Los Knicks brillan tras la NBA Cup, pero el calendario los castiga
Un análisis del triunfo agónico de los Knicks sobre los Pacers, el regreso triunfal de LaMelo Ball y las preocupaciones de Mike Brown sobre el calendario post Copa.
El frenesí de diciembre en la NBA ha traído consigo uno de los partidos más emocionantes de la temporada, una muestra del poder de fuego de los Hornets, y una controversia que podría moldear el futuro inmediato del calendario de la NBA. Todo esto envuelto en un contexto de lesiones, desgaste físico y la reciente implementación de la NBA In-Season Tournament.
El clutch de Brunson y la resiliencia de los Knicks
La noche del jueves en Indianápolis fue testigo de una nueva hazaña de los New York Knicks. Jalen Brunson, con apenas 4.4 segundos en el reloj, atinó un triple que selló una victoria agónica por 114-113 sobre los Indiana Pacers. Fue la cereza del pastel para un jugador que terminó con 25 puntos, 7 rebotes y 7 asistencias, confirmando que es el corazón del proyecto neoyorquino.
La jugada final fue completada por OG Anunoby, quien robó el pase de reanudación de los Pacers, asegurando así la séptima victoria consecutiva para los Knicks. Esta racha ascendente llega justo después de haber conquistado la primera edición de la NBA Cup, lo cual plantea una interrogante: ¿es sostenible este nivel con el calendario que enfrentan?
Un calendario despiadado
El entrenador de los Knicks, Mike Brown, no dudó en señalar su descontento respecto al calendario post NBA Cup. En una declaración antes del juego ante los Pacers, comentó:
“Básicamente, he estado una semana elogiando a la NBA. La Copa es divertida y lo organizaron de forma espectacular. Pero de alguna manera tienen que revisar lo que pasa después. Es casi como si te estén castigando por ganarla.”
Brown detalló que luego de jugar la final ante San Antonio en Las Vegas, el equipo debía enfrentarse a un maratón: volar de inmediato a Indiana, regresar a casa para jugar contra Philadelphia y Miami, para luego viajar a Minnesota y jugar el jueves siguiente un matinal. Todo esto en apenas ocho días.
Una tormenta de lesiones
La situación se agrava por las numerosas bajas: los Knicks jugaron sin Karl-Anthony Towns, Mitchell Robinson, Josh Hart, Deuce McBride y Landry Shamet. Del lado de Indiana, la lista de lesionados incluye a Tyrese Haliburton, Ben Sheppard, Aaron Nesmith y Obi Toppin.
Y sin embargo, los neoyorquinos encontraron respuestas. Tyler Kolek firmó la mejor noche de su joven carrera con 16 puntos y 11 asistencias, y Mikal Bridges aportó 22 tantos y 8 rebotes. El sistema de rotación impuesto por Brown, más estricto tras la Copa, está rindiendo frutos inmediatos.
La otra estrella de la noche: LaMelo Ball
Mientras tanto, en Charlotte, el regreso del siempre espectacular LaMelo Ball energizó a los Hornets en una victoria 133-126 sobre los Atlanta Hawks. Ball anotó 28 puntos con 8 de 11 en triples y repartió 13 asistencias, después de haberse perdido tres partidos por lesión en el tobillo.
Los Hornets rompieron el marcador temprano con 18 triples en la primera mitad, igualando el récord de medio tiempo en la NBA. Aunque se quedaron cortos del récord total de franquicia (26), mostraron un potencial ofensivo que no se había visto esta temporada.
Kon Knueppel igualó a Ball con 28 puntos propios (6 de 12 en triples) y Brandon Miller aportó 26. Charlotte ahora tiene marca de 9-18, pero ha ganado consecutivos por segunda vez esta temporada, lo que representa un rayo de esperanza.
Para Atlanta, el regreso de Trae Young fue menos llamativo con apenas 8 puntos y 10 asistencias en 20 minutos. Aunque Jalen Johnson brilló con 43 puntos, 11 rebotes y 9 asistencias, no fue suficiente para contener a los inspirados Hornets.
¿Está la NBA penalizando el éxito?
Uno de los puntos más discutidos esta temporada es si el formato de la NBA Cup, tan celebrado por su carácter competitivo y televisivamente atractivo, pone en desventaja a quienes llegan más lejos.
La idea original de la copa de mitad de temporada era dinamizar el calendario y dar un motivo competitivo antes del parón por el All-Star. Sin embargo, al parecer no se consideraron adecuadamente las consecuencias logísticas y físicas de imponer cinco partidos en ocho días post Copa, algo que no pasaría inadvertido en ninguna liga del mundo.
Mike Brown, prudente pero crítico, mencionó que durante la Copa tuvo que ignorar filas de descanso y limitaciones de minutos para maximizar las posibilidades de ganar. Ahora, con la vuelta al calendario regular, piensa volver a un esquema más conservador que impulse el desarrollo de más jugadores en la rotación.
Un cambio urgente necesario
La NBA tendrá que evaluar con seriedad las voces que se están alzando desde su propio seno. La posibilidad de realizar un descanso de varios días para los finalistas de la Copa o reprogramar sus encuentros inmediatos podría ser considerada. De no hacerse, podría desincentivar la competitividad en futuras ediciones, especialmente por parte de aquellos equipos que priorizan el largo plazo.
El mismo Brown admitió que, aunque ganar la Copa es motivo de orgullo (“Podemos hablarle de esto a nuestros nietos”, dijo), no puede convertirse en una piedra en el camino hacia metas mayores como un título de conferencia o un campeonato de la NBA.
¿Qué viene para Knicks, Pacers, Hornets y Hawks?
- Knicks: Reciben a Philadelphia el viernes y luego a Miami el domingo, seguidos de un viaje a Minnesota.
- Pacers: Inician una gira de dos partidos que los llevará a Boston el lunes.
- Hornets: Visitan a Detroit el sábado, buscando su tercera victoria consecutiva.
- Hawks: Enfrentan a San Antonio en casa el viernes. Necesitan encontrar regularidad defensiva.
No cabe duda que la creación de la NBA Cup ha aportado un nuevo matiz competitivo a la liga. Pero también ha dejado al descubierto lo que puede ser una sobrecarga lesiva de compromisos para los equipos más ambiciosos. Si la NBA desea que este formato se consolide a largo plazo, deberá ajustar piezas tan importantes como el calendario. Solo entonces más equipos se atreverán a soñar con la gloria de diciembre sin temer a enero.
