PSG vs Flamengo: El nuevo clásico global que definirá al monarca intercontinental

Con la histórica primera Champions en el bolsillo, el París Saint-Germain buscará cerrar 2025 con otro trofeo inédito frente a un Flamengo legendario

Un cruce de gigantes: Europa vs Sudamérica

Este miércoles en Doha, el París Saint-Germain y el Flamengo protagonizarán otra página dorada del fútbol internacional al enfrentarse en la final de la renacida Copa Intercontinental. Se trata de un choque estelar entre los últimos campeones de sus respectivas confederaciones, un duelo que trae viejas glorias, nuevas hegemonías e ilusiones frescas por ver quién puede colgarse el nuevo parche dorado de la FIFA.

Este torneo, que hasta 2004 se celebraba como la mítica Intercontinental, regresó en 2023 con un nuevo formato que sirve de consuelo —y vitrina— entre las ediciones ampliadas del Mundial de Clubes (que ahora se juega en verano con 32 equipos). En esta ocasión, los europeos y sudamericanos se miden directamente en una única final, como en los viejos tiempos, evocando épicas como la del Flamengo de Zico ante el Liverpool en 1981 o la del AC Milan de Kaká ante Boca Juniors en 2007.

PSG: Haciendo historia con cada paso

El PSG vivió en 2025 su año más relevante desde su fundación. Después de décadas de frustración europea, finalmente levantó su primera Champions League en mayo tras vencer al Manchester City en una aguerrida final. El club parisino, con figuras como Ousmane Dembélé, Gianluigi Donnarumma, y el incansable mediocampo de Vitinha y Ugarte, ya ha dejado de ser promesa para consolidarse como realidad.

Su entrenador, Luis Enrique, fue galardonado recientemente como mejor técnico masculino del año por la FIFA y no oculta su ambición: “Hicimos historia la temporada pasada; ahora queremos seguir construyendo esa historia. Cada final es un reto nuevo”.

El PSG accedió directamente a esta final como campeón de Europa, pero no llegó relajado. En su último partido de liga, venció 3-2 al Metz, pero reservó jugadores clave como Dembélé y Mbappé (quien está próximo a dejar el club rumbo al Real Madrid), confirmando que todo el enfoque estaba puesto en la cita de Doha.

Flamengo: Orgullo, tradición y hambre de más

Del otro lado, Flamengo llega con el pecho inflado. Este 2025 se consagró como campeón del Brasileirao y de la Copa Libertadores, venciendo en la final a River Plate en una remontada épica (3-2) con gol en el minuto 92 de Pedro, su talismán en ataque.

El “Mengão” tuvo que superar dos rivales para llegar a este enfrentamiento: primero, derrotó al Cruz Azul mexicano con amplitud (4-1), y luego se abrió paso ante el Pyramids egipcio con un ajustado 1-0. Para los de Río de Janeiro, este no es solo un título más: es la oportunidad de volver a colgarse el mismo trofeo que ya levantaron en 1981 con Zico, Leandro y Júnior.

Alex Sandro, lateral izquierdo veterano y campeón con la Juventus, lo resume así: “PSG es favorito, sí, pero ese favoritismo no cuenta en 90 minutos. Vamos a jugar como si cada pase fuera el último. Esta final lo es todo para nosotros”.

Francia sin Intercontinental: ¿Se rompe la maldición?

Curiosamente, ningún club francés ha ganado jamás la Copa Intercontinental. Ni el Olympique de Marsella de Deschamps ni el propio PSG en su etapa dorada de los 90 lo lograron. Es más, para Francia como fútbol de clubes, este partido representa una oportunidad única para dar un golpe de autoridad en el plano global.

En cambio, Brasil es el país sudamericano más laureado en este certamen, con clubes como Santos, São Paulo, Corinthians y Internacional acumulando títulos en diferentes décadas. Un triunfo de Flamengo consolidaría esa supremacía.

Dembélé y Bonmatí: Reyes del fútbol 2025

Más allá del duelo intercontinental, Doha también fue escenario de la ceremonia de los Premios The Best de la FIFA. Los grandes vencedores fueron Ousmane Dembélé, figura del PSG, y Aitana Bonmatí, motor supremo del Barcelona y de la selección española campeona del mundo.

Ambos repitieron el honor que ya se les había conferido en septiembre con el Balón de Oro. En palabras del propio Dembélé, “Este año ha sido el más especial de mi carrera. El título de Champions fue una liberación. Y ahora, tener esta distinción personal es algo que no imaginé hace dos años”.

La gala, discreta y elegante, se organizó a modo de cena privada en Doha, aprovechando la coincidencia con el duelo PSG-Flamengo. También se premiaron a Sarina Wiegman, seleccionadora de Inglaterra, y al mencionado Luis Enrique como los mejores entrenadores del año.

El contexto FIFA y el Mundial 2026

Mientras tanto, FIFA ajusta sus estrategias ante el creciente descontento global por el abuso en los precios del Mundial 2026. Tras una avalancha de críticas por entradas de hasta $4,185 para la final, la organización anunció un nuevo precio de categoría de apoyo: solo $60 por boleto para los fanáticos más fieles de cada federación.

La medida, aunque tardía, busca aliviar tensiones tras incumplir promesas previas de millones de entradas a $21. En palabras de un funcionario anónimo de FIFA: “Sabíamos que la presión venía de los hinchas, especialmente en Europa, donde el sentimiento de pertenencia a una camiseta trasciende lo económico. Esta acción es un primer paso”.

Se espera que este cambio beneficie a unos cientos de fanáticos por partido; un gesto simbólico, pero también significativo rumbo al primer Mundial ampliado a 48 equipos, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá.

¿Qué está en juego?

El ganador del duelo PSG vs Flamengo se quedará con algo más que un trofeo: podrá lucir durante todo 2026 la insignia dorada de campeón intercontinental, una marca que solo los verdaderos colosos del fútbol mundial pueden portar. Un escaparte de prestigio que se vuelve más valioso al saber que el formato de este torneo aún se encuentra en consolidación.

Y a nivel emocional, estamos ante una final que puede reconfigurar la narrativa global del deporte: ¿el poder adquisitivo y organizativo de Europa o la garra inagotable del fútbol sudamericano? Este miércoles, Doha será el escenario de un espectáculo sin igual.

La última palabra aún no se ha dicho. El planeta fútbol observa.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press