Barcelona y Chelsea sobreviven a rivales de tercera división en copas nacionales: ¿heroísmo o síntomas preocupantes?
Ambos clubes ganaron sus encuentros contra equipos teóricamente inferiores, pero sus estrechas victorias generan preguntas sobre su profundidad y eficacia táctica
Victoria ajustada del Barcelona ante Guadalajara
El FC Barcelona logró una sufrida victoria por 2-0 frente al Guadalajara, un club de la tercera división española, en los dieciseisavos de final de la Copa del Rey. A pesar de tener el dominio total del juego desde el inicio, el conjunto dirigido por Hansi Flick no logró abrir el marcador hasta el minuto 76.
El partido, que ya venía marcado por el retraso de media hora en el inicio debido a la falta de permisos en una grada temporal del Estadio Pedro Escartín, fue un reflejo del estado actual del equipo catalán: dominante en posesión pero falto de chispa ofensiva.
El danés Andreas Christensen fue quien rompió el cero con un cabezazo tras un centro de Frenkie De Jong, en una jugada que se desvió en un defensor para terminar en el fondo de la red. Marcus Rashford, uno de los refuerzos estrella de la temporada, sentenció el partido al minuto 90 tras un contragolpe letal.
A pesar de la victoria, las sensaciones que dejó el equipo no fueron las mejores. Solo se logró marcar contra un equipo semiprofesional en el último cuarto del encuentro, y el debut de varios jugadores del filial dejó más dudas que certezas.
¿Qué dice Flick al respecto?
Flick decidió rotar a varios titulares pensando en el compromiso liguero contra el Villarreal el domingo. “Sabíamos que sería un partido complicado. Estos encuentros contra equipos con mucho corazón y energía no se definen fácilmente”, comentó el técnico alemán en rueda de prensa.
Sin embargo, varios sectores de la prensa y la afición opinaron que el equipo mostró poca fluidez ofensiva y exceso de confianza. Si se considera el presupuesto y nivel del Barcelona, el nivel mostrado fue preocupante.
Un contexto complicado para los 'grandes'
En el mismo día, se produjeron otros encuentros en la Copa del Rey donde también hubo sufrimiento de los clubes de primer nivel. Real Sociedad ganó en el 95’ ante Eldense, y Deportivo La Coruña, de segunda división, eliminó a un Mallorca que pelea en LaLiga. Estos partidos reafirman que la brecha entre los niveles profesionales en España ya no es tan profunda como antes.
Chelsea sufre pero avanza en la Copa de la Liga inglesa
Mientras tanto, al otro lado del canal de la Mancha, el Chelsea también vivió una noche compleja contra un equipo de la tercera división: el Cardiff City. Fue una victoria por 3-1 que no refleja las dificultades que el equipo de Enzo Maresca vivió durante buena parte del encuentro.
El técnico italiano, que se encuentra bajo una suave presión por parte de la directiva y los fanáticos blue, puso sobre el campo un once lleno de suplentes en busca de reservar a sus titulares. El experimento no resultó como esperaba: tuvieron que recurrir a Alejandro Garnacho y Pedro Neto en la segunda mitad para romper el partido.
Garnacho anotó en el 57’, pero Cardiff respondió con un gol de David Turnbull al 75’. Fue entonces cuando el talento individual resolvió el encuentro: Pedro Neto puso el segundo y el argentino selló el tercero en el descuento.
¿Hasta qué punto preocupa el rendimiento de los candidatos?
Estos partidos dejaron en evidencia que los grandes clubes, aunque logran ganar, tienen un rendimiento que no convence. Ya no es extraño ver cómo equipos semiprofesionales les complican partidos. Es cierto que se usan rotaciones, pero los clubes tienen plantillas diseñadas para competir en todas las competiciones al máximo nivel.
El caso del Barcelona es más preocupante, pues atraviesa una temporada de transición tras la marcha de Xavi y con resultados irregulares en LaLiga. Flick, que brilló con Alemania y Bayern Múnich, no ha logrado hasta ahora una identidad clara en el juego blaugrana.
Las estadísticas no mienten
- Posesión del Barcelona: 72%
- Remates dentro del área: 4
- Goles esperados (xG): 0.89
- Minuto del primer gol: 76’
Para un equipo que presume de tener una de las mejores plantillas del mundo, estas cifras en un partido contra un club de tercera división son alarmantes. Lo mismo aplica al Chelsea, donde su plantilla de más de 1.000 millones de euros apenas resolvió el partido en el tramo final.
¿Qué dice la historia?
Históricamente, Barcelona fue eliminado por Gramenet (2004) y Figueres (2001), ambos de divisiones inferiores. Incluso el Real Madrid cayó ante el Alcorcón en 2009, en una noche negra recordada como el “Alcorconazo”.
En Inglaterra, el Chelsea ha caído frente a equipos menores como el Bradford City (FA Cup 2015). Estas derrotas evidencian que las copas nacionales tienen una magia y una crudeza únicas: los gigantes, si no van al 100%, pueden caer fácilmente.
¿Se subestimó al rival?
En ambos encuentros, tanto Barcelona como Chelsea enfocaron el partido como un trámite. Las alineaciones fueron testimoniales, sin mucho en juego, y eso dio alas a rivales que jugaron con el corazón en la mano.
De hecho, el estadio Pedro Escartín en Guadalajara vivió probablemente la noche más importante de su historia, con las gradas colapsadas y más de 2.000 aficionados adicionales gracias a la grada temporal construida para el partido. Un retraso de más de 30 minutos por permisos municipales no quitó la ilusión del público local.
¿Qué les espera ahora?
Barcelona enfrentará el fin de semana al Villarreal, un encuentro clave en sus aspiraciones ligueras. Posteriormente, el equipo comenzará a preparar un enero repleto de partidos, incluyendo la Supercopa de España y octavos de final en Copa.
Chelsea, por su parte, se ha clasificado a semifinales de la Carabao Cup por tercera vez en cinco años. Enzo Maresca buscará conquistar su primer título nacional tras ganar la Conference League y el Mundial de Clubes con los blues.
Reflexiones finales: ¿victorias con sabor amargo?
Ganar es ganar, y tanto Barcelona como Chelsea seguirán vivos en sus respectivas copas. Pero el fútbol moderno exige más: rendimiento, estilo, espectáculo. En este sentido, ambos gigantes se llevaron los puntos, pero no salieron ilesos.
La Copa, tanto en Inglaterra como en España, sigue siendo la tierra de los sueños para los modestos y el espejo de las carencias para los reyes. Y después de lo visto esta semana, queda claro que hasta los gigantes pueden tambalear… y mucho.
