Miami Dolphins en caída libre: ¿el proyecto de Mike McDaniel está al borde del colapso?

La debacle ofensiva, el caos defensivo y la frustración crónica: así se desploma una franquicia con 25 años sin ganar en playoffs

Los Miami Dolphins han llegado a otro triste desenlace en una temporada que prometía mucho y terminó repitiendo los errores del pasado. Con una derrota demoladora 45-21 ante los Cincinnati Bengals, el equipo de Mike McDaniel ha sido oficialmente eliminado de la contienda por los playoffs... nuevamente. Ya son 25 años sin ganar un solo partido en postemporada, la sequía más larga actualmente en la NFL.

Una franquicia sin identidad ofensiva ni defensiva

Desde su llegada al cargo en 2022, Mike McDaniel parecía ser la mente ofensiva que los Dolphins necesitaban para sacar lo mejor de Tua Tagovailoa. Durante la temporada 2022-23, el inicio fue prometedor: ofensiva explosiva, victorias impresionantes y una narrativa de cambio. Pero con el paso del tiempo, el patrón se repitió: colapsos en segunda mitad, inconsistencia y confusión táctica.

Este 2025, los Dolphins son simplemente una sombra. La defensa naufraga en tercera oportunidad, la ofensiva deja de producir tras el medio tiempo y el vestuario parece cada vez más desmoralizado. Frente a los Bengals, entregaron el balón cuatro veces... y esos errores se tradujeron en cuatro touchdowns del rival.

McDaniel: entre la frustración y el silencio sobre su futuro

En la conferencia posterior al partido, McDaniel evitó comentar si su continuidad para 2026 estaba asegurada. A pesar de reportes que indican que el dueño Stephen Ross planea retenerlo, McDaniel se centró en su rol actual:

“No pienso en el trabajo que ya tengo, me enfoco en hacerlo lo mejor posible. Hay que arreglar los terceros cuartos. No hay tiempo que perder porque Tampa es un rival hambriento”, dijo el coach.

Más allá de su futuro, lo que preocupa es que el entrenador continúa sin poder corregir uno de los grandes males: la caída del equipo en los terceros cuartos. Frente a Pittsburgh y ahora Cincinnati, el equipo salió dormido, desorientado y sin ajustes. McDaniel lo admitió con crudeza:

“Estoy furioso. Porque lo estoy permitiendo. Comienza conmigo. No van a encontrarme buscando culpables. Soy yo quien debe arreglar esto”.

Del sueño con Tua Tagovailoa… al experimento con Quinn Ewers

Otro punto de quiebre de esta campaña ha sido el colapso de Tua Tagovailoa. El mariscal de campo, alguna vez presentado como el heredero de Dan Marino, ha sufrido una regresión preocupante. Incómodo en la bolsa, sin capacidad de improvisación y sumando errores críticos, simplemente fue banqueado.

Su reemplazo, el novato Quinn Ewers, hizo su debut como titular contra Cincinnati. Y aunque tuvo ciertos destellos —completando 20 de 30 pases para 260 yardas y tres drives anotadores— también mostró los achaques de la inexperiencia: lanzó dos intercepciones en la segunda mitad.

Ewers, sin embargo, mostró temple:

“No lo sentí rápido. Practicamos bien con el reloj de jugada toda la semana. Estar allí afuera se sintió bien… no fue abrumador”, afirmó.

Hasta el propio Tua se mantuvo activo como suplente, con libreta en mano y animando a su joven reemplazo. Una imagen que resume el momento confuso de la franquicia.

Una temporada para el olvido

Con marca perdedora y sin opción a postemporada, este ya es el segundo año consecutivo sin playoffs para Miami. Peor aún, la franquicia suma 25 años sin ganar un partido de playoffs. Desde la ronda divisional ganada en 2000 con Jay Fiedler como quarterback contra los Indianapolis Colts, los Dolphins han acumulado derrotas, decepciones y reconstrucciones fallidas.

En 2023, perdieron una desastrosa ronda de comodín ante Buffalo. En 2024, ni siquiera clasificaron. Y ahora, 2025 termina con un récord por debajo de .500, un entrenador cuestionado, sin un quarterback claro para el futuro y una afición que, en el último partido, comenzó a ponerse bolsas de papel en la cabeza como forma de protesta en el Hard Rock Stadium.

¿Qué tan fuerte es la presión desde la directiva?

Stephen Ross tiene 83 años. Es uno de los dueños más impacientes del deporte profesional. Ya despidió a Brian Flores tras una campaña con récord positivo, apostando por McDaniel y la ofensiva moderna. Sin embargo, tras casi tres temporadas, el proyecto no ha mostrado crecimiento tangible.

Algunos reportes de NFL Network indican que Ross confía en McDaniel a largo plazo, esperando que el joven entrenador logre estabilizar la cultura. Pero los resultados comienzan a hacer demasiado ruido.

Recordemos: los Dolphins fueron sancionados severamente en 2022 por tampering (contacto indebido) con Tom Brady y Sean Payton, perdiendo selecciones de Draft importantes. La apuesta por ganar “ya” es clara.

El problema de fondo: ¿falta de liderazgo o de talento?

¿Es McDaniel el problema o simplemente está atrapado en una franquicia mal construida? A nivel de talento, los Dolphins tienen armas:

  • Tyreek Hill, receptor de élite con más de 1,200 yardas
  • Jaylen Waddle, velocidad pura
  • Raheem Mostert, uno de los corredores más explosivos de la liga

Sin embargo, la línea ofensiva sigue siendo frágil, la defensa alterna entre brillante y frustrante, y el cuerpo de linebackers no impone respeto alguno. En cuanto al quarterback, Miami sigue en un constante vaivén, y eso termina desorganizando todo el sistema.

¿La culpa es del coach que no sabe gestionar egos y momentos críticos, o de la plantilla que se viene construyendo con ideas inconexas? Probablemente, un poco de ambas.

Quinn Ewers: ¿la luz al final del túnel?

No cabe duda que Ewers tiene talento. En su debut mostró:

  • Buena lectura pre-snap
  • Precisión media en trayectorias intermedias
  • Movilidad externa que le permite improvisar

Pero también exhibió falta de experiencia. Sus intercepciones fueron errores evitables. Si Miami decide realizar un rebuild más profundo, quizá Ewers pueda iniciar como mariscal del futuro, dejando atrás el experimento con Tua tras cinco temporadas de altibajos e inconsistencia física.

Sin embargo, soltar a Tua sería una jugada arriesgada. Fue pick número 5 del Draft y aún tiene contrato vigente. El escenario más probable es una competencia abierta en 2026, con McDaniel —si aún es el coach— buscando una respuesta definitiva en los campos de entrenamiento.

Lo que se viene para los Dolphins

Con cuatro derrotas en sus últimos cinco partidos y sin motivación postemporada, Miami solo busca cerrar el año sin más episodios vergonzosos. El siguiente encuentro es ante Tampa Bay, que aún pelea por un lugar en playoffs. Luego enfrentarán a los Patriots en Nueva Inglaterra.

Los ojos seguirán puestos en Ewers. ¿Le dará McDaniel la libertad de desarrollar su juego o volverá al conservadurismo? ¿Volverá Tua a jugar en alguna situación? ¿Qué caras nuevas veremos en el equipo en 2026?

Lo único claro es que los Dolphins necesitan respuestas urgentes. Porque la afición está perdiendo la paciencia, el vestuario la confianza... y el tiempo se agota. Como lo expresa un viejo lema entre los fans desencantados del sur de Florida:

“Same Old Dolphins” —el eterno retorno al fracaso.
Este artículo fue redactado con información de Associated Press