Rookies al mando: ¿Es esta la temporada del cambio generacional en la NFL?
Con figuras como J.J. McCarthy, Quinn Ewers y Tyler Shough tomando protagonismo, la NFL parece estar entrando en una nueva era de quarterbacks
La NFL está en plena transición. Aunque algunas franquicias ya están eliminadas de la contienda por los playoffs, lo que más interesa en estas últimas semanas es el surgimiento de nuevos talentos, particularmente en la posición de mariscal de campo. La liga parece empujada hacia una nueva generación en medio de lo que algunos analistas ya están llamando la "transición inevitable". Vamos a echar un vistazo a tres equipos —Cincinnati Bengals, Minnesota Vikings y New Orleans Saints— que nos regalaron actuaciones que, aunque no cambiarán el destino de esta temporada, podrían alterar el paisaje de los próximos años.
Joe Burrow: del silencio al rugido
Después de ser blanqueado por primera vez en su carrera, Joe Burrow regresó con fuerza. En la victoria 45-21 sobre los Miami Dolphins, el mariscal de los Bengals demostró por qué es uno de los talentos más prometedores de la liga. Completó 25 de 32 pases para 309 yardas y cuatro touchdowns, consiguiendo un índice de pasador de 146.5. Fue tan dominante que fue reemplazado por Joe Flacco a comienzos del cuarto cuarto.
Pero lo más interesante no fue solo Burrow, sino su relación con armas jóvenes como Chase Brown, quien sumó tres anotaciones en el tercer cuarto, convirtiéndose en el primer jugador de la temporada en anotar tres veces en un solo cuarto. Sin duda, el tándem Burrow-Brown podría ser uno de los pilares del futuro ataque en Cincinnati.
Dato histórico: Ja'Marr Chase, otra pieza clave en ese engranaje ofensivo, sumó 109 yardas vía aérea, reafirmando su estatus como uno de los receptores más consistentes junto a su antiguo compañero en LSU, Burrow.
Miami y el debut de Quinn Ewers: ¿cambio de era?
En la otra cara del duelo contra los Bengals, el protagonista fue Quinn Ewers, mariscal novato de los Miami Dolphins. Ewers fue titular por primera vez luego de semanas turbulentas en las que Tua Tagovailoa, líder en intercepciones de la liga con 15, fue enviado al banquillo.
El joven pasador, elegido en la séptima ronda, mostró destellos de talento. Completó 20 de 30 pases para 260 yardas pero no pudo evitar dos intercepciones en la segunda mitad. Mike McDaniel le dio la titularidad buscando una chispa en un equipo ya eliminado, y aunque hubo errores de novato, el potencial es evidente.
“Ewers nos dio un empuje inicial, pero la NFL castiga cada error”, comentó McDaniel tras el juego. Es probable que la franquicia de Miami, que ya ha invertido significativamente en Tagovailoa sin obtener los resultados esperados, comience a mirar con más atención al futuro con Ewers.
Tyler Shough y Chris Olave resucitan a los Saints
Mientras tanto, en Nueva Orleans, Tyler Shough continúa con su silenciosa consolidación. El quarterback novato lanzó para 308 yardas, superando por primera vez la marca de 300, y colocó a los Saints con récord de 5-10 luego de vencer 29-6 a los Jets. Con sus cuatro victorias como titular, Shough sorpresivamente ha creado una narrativa positiva en una temporada de pocas alegrías.
Su socio en la ofensiva fue Chris Olave, quien atrapó pases de touchdown tanto de Shough como de Taysom Hill, en uno de los partidos más creativos del año en términos de diseño ofensivo. Los Saints, que también se apoyaron en el pateador irlandés Charlie Smyth (cinco goles de campo), dieron un golpe de autoridad ante unos Jets sin rumbo.
Cameron Jordan también fue protagonista en defensa al conseguir su captura número 130, superando a Rickey Jackson y subiendo al puesto 17 en la lista histórica de la NFL en cuanto a sacks.
J.J. McCarthy y la tregua de los Vikings
Aunque aún es pronto para valorar su carrera, el quarterback novato de los Minnesota Vikings, J.J. McCarthy, ha demostrado que cuando está en el campo, es un competidor formidable. En el triunfo 16-13 ante los Giants, corrió para un touchdown antes de salir lesionado debido a un golpe en la mano.
McCarthy ha sufrido lesiones a lo largo de su joven carrera profesional; una rotura de menisco le costó su año de novato completo, y en 2025 ha lidiado con una conmoción cerebral y un esguince de tobillo. Pero en los momentos que ha estado en el campo, su precisión y decisión (9 de 14 para 108 yardas antes de lesionarse) han sido alentadoras.
El respaldo lo tomó Max Brosmer, quien condujo una serie ofensiva que terminó con el gol de campo ganador. Brosmer había sido una decepción anterior con cuatro intercepciones en un partido, pero se redimió parcialmente en circunstancias difíciles, mostrando madurez y toma de decisiones efectiva.
Jets y Giants: entre la desilusión y la reconstrucción
Los dos equipos de Nueva York continúan sumidos en temporadas de terror. Los Giants han perdido nueve juegos consecutivos y no han ganado desde el 9 de octubre. Para colmo, el novato Jaxson Dart fue presionado toda la tarde, completando apenas siete pases para 33 yardas y su quinta intercepción.
Del otro lado de la ciudad, los Jets establecieron un récord, pero no precisamente positivo: han jugado 15 partidos consecutivos sin lograr una sola intercepción defensiva. Por si fuera poco, su mariscal de campo, el también novato Brady Cook, fue capturado en ocho ocasiones ante los Saints y finalizó con apenas 188 yardas totales.
Entre lesiones, falta de talento y decisiones erráticas, ambas franquicias neoyorquinas parecen más preocupadas por el Draft de 2026 que por el resto del actual calendario.
El camino hacia un nuevo orden
La NFL siempre ha sido una liga en constante cambio. Desde la retirada de grandes como Tom Brady, Drew Brees o Philip Rivers, el trono de los quarterbacks ha sido heredado por nombres como Mahomes, Allen y Burrow. Pero la próxima camada comienza a asomar con fuerza.
Jugadores como J.J. McCarthy, Tyler Shough y Quinn Ewers podrían no sólo ser nombres más frecuentes en las estadísticas, sino también las futuras caras de sus respectivas franquicias. La temporada 2025-2026 nos ha dado muestras claras de que no importa si ya estás eliminado de la lucha por un Super Bowl: el momento para planificar el futuro es ahora.
Con contratos millonarios en juego, decisiones administrativas complejas y miles de aficionados clamando victorias, el margen de error es mínimo. Pero si algo queda claro en esta recta final, es que la NFL jamás deja de sorprender y siempre ofrece narrativas fascinantes sobre redención, esperanza y —por supuesto— nuevos comienzos.
