Los Dodgers y el Impuesto de Lujo: ¿Están los Equipos Comprando Series Mundiales?

Mientras los Dodgers siguen dominando en Grandes Ligas, su factura fiscal por sobrepasar el límite salarial rompe récords históricos y reabre un viejo debate sobre justicia y competitividad en el béisbol.

Un récord con sabor a campeonato

Los Los Angeles Dodgers han vuelto a hacer historia. No solo han ganado su segundo título consecutivo de la Serie Mundial, sino que ahora también ostentan una nueva marca fuera del diamante: una factura récord de $169.4 millones en impuesto de lujo correspondiente a la temporada más reciente. Esto eleva su total de las últimas dos campañas a impresionantes $272.4 millones.

¿Valió la pena? Si se analiza bajo la lógica de "ganar a toda costa", los campeonatos consecutivos justifican cada centavo. Sin embargo, esta situación plantea interrogantes sobre si la MLB se está convirtiendo en una liga de ricos contra pobres.

¿Qué es el impuesto de lujo y cómo funciona?

El impuesto de lujo en las Grandes Ligas es una penalización económica impuesta a los equipos que exceden un límite de nómina establecido por la MLB. Si bien no es un tope salarial estricto como en otras ligas estadounidenses, sí busca desalentar el gasto exorbitante.

Para 2025, el umbral de impuesto de lujo estaba alrededor de los $237 millones. Los equipos que lo superan deben pagar un porcentaje adicional de su gasto excedente al fondo de redistribución, el cual generalmente se usa para apoyar equipos de mercado pequeño o iniciativas de crecimiento.

Los vendedores más caros del béisbol

Además de los Dodgers, otras ocho franquicias tuvieron que solidarizarse con las arcas de MLB:

  • New York Mets: $91.6 millones
  • New York Yankees: $61.8 millones
  • Philadelphia Phillies: $56.1 millones
  • Toronto Blue Jays: $13.6 millones
  • San Diego Padres: $7 millones
  • Boston Red Sox y Houston Astros: $1.5 millones cada uno
  • Texas Rangers: $190,000

El total recaudado por MLB en concepto de impuesto fue de $402.6 millones, una cifra sin precedentes que supera los $311.3 millones del año anterior.

Ohtani, Soto y los lujos fiscales no monetarios

Al evaluar las cifras totales, es importante considerar las compensaciones no monetarias. Por ejemplo, el salario de lujo de los Dodgers incluyó $949,244 en servicios y beneficios para Shohei Ohtani, como el uso de un palco de lujo en el Dodger Stadium y un intérprete personal.

En el caso de los Mets, el contrato de Juan Soto considera $369,886 en beneficios similares, que incluyen seguridad privada, boletos premium y alojamiento para su familia. Estos extras elevan el cálculo fiscal aunque no entren directamente en los salarios tradicionales de los jugadores.

¿Comprar campeonatos?

La crítica más común a los equipos que gastan masivamente es que "compran campeonatos". Si bien esto puede ser una simplificación injusta, las correlaciones entre gasto y éxito existen. Solo en los últimos cinco años, equipos como los Dodgers o Yankees, con plantillas multimillonarias, han alcanzado consistentemente postemporadas avanzadas.

“El dinero no garantiza un título, pero mejora tus probabilidades”, reconocía el exgerente de los Yankees, Brian Cashman, en 2019.

Sin embargo, este enfoque high-spending también puede fallar. Los Mets no clasificaron a los playoffs a pesar de su segunda nómina más elevada ($346.7 millones). Desde que Steve Cohen asumió como dueño, el equipo ha desembolsado $320.3 millones solo en impuestos.

Equipos que hacen más con menos

Del otro lado de la ecuación están organizaciones como los Tampa Bay Rays o los Milwaukee Brewers, que consistentemente compiten con una fracción del presupuesto de un equipo como los Dodgers.

De hecho, en 2023, los Rays llegaron a la postemporada con una nómina por debajo de $80 millones, menos de un 20% de lo que gastaron Mets o Yankees. Esto se debe en parte a estrategias eficientes de scouting, desarrollo en ligas menores y gestión de contrato jóvenes.

¿Cómo se redistribuye este dinero?

En teoría, el monto recaudado en impuestos de lujo se reinyecta al ecosistema del béisbol profesional. Se destina a:

  • Fondo para equipos de mercado pequeño
  • Programas de desarrollo internacional
  • Iniciativas juveniles en EEUU y Latinoamérica

No obstante, varios equipos receptores de este apoyo económico no siempre lo reinvierten eficientemente en plantillas competitivas, lo que genera cuestionamientos del sistema.

¿Qué dice la historia del impuesto de lujo?

El impuesto de lujo fue introducido en 2003 como una medida para evitar que equipos con poder adquisitivo ilimitado arrasen con el talento de la liga. Pero desde entonces, el sistema ha mostrado limitaciones.

De los últimos diez campeones de la Serie Mundial, seis han estado por encima del umbral de gasto. En esa lista aparecen los propios Dodgers (2020, 2024 y 2025), los Red Sox (2018), los Cubs (2016) y los Astros (2017).

La única excepción notable es el título de los Kansas City Royals en 2015, logrado con una plantilla modesta centrada en el bullpen y la defensa, una rareza en este siglo.

¿Está en riesgo la equidad competitiva?

Mientras el gasto crece, también lo hace la brecha entre los clubes top y los equipos periféricos. Las cifras de 2025 lo dicen todo:

  • Los Angeles Dodgers: $417.3 millones en nómina (incluidos bonos y beneficios)
  • Pittsburgh Pirates: $61 millones en nómina

La diferencia supera los 356 millones de dólares, lo que implica que actualmente un solo jugador top gana lo que todo un roster de ciertos equipos chicos.

Esto complica la construcción equitativa de competencia, y asociaciones de jugadores independientes lo han señalado como uno de los temas a debatir en futuras negociaciones colectivas.

Mirando hacia el futuro

La pregunta no es si los Dodgers seguirán gastando, sino si el sistema actual es sostenible. Si bien los aficionados de Los Ángeles celebran los campeonatos, otros fans exigen un sistema más balanceado. Incluso el comisionado Rob Manfred ha reconocido la necesidad de revisar los umbrales y sanciones en función de los ingresos actuales de la liga.

Con nuevos récords anuales en derechos televisivos y expansión internacional, es probable que el umbral de lujo siga aumentando, al igual que los contratos de estrellas como Shohei Ohtani, Juan Soto o Ronald Acuña Jr.

¿Será suficiente un sistema impositivo para mantener la equidad? ¿O estamos entrando en la era corporativa del béisbol, donde solo sobreviven los que más invierten?

Por ahora, los Dodgers son un caso de éxito... pero a un costo considerable.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press