Una noche de contrastes en la NBA: Vucevic y Maxey brillan en una jornada vibrante
Chicago sorprende a los Cavaliers con una gran actuación de Vucevic y Buzelis, mientras los 76ers rompen la racha ganadora de los Knicks en el Madison
La NBA regaló emociones intensas este viernes por la noche. Dos partidos destacaron por encima del resto: la inesperada victoria de los Chicago Bulls sobre los Cleveland Cavaliers y la actuación decisiva de Tyrese Maxey que encaminó a los Philadelphia 76ers hacia un triunfo frente a los New York Knicks en el icónico Madison Square Garden.
Chicago despierta con autoridad frente a unos diezmados Cavaliers
En lo que fue su primera racha de dos victorias consecutivas desde el 19 de noviembre, los Chicago Bulls derrotaron a los Cleveland Cavaliers 136-125 en una noche donde Nikola Vucevic y el novato Matas Buzelis brillaron con luz propia.
Vucevic firmó una noche redonda con 24 puntos y 15 rebotes, además de dominar el último cuarto con 11 puntos y seis rebotes. Buzelis igualó su producción anotadora con 24 puntos, reafirmando su talento emergente.
El partido tuvo tramos muy intensos. Aunque Cleveland llegó a empatar el marcador a 115, Chicago reaccionó con una racha de 17-8 en la que Vucevic anotó siete puntos, incluido un importante enceste que les dio la ventaja definitiva.
Unos Cavaliers mermados por las lesiones
Los locales sintieron la ausencia del All-Star Donovan Mitchell, baja por enfermedad, y de Evan Mobley, quien seguirá alejado de las canchas al menos una semana por una lesión en la pantorrilla. En su lugar, el novato Tyrese Proctor tuvo su primera titularidad en la NBA y respondió con 16 puntos, mientras que Nae’Qwan Tomlin aportó 15 desde la banca.
A pesar de un esfuerzo titánico del base Darius Garland –quien anotó 35 puntos, su mejor marca de la temporada– los Cavs no pudieron evitar su tercera derrota consecutiva y su cuarta en los últimos cinco encuentros. Además, han perdido cinco de sus seis partidos más recientes en casa.
Vuelve la profundidad de los Bulls
Siete jugadores de Chicago anotaron en dobles dígitos, destacando también Josh Giddey con 17 puntos y Tre Jones con 16 desde la segunda unidad. Una señal clara de que cuando los Bulls funcionan en conjunto, pueden ser peligrosos.
Una anécdota insólita: solo dos árbitros
El partido también tuvo un componente inusual: el árbitro veterano Tre Maddox salió lesionado tras torcerse el tobillo al final del primer cuarto. La lesión lo dejó fuera para el resto del juego y la terna inicial de tres jueces quedó reducida a Ray Acosta y Phenizee Ransom, quienes se encargaron de finalizar el encuentro. El entrenador de los Bulls, Billy Donovan, reconoció su esfuerzo: “No fue fácil, pero hicieron un excelente trabajo”.
Maxey y Edgecombe doblegan a los Knicks en el Madison
Mientras tanto, en Nueva York, los 76ers arruinaron la fiesta de celebración de los Knicks tras su título de la NBA Cup. Con una actuación dominante de Tyrese Maxey (30 puntos) y una destacada labor del novato VJ Edgecombe (23 puntos), Filadelfia se convirtió en el segundo equipo visitante que logra ganar esta temporada en el Madison Square Garden, llevándose una victoria clave por 116-107.
Los Knicks venían de una racha de seis victorias seguidas y habían iniciado la temporada con un impresionante récord de 13-1 como locales antes de este enfrentamiento.
Embate final de los Sixers
La clave fue el último cuarto: los 76ers lo dominaron 28-20, con Maxey anotando 11 tantos y los Knicks errando completamente en ataque (1 de 8 en triples). Jalen Brunson acumuló 22 unidades, nueve asistencias y seis rebotes, pero no logró anotar en el período final, fallando sus cinco intentos.
Andre Drummond, cubriendo la baja de Joel Embiid por enfermedad y manejo de carga en su rodilla derecha, aportó una sólida línea estadística con 14 puntos, 13 rebotes y un sorprendente 3 de 4 desde la línea de triples.
Un esfuerzo desperdiciado de los Knicks
Los Knicks vivieron una noche de contrastes. Antes del partido, celebraron su reciente título de la NBA Cup, aunque decidieron no colgar un estandarte, como sí lo hicieron equipos anteriores como los Lakers y los Bucks.
A pesar de la derrota, hubo actuaciones destacadas como la de Mitchell Robinson, quien tuvo su mejor juego del año con 21 puntos y 16 rebotes. El pívot sorprendió a todos con un 7 de 8 en tiros libres, mejorando notoriamente su efectividad (llegaba con un porcentaje de acierto de apenas el 22%). Mikal Bridges también sumó 21 puntos.
Cambio de dinámicas y pronósticos
Los Bulls, después de semanas inestables, empiezan a encontrar ritmo con una combinación llamativa de juventud y experiencia. Con jugadores como Buzelis asumiendo cada vez más protagonismo, y Vucevic consolidando su rol de veterano dominante, el equipo de Chicago puede presentarse como un incómodo rival en el Este.
Por parte de los Cavaliers, la ausencia de Mitchell y Mobley evidencia su dependencia en sus figuras. Si bien los jóvenes como Proctor y Tomlin respondieron, vencer a equipos completos como Chicago sin sus líderes se antoja complicado. Rick Carlisle, exentrenador de la NBA, aseguraba en una entrevista: “La profundidad es importante, pero las estrellas marcan la diferencia cuando el partido aprieta.”
Para los 76ers, el rendimiento de Maxey como líder, sin la presencia de Embiid, demuestra que el base está listo para la élite de la conferencia. Su capacidad de cerrar partidos define a los jugadores franquicia, y en esta ocasión, sacó la cara con categoría.
Los Knicks, por su parte, tendrán que recomponer su rendimiento ofensivo si quieren mantenerse arriba en la tabla. El bajón de Brunson en el último cuarto y la mala puntería colectiva les costó un partido que parecía en su bolsillo.
¿Qué viene ahora?
- Bulls: visitan a los Atlanta Hawks el domingo.
- Cavaliers: recibirán a los Charlotte Hornets el lunes.
- 76ers: recibirán a los Dallas Mavericks este sábado.
- Knicks: buscarán redimirse ante el Miami Heat el domingo.
Una jornada vibrante que dejó doble mensaje: los bulls no están muertos, y Maxey ya no es promesa, es presente. ¡La NBA, simplemente impredecible!
