Myles Garrett: La Pesadilla de los Mariscales y el Acecho del Récord de Capturas en la NFL
El jugador defensivo de los Cleveland Browns está a punto de hacer historia y dejar su marca en el libro dorado de la liga. ¿Será Josh Allen su próxima víctima en este camino legendario?
Un objetivo histórico en la mira
Con la temporada llegando a su recta final, uno de los nombres más intimidantes para las ofensivas rivales es Myles Garrett. El ala defensiva de los Cleveland Browns está a tan solo 1.5 capturas de superar el récord oficial de más capturas en una sola temporada de la NFL, actualmente compartido por Michael Strahan (2001) y T.J. Watt (2021) con 22.5 capturas.
El encuentro crucial será contra los Buffalo Bills y su mariscal estrella Josh Allen, un jugador muchas veces comparado con Brett Favre por su estilo arriesgado y poderoso. Irónicamente, fue el propio Favre quien permitió que Strahan rompiera el récord hace más de dos décadas. ¿Se repetirá la historia?
Un legado construido a presiones y derribos
Myles Garrett no es ajeno al impacto histórico. Desde que fue seleccionado en el primer lugar del draft de 2017, su ascenso como uno de los defensores más temidos de la liga ha sido constante. Con 21.5 capturas en esta campaña, ha acumulado al menos una en ocho partidos consecutivos, una estadística que habla no solo de consistencia sino de dominancia total.
Según Next Gen Stats, Garrett ha convertido el 33.6% de sus presiones en capturas. Comparativamente, cuando T.J. Watt empató el récord en 2021, su tasa era del 34.6%. Garrett está promediando una captura cada 17.3 presiones de pase.
Josh Allen: ¿El quarterback mártir del récord?
Allen, reconocido por su físico imponente y su capacidad para extender jugadas, ya ha sido víctima de Garrett en el pasado. En dos enfrentamientos previos, el ala defensiva logró al menos una captura. Allen comentó:
“Me gustan los videos de jugadas destacadas, pero no me gusta ser parte de los videos de otros”.
Y es que Allen ha sido capturado 33 veces esta temporada, el sexto mariscal más golpeado, y 19 veces más que en toda la temporada pasada. Su tendencia a mantener el balón más de lo necesario podría ser el billete dorado para que Garrett inscriba su nombre en la historia.
Un duelo de titanes en las trincheras
El enfrentamiento clave será entre Garrett y el tackle izquierdo de los Bills, Dion Dawkins, quien ha permitido cuatro capturas esta temporada. Es uno de los más sólidos de la liga con una tasa de presión permitida del 7.7%. Pero incluso él reconoce lo que implica enfrentar a Garrett:
“A veces tienes que jugar contra la Parca. Todo el mundo puede verla, no hay de dónde esconderse”.
También entra en juego el tackle derecho Spencer Brown, quien admite que enfrentar a Garrett es más mental que físico: “No puedes salirte de tu personaje, mantener tu esencia es clave”.
Un contexto histórico: los cazadores de récords
Para entender la relevancia del posible logro de Garrett, tenemos que viajar en el tiempo. El récord fue establecido como estadística oficial recién en 1982. Desde entonces, solo unos pocos han rondado las 22 capturas en una temporada. Entre ellos:
- Mark Gastineau – 22 capturas (1984)
- Michael Strahan – 22.5 capturas (2001)
- Jared Allen – 22 capturas (2011)
- Justin Houston – 22 capturas (2014)
- T.J. Watt – 22.5 capturas (2021)
Strahan lo logró en el último cuarto del último juego de la temporada, con una caída “sospechosa” de Brett Favre. Watt, por su parte, empató la marca en condiciones más disputadas. Si Garrett logra superar la cifra frente a Allen, lo hará frente al actual MVP y con una defensa que no se caracteriza por ceder territorio fácilmente.
Los Browns: luces individuales en una temporada sombría
El rendimiento de Garrett contrasta con la pobre campaña colectiva de los Browns, que marchan con récord de 3-11. Es la quinta vez en su carrera que forma parte de un equipo con más de 10 derrotas.
Y aun así, Garrett no pierde el enfoque colectivo:
“Quiero conseguirlo frente a nuestra afición, pero sobre todo, quiero ganar el partido. No quiero celebrar un récord si nos patearon el trasero”
El plan defensivo: la clave del éxito
El coordinador defensivo de Cleveland, Jim Schwartz, ha expresado que no se trata solo del talento de Garrett, sino del plan del equipo para detener el juego terrestre de Buffalo, que lidera la NFL con 158.5 yardas por partido. James Cook suma 1,415 yardas terrestres esta campaña y ha superado las 100 yardas desde la línea de golpeo en once partidos.
La lógica es simple: si los Bills corren, Garrett no tendrá oportunidades de presionar. Si la defensa obliga a Allen a lanzar constantemente, el escenario está servido para la hazaña.
Más allá del récord: ¿el mejor cazamariscales de su generación?
Con tan solo 28 años, Garrett proyecta terminar la campaña con 26 capturas si mantiene su ritmo actual. Ya ha escrito “26” en la cinta de su muñeca como recordatorio de su meta, una cifra que lo colocaría a la distancia incluso de su propio récord personal y por encima de cualquier otra leyenda en la historia de la NFL.
Comparar a Garrett con figuras históricas como Lawrence Taylor, Reggie White o J.J. Watt ya no suena descabellado. Algunos analistas, como Colin Cowherd, incluso han dicho que:
“Si Garrett jugara para los Cowboys o Patriots, veríamos su rostro en cada producto promocional de la NFL. Es dominio puro e implacable”.
Una narrativa perfecta
Lo que hace de esta historia una joya narrativa es la ironía. Josh Allen, comparado con Brett Favre por su estilo de juego, podría ser el quarterback que ayude a otro jugador a superar un récord, de la misma forma que Favre lo hizo con Strahan. Como si la historia quisiera repetirse con nuevo elenco.
Los ingredientes están ahí: un cazamariscales legendario, un mariscal estrella, un duelo de fortalezas, una fecha histórica, y una afición hambrienta por ver algo memorable en una temporada sombría.
El domingo, los ojos estarán puestos no en el marcador, sino en el número 95 que, casco tras casco, busca cincelar su nombre en mármol dentro de los libros dorados de la NFL.
