hartman en Jerusalén, han señalado que la invisibilidad puede ser peligrosa para las minorías. En su opinión, esconderse no es la solución:

“Cuando los judíos son atacados por ser visiblemente judíos, el instinto de retraerse es comprensible, pero incorrecto. La seguridad judía en sociedades democráticas depende de la presencia pública y compartida.”

Shalev cree que la normalización de la presencia judía en el espacio público es el camino hacia la integración y la seguridad. No se trata de asumir una postura bélica, sino de resistir con identidad y solidaridad cívica.

Estadísticas preocupantes

El incremento del antisemitismo no es aislado. Según el Anti-Defamation League (ADL), 2023 fue el año con más incidentes antisemitas registrados en EE.UU., con más de 3,600 ataques, incluyendo bombas molotov, amenazas, vandalismo y agresiones físicas.

Australia también ha visto un crecimiento alarmante de incidentes antijudíos. La Comisión Australiana de Derechos Humanos reportó un aumento del 45% en actos antisemitas sólo en los últimos 18 meses previos al ataque. Desde panfletos negacionistas hasta marchas de grupos neonazis, el clima social ha virado preocupantemente hacia la intolerancia.

Más luz, menos odio

A pesar del luto y la creciente preocupación, Chabad continúa con sus actividades públicas, incluyendo miles de encendidos de menorá alrededor del mundo. La consigna es clara: consolidar la identidad y encender más luces ante el odio.

“Apagaremos el odio con luz y bondad,” dijo un portavoz de Chabad internacional. Este mensaje ha resonado profundamente, no solo en la comunidad judía, sino también entre aliados interreligiosos y civiles que han mostrado apoyo a través de vigilias, cartas abiertas y acompañamiento en eventos públicos.

Hanukkah: una historia eterna de resistencia

El mismo trasfondo histórico de Hanukkah habla de resistencia. Celebrada durante ocho días, recuerda la recuperación del Templo de Jerusalén del dominio griego en el siglo II a.C. Los Macabeos, una familia de rebeldes judíos, vencieron con valor al opresor pese a ser numéricamente inferiores.

La milagrosa duración de una pequeña vasija de aceite durante ocho noches en la menorá del Templo es símbolo de luz en la oscuridad, un mensaje que hoy más que nunca cobra vigencia.

Como dijo el rabino Myers: “Mi oración es que no dejemos que el miedo gane, sino que reivindiquemos nuestro judaísmo con orgullo.”

Quizás esa sea la gran lección de este Hanukkah bajo amenaza: que la luz sigue encendiéndose, incluso cuando alrededor todo parece noche.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press